le abre una investigación interna

El barón de Rothschild pone en cuarentena a Vilarrubí, el banquero de los Pujol

La crisis institucional de Cataluña y las sospechas de corrupción de la familia Pujol-Ferrusola han llegado al corazón de la mayor y más importante dinastía, de la que es asesor el amigo de Artur Mas
Foto: Carles Vilarrubí (d) junto al presidente de la Comisión de Investigación sobre Corrupción y Fraude Fiscal del Parlament, David Fernàndez (i). (EFE)
Carles Vilarrubí (d) junto al presidente de la Comisión de Investigación sobre Corrupción y Fraude Fiscal del Parlament, David Fernàndez (i). (EFE)

La crisis institucional de Cataluña y las sospechas de corrupción de la familia Pujol-Ferrusola han llegado al corazón de probablemente la mayor y más importante dinastía de banqueros de Europa. El intento de los nacionalistas liderados por Artur Mas por independizarse de España y la imputación de algunos de los hombres más relevantes de la burguesía del acomodado barrio de Pedralbes han generado una gran inquietud en el barón David de Rothschild, el presidente del banco del mismo apellido, que semanas atrás estuvo en Madrid para interesarse por la situación política en España.

Porque “corcordia, integratas, industria” son los valores en latín de la familia Rothschild, que comenzaron a operar como banqueros hace más de 200 años en Alemania para crear uno de los mayores grupos financieros del mundo. La traducción al español de los principios fundacionales de esta saga sería “en armonía, con honestidad y con diligencia”, tres palabras grabadas en el histórico escudo heráldico de una familia que trata de mantener a buen recaudo dicho axioma como la herencia más preciada. El problema es que al barón le inquieta que la actuación de uno sus banqueros de postín en España puede dañar la impoluta imagen de la dinastía.

En el banco conocen bien, y por eso lo contrataron, las excelentes relaciones de Carles Vilarrubí con el expresidente de la Generalitat

¿Y cuál es la relación entre los Rothschild y los Pujol, dos clanes tan aparentemente alejados en la distancia y su quehacer diario? La conexión les viene por Carles Vilarrubí, más conocido por ser vicepresidente del Fútbol Club Barcelona que por su dilatada trayectoria empresarial, que incluye el cargo de 'senior advisor' -asesor de primer nivel- del banco en España. Vilarrubí se encarga de cultivar los negocios de la entidad financiera en Cataluña, que le ha dado buenas rentabilidades gracias a sus relaciones con Florentino Pérez, presidente de ACS y del Real Madrid, Jaime Castellano, de su competidor, Lazard, Antonio Hernández, del grupo de alimentación Ebro Foods; con los Carulla, el conocido independentista propietario de Agrolimen (Gallina Blanca, Pans&Company); con los Godó ('La Vanguardia') y los Revoredo (Prosegur).

Pero sobre todo por ser el marido de Sol Daurella, presidenta y segunda mayor accionista de Coca-Cola European Partners, la mayor embotelladora del Viejo Continente de la famosa bebida estadounidense. De hecho, Rothschild ha sido el asesor principal de la fusión, en primer lugar, de las filiales en España y de la integración, en segundo lugar, con sus homólogas en 13 países. Un grupo que tendrá una facturación de 12.600 millones y 2.100 millones de beneficio operativo. Una jugada maestra que reportará millonarias comisiones al banco y al propio Vilarrubí.

Pero para los Rothschild el dinero, que atesoran por arrobas, no lo es todo. O al menos eso han hecho entender a sus abogados en España, a los que han ordenado investigar si el reciente registro policial del domicilio de Vilarrubí por participar en el presunto pago de comisiones a Jordi Pujol Ferrusola, íntimo amigo suyo, puede rasgar la reputación del banco. La unidad de auditoría y cumplimiento de la institución financiera está muy preocupada por el asunto y la imputación de Vilarrubí, lo cual podría precipitar la ruptura de las relaciones.

Imagen del registro del domicilio de Carles Vilarrubí. (EFE)
Imagen del registro del domicilio de Carles Vilarrubí. (EFE)

Tras el registro de su domicilio, donde suele celebrar cenas con lo más granado del mundo empresarial y de la aristocracia española, incluida la catalana, el lobista aseguró inmediatamente a través de un comunicado que la actuación policial en su casa fue un error y que en defensa de su honor su "abogado presentará inmediatamente un recurso contra la resolución que justificó la medida con el fin de conseguir la total exoneración de responsabilidades", Vilarrubí fue consciente inmediatamente del daño que las sospechas de la policía le podía causar en su cargo en Rothschild, porque pidió en el mismo escrito respeto para su persona y para “preservar la reputación de las instituciones que tengo el honor de colaborar y representar".

Pese a la contundencia de su comunicado, los Rothschild quieren asegurarse de si su 'partner' realmente tiene alguna vinculación delictiva con los Pujol y con Convergència Democràtica de Catalunya (CDC). En el banco conocen bien, y por eso lo contrataron, sus excelentes relaciones con el expresidente de la Generalitat, que lo aupó a la secretaría general de la Corporación Catalana de Radio y Televisión (la actual TV3), a la dirección de Cataluña Radio y más tarde a la Entidad Autónoma de Juegos y Apuestas. Incluso cuando Moncloa y la Generalitat se llevaban bien, fue colocado en los consejos de Telefónica y Antena 3 tras el acuerdo entre Aznar y Pujol para gobernar en 1996. Su nombramiento, además de la generosa remuneración, expresaba su importancia como hombre de enlace entre Barcelona y Madrid.

Los Rothschild han ordenado investigar a sus abogados en España si el reciente registro policial de su domicilio puede rasgar la reputación del banco

El departamento de 'compliance' ya se ha puesto a trabajar para informar al barón David de Rothschild, que hace cerca de un mes estuvo en Madrid para mantener varias reuniones con las más altas instancias empresariales, a las que asistió Vilarrubí. Según fuentes próximas al empresario, a las que les ha confesado estas citas, el tema central de conversación en estos encuentros fue la colisión soberanista, asunto que preocupa, como en el resto de grandes bancos, en las sedes corporativas de París y Londres de la institución de origen germano, que ha entrada en su tercer siglo de vida.

Carles Vilarrubí junto a Artur Mas en un acto. (EFE)
Carles Vilarrubí junto a Artur Mas en un acto. (EFE)

Un debate que el lobista utilizó para exponer al presidente de Rothschild la necesidad de un pacto de Estado para evitar que el enfrentamiento entre en una deriva sin solución. Vilarrubí sacó su vena más moderada, como la que le llevó a decir en relación a la pitada al himno español en la última final de la Copa del Rey que la posición del club azulgrana era la de "respeto absoluto a las instituciones, a las personas y a los himnos". Una postura de concordia que, por el contrario, elevó de tono cuando la UEFA sancionó a la entidad deportiva por exhibir 'esteladas' en su estadio: “Si hay un espacio paradigmático deportivo donde la libertad de expresión ha hecho un servicio al país, es el Camp Nou".

Del dictamen del servicio jurídico de Rothschild y de la decisión del barón dependerá el futuro de Vilarrubí, cuyo otoño se presenta tormentoso si el puente aéreo entre Barcelona y Madrid sigue sin funcionar. La antigua casa Rothschild no suele adoptar medidas en caliente ni enjuiciar a nadie por adelantado, pero tampoco sacrifica su prestigio por comportamientos que no representan los valores de su escudo, pese a que incluso jurídicamente hayan prescrito.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
20 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios

ÚLTIMOS VÍDEOS

The Neon Demon - Official Trailer #1 [HD] - Subtitulado por Cinescondite
Rogue One: A Star Wars Story – Final Trailer
Def con Dos - España es idiota (videoclip oficial)

ºC

ºC