CAMBIÓ LA DECISIÓN DEL JUEZ

La coma que hizo perder millones de dólares a una gran empresa

Una compañía de productos lácteos se negaba a pagarle horas extra a sus empleados. Al final, un mero signo de puntuación acabó dándole la razón a los trabajadores

Foto: La sentencia del tribunal la decidió la gramática. (iStock)
La sentencia del tribunal la decidió la gramática. (iStock)

Si alguna vez pusiste en tela de juicio a la todopoderosa puntuación (como, por ejemplo, una simple coma), deja que esta quisquillosa disputa laboral te ponga los puntos sobre las íes.

Los repartidores de una compañía de productos lácteos de Maine, en Estados Unidos, querían que se les pagase unas horas extra, pero los empleadores se negaban a reconocer estos derechos. Finalmente, la sentencia del tribunal no vino determinada por los camiones, la leche o el dinero, sino por una simple coma estilo Oxford.

Evita ambigüedades

Se llama coma estilo Oxford (o coma de enumeración) al signo de puntuación típico de la ortografía anglosajona que se coloca justo inmediatamente antes de la conjunción coordinante (generalmente 'and', 'or' o 'nor'), a menudo en una serie de tres o más términos.

Una simple coma puede marcar la diferencia. (iStock)
Una simple coma puede marcar la diferencia. (iStock)

Según sus defensores, pretende evitar ambigüedades. Seguro que en clase de inglés te lo han explicado. No es lo mismo decir 'We invited the rhinoceri, Washington and Lincoln' (como si hubiese dos rinocerontes cuyos nombres fuesen los de los ex presidentes estadounidenses) que 'We invited the rhinoceri, Washington, and Lincoln' (como si fuesen tres sujetos independientes). Esa coma entre 'Washington' y el 'and' es de tipo Oxford y marca la diferencia.

La ley que acabó dándole la razón a los trabajadores dice que el pago de horas extra no se aplica a: “La actividad de enlatado, procesamiento, conservación, congelamiento, secado, comercialización, almacenamiento, embalaje para el envío o distribución de: (1) productos agrícolas; (2) carne y productos de la pesca; y (3) alimentos perecederos".

No solo ganaron el juicio los repartidores, también los defensores de la coma estilo Oxford en la lengua de Shakespeare

En inglés sería así: “The canning, processing, preserving, freezing, drying, marketing, storing, packing for shipment or distribution of...” En este idioma, la falta de la coma antes del 'or' hace que la ley sea ambigua, pues queda la duda de si exime o no la distribución de las últimas tres categorías. Todo podría haberse resuelto con un signo de puntuación que separe claramente el 'embalaje para el envío' de la 'distribución'.

La pedantería gramatical ganó el caso. (iStock)
La pedantería gramatical ganó el caso. (iStock)

Este es el argumento que la defensa de los trabajadores esgrimió durante el juicio. Y gracias a ello, ganó. La pedantería gramatical, una simple coma, le va a costar alrededor de 10 millones de dólares (9,2 millones de euros) a la empresa. No solo ganaron el caso los repartidores, también los defensores de la coma Oxford en la lengua de Shakespeare.

“De haber estado, la coma habría hundido nuestro barco”, aseguró David G. Webbert, el abogado de los trabajadores, en una entrevista que recoge 'The New York Times'.

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