ENCUESTA DE LLORENTE & CUENCA

Unas nuevas elecciones castigarían a C's, que caería 11 escaños y daría 560.000 votos al PP

La formación naranja sería la más perjudicada si se disolvieran las Cortes. PSOE y PP sí subirían tanto en sufragios como en diputados, aunque la correlación de fuerzas no variaría sustancialmente
Foto: Gráfico: Pablo López Learte.
Gráfico: Pablo López Learte.

La repetición de elecciones generales es, a día de hoy, uno de los escenarios que todas las fuerzas políticas se plantean -y sobre el que algunas ya trabajan-, teniendo en cuenta la situación de complicada gobernabilidad en la que quedó España tras los comicios del 20-D y la dificultad de las distintas formaciones para alcanzar un acuerdo que, contentando a todos los implicados, permita formar un nuevo Ejecutivo. Las urnas confirmaron que las mayorías absolutas ya no existen en el Parlamento, obligando a los partidos a comprender la nueva forma de hacer política: sin pactos, no habrá investidura ni Gobierno

Lo que está por ver es la situación en la que quedaría configurado el nuevo mapa político en caso de que no hubiera un acuerdo para hacer presidente a Mariano Rajoy o Pedro Sánchez y, tras la disolución de las Cortes -constituidas el pasado 13 de enero-, se convocaran nuevas elecciones. Según la encuesta elaborada por Llorente & Cuenca entre el 9 y el 11 de enero sobre una muestra de 1.000 entrevistas, el PP volvería a ser la primera fuerza y subiría 2,7 puntos, alcanzando los 136 escaños (13 más que el 20-D). El peor desenlace sería para Ciudadanos. La formación que preside Albert Rivera bajaría 2,1 puntos, lo que, traducido en escaños, sería una auténtica debacle: perdería 11 diputados, al pasar de 40 a solo 29. La caída del partido centrista se explicaría en el trasvase de más de medio millón de votos al Partido Popular, según el sondeo. 

El PSOE de Pedro Sánchez conseguiría avanzar 1,5 puntos, sumando seis escaños (obtendría 96 en total), mientras que Podemos y sus aliados -En Marea (Galicia), Compromís-Podem (Valencia) y En Comú Podem (Cataluña)- caerían a 63 diputados (perderían seis con respecto a los anteriores comicios). En el caso de Izquierda Unida, la federación que el 20-D lideró Alberto Garzón registraría un leve descenso de medio punto que, sin embargo, lo dejaría en un solo escaño (perdería el segundo por Madrid). 

Ganancias y pérdidas de escaños

Pese a la nueva composición del hemiciclo, el panorama no cambiaría sustancialmente con respecto a las elecciones del 20 de diciembre. La suma de PP y Ciudadanos quedaría lejos de la mayoría absoluta, al reunir 165 escaños entre los dos -tras las últimas generales, reunieron 163 diputados- y, precisamente, la subida de los populares produciría el descalabro del partido naranja. Otra de las causas que explicarían el descenso del equipo de Rivera sería la fragilidad en la fidelidad de sus votantes. Según el sondeo elaborado por la consultora, el 71% de los electores se decantaría por el mismo partido del 20-D; siendo PP, PSOE y Podemos las tres fuerzas que mantienen más fidelizado su electorado. En el caso de Ciudadanos, solo un 66% de quienes optaron por la papeleta naranja está seguro de volver a hacerlo en caso de celebrarse nuevos comicios. La otra fuerza con fidelidad de voto menos firme es IU: un 67,2% introduciría la misma papeleta, frente a un 25% que podría cambiar su voto. 

Pedro Sánchez, este martes en un acto del   PSE en San Sebastián. (EFE)
Pedro Sánchez, este martes en un acto del PSE en San Sebastián. (EFE)

 

En cuanto a la transferencia de votos, Llorente & Cuenca estima que, con una participación del 69% -fue del 73,2% el 20-D-, 567.000 votos de Ciudadanos irían a parar al PP de Mariano Rajoy. Las comunidades autónomas en las que el partido centrista notaría sustancialmente el castigo serían Castilla La-Mancha, donde perdería los tres escaños logrados en diciembre, y Castilla y León, región en la que perdería dos diputados, manteniendo solo el de Valladolid. En cuanto a Andalucía y Madrid, el PP sumaría un diputado en la provincia de Sevilla y otro en la capital a costa de la formación naranja, que también dejaría por el camino el escaño obtenido en Córdoba.

C's es, junto con IU, el partido con menor fidelidad de voto: sólo un 66% de quienes lo votaron el 20-D están seguros de volver a hacerlo en unas nuevas generales

Los socialistas ganarían seis escaños: dos por Andalucía, uno en Castilla-La Mancha y Castilla y León, y otro más por Cataluña y Madrid. Podemos se dejaría dos actas en Andalucía, una en Aragón, otra en Extremadura, y dos en Valencia. 

La suma multiplica para Podemos e IU

Llorente & Cuenca, con una hipótesis de participación del 69%, hace dos estimaciones de escaños: con la configuración actual de fuerzas y con una posible alianza de Podemos e IU, que no cuajó en las anteriores generales. En ambos escenarios, los dos grandes partidos ganan y Ciudadanos se reduce sustancialmente. Pero el pacto preelectoral de las dos fuerzas de izquierdas haría que la suma posterior con el PSOE les acercara a la mayoría absoluta

 

Así, si las fuerzas políticas se presentaran en unos nuevos comicios como lo hicieron el 20-D, el PP obtendría 136 escaños (13 más), por los 96 del PSOE (+6), los 63 de Podemos (-6), los 29 de Ciudadanos (-11) y el único escaño de IU-Unidad Popular (uno menos). ERC (9), PNV (6), EH Bildu (2) y Coalición Canaria (1) mantendrían su representación, y Democràcia i Llibertat, la antigua marca de Convergència, perdería un acta (de 8 a 7). 

IU siempre defendió, y Alberto Garzón en primera persona, que la convergencia con Podemos servía para multiplicar las posibilidades de la izquierda, pues la Ley Electoral penaliza la división. Y así lo probaron, argumentó, los buenos resultados de las confluencias en las municipales del 24 de mayo y, después, en las generales en Galicia y Cataluña. El 20-D, IU, pese a obtener 923.133 votos, se quedó con solo dos escaños, y los dos por Madrid.

Pablo Iglesias, en los pasillos del Congreso, el pasado 13 de enero. (Reuters)
Pablo Iglesias, en los pasillos del Congreso, el pasado 13 de enero. (Reuters)

 

Pues bien, la proyección de Llorente & Cuenca da la razón al dirigente de la federación. Si se coaligaran Podemos e IU, el PP subiría, pero no tanto: obtendría 128 diputados (+5). Al PSOE le pasaría lo mismo: 93 parlamentarios (+3), y Ciudadanos se quedaría con 26 representantes (-14). Podemos e IU subirían hasta los 78 asientos, nueve más que los 69 de la formación morada y sus plataformas autonómicas. ¿Dónde los ganaría? El efecto más apreciable de la alianza se produciría en Andalucía, donde se embolsaría tres escaños de golpe. Subiría uno en Aragón, otro en Canarias, dos en Castilla-La Mancha, dos en Madrid y uno en Murcia, y a cambio perdería uno en Cataluña. 

Si Iglesias se coaligara con Garzón, obtendrían juntos 78 diputados, nueve más que Podemos y sus marcas autonómicas. Con el PSOE, llegarían a 171 actas

El reparto de escaños entre Democràcia i Llibertat (7), ERC (9), PNV (6), EH Bildu (2) y Coalición Canaria (1) no variaría respecto al primer escenario planteado, el de una concurrencia idéntica al 20-D. Por tanto, la suma de PSOE (93) y Podemos+IU (78) daría 171 escaños, a sólo cinco de la mayoría absoluta (176). Con PNV (6), se superaría esa barrera, tocando los 177 asientos. En el Congreso actual, socialistas (90), Podemos (69) e IU (2) solo llegan a 161 actas. Y agregando a los nacionalistas vascos, se alcanzan los 167.

Mejor pactos que ir a nuevas elecciones

La consultora también pregunta a los entrevistados por su preferencia, su apuesta. La posición preponderante (el 38,5%), en el conjunto de la muestra, es que haya un acuerdo entre varios partidos para formar Gobierno. Un 29,2% se inclina por que gobierne el partido más votado, el PP, aunque sea en minoría, y otro 27,8%, por que se repitan los comicios. 

Vista general del nuevo Congreso, el pasado 13 de enero. (EFE)
Vista general del nuevo Congreso, el pasado 13 de enero. (EFE)

El estudio advierte de que el resultado de la pregunta está marcado por la masiva adhesión de los votantes del PP a la idea de que se quede en La Moncloa el partido más votado: el 70,3% opina igual que la dirección de su formación de referencia. Ese porcentaje se reduce al 11,6% en el caso de los electores del PSOE, a un 5,5% en el de los simpatizantes de Podemos y a un 32,8% en el de los votantes de Ciudadanos. Si se excluye a los que apoyaron a Mariano Rajoy el 20-D, por tanto, solo un 18% cree que debería gobernar el partido más votado, mientras el 45% se inclina por una alianza entre varias fuerzas y el 31% por la repetición de las elecciones. 

El 72,4% de los votantes del PSOE prefiere que Sánchez continúe como candidato si hay nuevos comicios; el 58,7% del los del PP quiere a Rajoy

Y en caso de ir a otras generales, ¿qué candidato de PSOE y PP preferirían sus electores? Los votantes socialistas quieren que vuelva a serlo Pedro Sánchez, y los populares, que se presente otra vez Mariano Rajoy. Pero hay diferencias. El apoyo a Sánchez es superior (72,4% entre los suyos) al de Rajoy (58,7%). Y eso que el PSOE se halla sumido en una guerra interna por el liderazgo del partido

[¿Qué partidos deberían pactar para formar Gobierno?]

Ficha técnica de la encuesta

-Tamaño de la muestra: 1.000 entrevistas, distribuidas por todo el territorio español.

-Las entrevistas fueron realizadas por el instituto IMOP a través del teléfono, entre el 9 y el 11 de enero de 2016, a personas con derecho a voto en unos comicios generales. 

-El margen de error es del ±3,1% para p=q=50%, para un nivel de confianza del 95,5%.  

Elecciones Generales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
60 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios

ÚLTIMOS VÍDEOS

SECUESTRO. Tráiler final en español HD. En cines 19 de agosto
LOS CABALLEROS BLANCOS - Trailer en español HD
30 segundos de 'La asamblea de las mujeres'

ºC

ºC