EL PARTIDO ANALIZA LOS ERRORES DE LA CAMPAÑA

Dura autocrítica de Ciudadanos: la estructura territorial y falta de mensaje pasaron factura

El partido liderado por Albert Rivera encargó un informe técnico para analizar los errores que pudieron cometer en la campaña del 20-D. Las primeras conclusiones han visto la luz

Foto: La ejecutiva nacional de Ciudadanos se reúne en su sede de Madrid. (EFE)
La ejecutiva nacional de Ciudadanos se reúne en su sede de Madrid. (EFE)

Ciudadanos reconoce errores en la estrategia de su campaña electoral de las generales del 20-D. Hasta el momento, la formación liderada por Albert Rivera apenas había hecho autocrítica ni tampoco había explicado cómo en pocas semanas pasó de situarse como segunda fuerza política con el 21% del voto, según la mayoría de las encuestas, a quedar finalmente en cuarto lugar con solo el 14% del voto. El vicesecretario general, José Manuel Villegas, admite que en el partido intentaron reconducir los errores percibidos en el periodo de campaña, pero no hubo suficiente tiempo para corregirlos. Esos errores fueron casi con toda seguridad los causantes de unos resultados inferiores a las expectativas generadas, y ahora serán estudiados minuciosamente por la ejecutiva nacional, que se reunió este jueves cerca de tres horas en Madrid.

De hecho, el partido encargó tras los comicios un informe técnico para poner sobre la mesa cada uno de los desaciertos e intentar mejorar los aspectos que más fallaron. Aunque está en fase de maduración y hasta febrero no estará definitivamente listo para su estudio en el máximo órgano del partido, el consejo general, las primeras conclusiones ya han salido a la luz. Y pretenden ser esclarecedoras en factores determinantes como el trasvase del voto.

Ciudadanos tiene claro que el primer error fue agotar las ‘balas’ de su propuesta política demasiado pronto. Desde finales del mes de enero, la formación comenzó a presentar por bloques el programa electoral, en gran parte innovador, lo que provocó que al llegar a diciembre no hubiera novedades con las que seducir a los votantes en la recta final. “A principios de año, las encuestas nos situaban en el 3% del voto y nos dimos cuenta de que había que empezar a explicar nuestro proyecto”. Además, la formación considera que esa larga precampaña la situó precisamente como segunda fuerza, pero también colocó al partido en el centro de los ataques por parte de sus rivales, causando un inevitable desgaste en la propia formación y sus líderes.

Dura autocrítica de Ciudadanos: la estructura territorial y falta de mensaje pasaron factura

La formación, en su primera autocrítica formal, no escatima en enumerar los principales aspectos a mejorar en futuras citas electorales. La principal -y siendo conscientes de ello- fue la falta de estructura y, por tanto, de coordinación entre los organismos territoriales y los rectores. El crecimiento tan vertiginoso experimentado desde las andaluzas de marzo hasta las generales de diciembre obligó a la formación a crecer en toda España a marchas forzadas. “La falta de coordinación no permite realizar una verdadera campaña homogénea en todo el territorio”, aseguró Villegas, también responsable de campaña, al término de la ejecutiva.

Centrándose en los últimos 15 días antes de la gran cita con las urnas, el partido reconoce también cierta ineficacia a la hora de explicar sus políticas económicas y sociales, y muy especialmente las llamadas a ser sus ‘medidas estrella’. El ejemplo oficial fue 'el salario digno', refiriéndose al complemento salarial que el programa ideado por Luis Garicano recogía. Aunque no hubo una mención expresa, la sombra del contrato único sobrevoló la valoración. Esta idea fue muy criticada por el resto de formaciones políticas y en los debates electorales dio la sensación de que Rivera no fue capaz de defenderla debidamente.

Albert Rivera, en la noche electoral del 20 de diciembre. (EFE)
Albert Rivera, en la noche electoral del 20 de diciembre. (EFE)

Por último, la estrategia comunicativa de los dirigentes también estuvo en la picota de la autocrítica. El partido considera que su postura adoptada durante la campaña fue demasiado institucional. “Tal vez hicimos una campaña de presidente en vez de aspirante con cero diputados”, explicó José Manuel Villegas. Tras analizar la forma y el contenido, Ciudadanos admite que se trató de una campaña propositiva en exceso sin grandes componentes de crítica al Gobierno saliente, como sí hicieron otros. Faltó garra. “Parecía que éramos el partido del Gobierno más que una formación sin representación que esperaba irrumpir en el Parlamento”. La mayor parte de actos además fueron grandes mítines con mensajes muy generales y la formación no dio apenas peso a actos sectoriales en los que explicaran medidas específicas que calaran en el electorado.

También faltó formación a los líderes territoriales. El partido es consciente de que la mayoría de sus activos son personas que provienen del mundo profesional y la empresa privada. Ninguno -más allá del equipo de diputados autonómicos catalanes- tiene experiencia y trayectoria política. Eso, admiten, dificultó mucho su relación con los medios de comunicación y sus propias intervenciones en los debates, en los que tuvieron más dificultades para transmitir un mensaje claro y homogéneo.

Será en febrero cuando el consejo general analice las conclusiones finales del informe que, en todo caso, irá en esta línea. El objetivo de Ciudadanos es corregir todos los fallos que se han producido en un rápido ciclo electoral, del que se sienten muy orgullosos tras obtener más de 90 diputados autonómicos y 40 escaños en el Congreso, ante las nuevas y muy posibles citas electorales. Primero, y si no hay acuerdo este domingo, en Cataluña. Y en segundo lugar, aunque la formación de Rivera no es partidaria, unas hipotéticas generales si se mantiene el escenario de ingobernabilidad.

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