CÓMO REHACER TU VIDA AMOROSA

Cómo superar una ruptura: los pasos que te permitirán superar una infidelidad

Si tu ruptura ha sido por infidelidad, ahora mismo tendrás una incontenible sensación de rabia y rencor hacia la otra parte, mezclada con pensamientos obsesivos y una sensación de impotencia

Foto: No dejes que esta situación paralice tu vida personal. (iStock)
No dejes que esta situación paralice tu vida personal. (iStock)

El desamor es una experiencia común a toda la especia humana. Con el objetivo de ayudarnos en los momentos de ruptura, la autora y colaboradora de TVE y The Huffington Post Helena López-Casares Pertusa ha publicado ¿Y a ti también te han roto el corazón? (Alienta). En el fragmento que reproducimos a continuación, López-Casares explica cuáles son las reacciones más habituales ante una ruptura causada por una infidelidad, y qué podemos hacer frente a ello.

Cuando nuestra pareja nos deja nos vemos incapaces de rehacer nuestra vida y no sabemos cómo volver a orientarnos. Nuestra estima está más baja que el propio suelo. Si, además, la ruptura se ha producido por infidelidad, el impacto en todo nuestro ser es todavía más terrible. Por mucho que bebamos, nuestra sed no se aplaca, el dolor es eterno y nuestra desesperación alcanza niveles obsesivos.

He querido dedicarle un capítulo a este tipo de rupturas porque son muy devastadoras para nuestra salud emocional y física. La infidelidad es una falta de lealtad e implica la ruptura de la promesa de amor que una vez se hicieron dos personas. La infidelidad demuestra la incapacidad para mantener un compromiso, pero detrás o delante de ella, según se mire, hay una razón, aunque no la quieras reconocer. Esa razón puede que no tenga nada que ver contigo, sino con la otra parte, que quizá se precipitó a la hora de sellar un pacto de amor contigo o que se cruzó en la vida con otra persona que representa su sueño de amor. Tú no eres el responsable de las reacciones emocionales de otro. Recuerda este punto de tu vida tras tu ruptura. Los expertos aseguran que la raíz más demoledora de una separación es la infidelidad por el alto impacto negativo que tiene en nuestra autoestima. Entre las causas más comunes de infidelidad figuran la monotonía, los vacíos emocionales o la falta de unos valores y expectativas de vida comunes.

La monotonía es el enemigo público número uno de las parejas porque el aburrimiento hace que la relación sea muy vulnerable. No se trata de estar entreteniendo a cada momento a la otra persona ni de sorprenderla a cada rato, sino de no descuidar los detalles y los matices de cariño, y de potenciar la delicadeza en la relación. A veces las parejas entran en la espiral de lo cotidiano y dejan de verse como amantes, como cómplices y como un equipo de vida. Es entonces cuando el desencanto y el hastío aparecen. ¿Ha sido éste tu caso?

El vacío emocional puede aparecer en algunos momentos de nuestra vida. Hay personas que notan dentro de sí un agujero que no saben cómo rellenar. Se cuestionan si la vida que tienen es la que realmente desean. Esto suele ocurrir cuando no se comparte un proyecto en común con la otra parte y cuando hay síntomas más que notorios del menosprecio de un miembro de la pareja hacia el otro o de ambos entre sí. ¿Tienes la sensación de que tu vida de pareja fue la historia de dos líneas paralelas que no llegaron nunca a juntarse?

La falta de valores compartidos deteriora la vida en común. Una pareja es un uno dual, lo que quiere decir que ambos por separado tienen su identidad propia y juntos son una suma potente de capacidades. Si sientes que vuestras expectativas de vida no eran compartidas, si piensas que cada uno se centró en sus objetivos personales, si crees que cada uno iba por su lado, aunque aparentemente no fuera tan evidente.

Si tu ruptura ha sido por infidelidad, ahora mismo tendrás una incontenible sensación de rabia y rencor hacia la otra parte, mezclada con pensamientos obsesivos y una enorme sensación de impotencia. Te propongo que calcules estas cuestiones y que te tomes la temperatura con un termómetro especial que mide los grados de fiebre de 1 a 10, siendo 1 el nivel má sbajo y 10 el más extremo. Sé sincero contigo mismo y puntúa estos aspectos:

  • Paso mucho tiempo pensando en la que fue mi pareja.
  • Con frecuencia me pregunto qué estará haciendo.
  • A menudo tengo ideas de venganza.
  • Me embargan deseos de que le vaya mal en su vida.
  • Me pregunto qué tendrá la persona con la que está ahora y no soporto la idea de que sean felices.
  • No tengo interés por casi nada.
  • Creo que nunca podré superar esta ruptura.

¿Qué resultado has obtenido? La fiebre es la respuesta que da nuestro cuerpo cuando algo nos abrasa y nos quema por dentro. La fiebre se engendra a partir de un odio y una indignación muy fuertes que debemos liberar. A veces una emoción entra en erupción o nuestra vida se transforma en un escenario demasiado caluroso y no podemos soportarlo. La rabia, el rencor y la obsesión producen fiebre emocional. No te apures si tu puntuación se ha excedido de 5 en la mayoría de los puntos que acabas de analizar. La razón es que tu ego está duramente golpeado. Para poder superar este dolor hay que ir más allá del ego, hay que trascenderlo. Sin duda éste es un proceso complejo que requiere de una actitud muy madura.

Alma, Corazón, Vida

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