Adelgazar sin esfuerzo

7 trucos para lograr que tu cuerpo queme grasas sin parar durante todo el día

¿Cansado de seguir a rajatabla una y otra dieta y no perder ni un gramo? No te obsesiones con ir al gimnasio o con mantener una alimentación estricta, puedes adelgazar con estos simples hábitos

Foto: No es la imagen de un ritual, son dos pistas de lo que debes hacer. (iStock)
No es la imagen de un ritual, son dos pistas de lo que debes hacer. (iStock)

Has salido tarde del trabajo por culpa de una entrega de última hora, justo ha surgido una cena con tu amiga íntima que vive en Berlín y está de paso por la ciudad o, simplemente, el cuerpo te está pidiendo a gritos tirarte a la bartola en el sofá. Total, que no vas a ir al gimnasio y todo parece indicar que te vas a saltar el régimen. Hasta luego dieta.

'Bueno, mañana si eso empiezo de cero otra vez', te dirás, pero no hace falta que comiences una y otra vez una nueva dieta para perder esos kilitos de más que se están haciendo fuertes en tu cintura. Tenemos buenas noticias: hay una serie de simples pero eficaces cosas que puedes hacer a lo largo del día para quemar grasa sin darte cuenta.

No tienes que ir corriendo por las calles, marcarte una serie de 200 abdominales por las tardes ni esclavizarte con un menú dietético que debas cumplir a rajatabla. Tan sólo tienes que incluir en tu rutina diaria pequeños hábitos que te ayudarán a perder peso y eliminar esa molesta tripa que se acumula en tu vientre desde que te despiertes hasta que te vayas a la cama. Y son mucho más placenteros de lo que te imaginas.

Un paseo bajo el sol

“La deficiencia de vitamina D se está convirtiendo en una epidemia en muchos países y es muy frecuente entre las personas que trabajan largas horas y ven poca luz”, explica Anna Magee en Healthista. ¿Te suena? Probablemente estés entre ese sector de la población que trabaja encerrado en una oficina y apenas te roce la luz del sol ni sientas el aire de la calle, todo un problema si quieres adelgazar porque son muchas las investigaciones que han demostrado que unos niveles adecuados de vitamina D son esenciales para poder controlar el peso.

El objetivo es recargar tu organismo de vitamina D pero no hace falta que te chutes nada ni cambies tu alimentación (aunque algo de pescados grasos ricos en omega-3 como la caballa tampoco te van a venir mal), con caminar entre 10 minutos y media hora al día por la calle y procurando que te dé el sol es suficiente.

Descansar podría ayudar a que tus sueños se hagan realidad. (iStock)
Descansar podría ayudar a que tus sueños se hagan realidad. (iStock)

Desayuna huevos

Es la comida más importante del día y no deberías saltártela. De hecho, varios estudios han señalado que las personas que renuncian al desayuno tienen entre cuatro y cinco veces más posibilidades de ser obesos. Vale, pero ¿y qué debo desayunar para adelgazar?

Ni cereales, ni mueslis, lo que te ayudará a quemar grasa es echarle un par de huevos a tu primera comida del día. Así lo asegura el doctor Nigel Turner, especialista en nutrición y del Instituto Garvan de Australia, quien explica que “el cuerpo necesita proteínas por la mañana para llenarse de energía y poder ir gastándola durante el día”. Además, este desayuno nos mantendrá saciados durante más tiempo por lo que evitarás picar entre horas.

Por si no te acaba de convencer la idea, atención: según un reciente estudio las mujeres con sobrepeso que estuvieron desayunando dos huevos al día durante ocho semanas perdieron un 65% de peso y redujeron un 83% más la grasa de su cintura que aquellas que consumían bagels o panecillos dulces a primera hora.

Toma una taza de té verde

Probablemente has oído hablar sobre los beneficios para la salud del té verde o el blanco, pero más allá de que ayude a prevenir algunos tipos de cáncer o enfermedades cardíacas, reduce el riesgo de obesidad y contiene antioxidantes que pueden tener potencial antienvejecimiento.

Cuatro tazas de té verde o blanco a lo largo de la jornada se traducen en la quema de 100 calorías al día gracias a los fitoquímicos presentes en el té llamados catequinas verdes y blancas que tienen un efecto estimulante sobre el metabolismo. Con este ritmo podemos llegar a perder hasta un kilo y medio al mes que, para el esfuerzo mínimo que conlleva, no está nada mal.

Un ducha fría

Un estudio publicado en el New England Journal of Medicine demostró que una ducha fría activa la grasa marrón, que es aquella que ayuda al cuerpo a aumentar el metabolismo para que queme la grasa blanca, responsable de el envejecimiento y flacidez de la piel.

Un baño frío puede ayudar a que la grasa parda o marrón reactive el organismo, que buscará recuperar la temperatura habitual. Ideal para el verano, no dejes de hacerlo en invierno y de paso te espabilarás a primera hora de la mañana, aunque sólo sea el último chorro de la ducha fresquito.

Ahí le has dado. Repite cinco veces al día. (iStock)
Ahí le has dado. Repite cinco veces al día. (iStock)

Muévete

Hemos anticipado que no hablaríamos de tablas de ejercicios ni gimnasios pero tampoco se va a quedar la cosa en ducharse y tomarse un té. Hay algo sencillísimo que puedes hacer para mantenerte activo durante el día y no supone un esfuerzo físico brutal: subir y bajar las escaleras andando.

Según una investigación publicada en el British Journal of Sports Medicine, las mujeres que subían y bajaban las escaleras del trabajo al menos cinco veces al día mejoraron su forma física en apenas ocho semanas. Esto, como dar cortos pero repetidos paseos a por agua en la oficina o levantarte de la silla de vez en cuando y hacer estiramientos, es fundamental para mantener activo el metabolismo y, sí, quemar grasas.

Un aperitivo picante

Según una reciente investigación realizada en la Escuela de Farmacia de la Universidad de Wyoming, los alimentos que contienen chile picante –también conocido como ají– pueden ayudarnos a quemar grasas sin tener que restringir las calorías de nuestra dieta.

No es el primer estudio que investiga los beneficios de la comida picante en nuestra salud. Otro realizado en 2013 en la Universidad de Maastricht, Países Bajos, demostró que el chile, la cayena o los pimientos rojos picantes contienen un elemento no tan conocido por su nombre sino por los sudores que provoca: la capsaicina. Precisamente el componente activo que da el picante a estos alimentos es el encargado de disminuir los lípidos corporales mediante un mecanismo que motiva la muerte de las células grasas inmaduras, por lo que podría ayudar a adelgazar.

Cuatro tazas de té verde o blanco a lo largo de la jornada se traducen en la quema de 100 calorías al día

Al comer chiles o alimentos parecidos se aumenta de inmediato la actividad metabólica alrededor de un 20% y ésta se mantiene durante un máximo de treinta minutos. Durante ese rato, el cuerpo quema grasas. Pero aún hay más. Un nuevo estudio ha encontrado efectos termogénicos similares en alimentos como la canela, el jengibre, la mostaza o la cúrcuma, lo que quiere decir que al ingerirlo se encienden los sistemas de producción de calor del cuerpo y el metabolismo se pone en marcha al comerlos y un rato después.

Baja las persianas

No tanto por el ejercicio que hagas con los brazos al subirlas o bajarlas sino porque será la mejor forma de crear el ambiente perfecto para dormir. Y es que un buen descanso es la clave para perder peso. Son varios los estudios que han demostrado que la falta de sueño disminuye los niveles de la hormona leptina en el cuerpo, y ésta es esencial para quemar grasas y regular el apetito.

No solo eso. Dormir poco y mal aumenta la cantidad de cortisol –la hormona del estrés– en el cuerpo, lo que eleva los niveles de azúcar en sangre. Hecho que se ha demostrado es uno de los responsables de que se acumulen grasas alrededor de la barriga.

Alma, Corazón, Vida

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