Isaac Peral, el abuelo de Jaime Marichalar... la larga historia de la sede del PP, antes palacete
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GÉNOVA 13

Isaac Peral, el abuelo de Jaime Marichalar... la larga historia de la sede del PP, antes palacete

El solar sobre el que se ubica la actual sede del PP tiene una gran historia detrás. A finales del siglo XIX estuvo el Centro Industrial y de Consultas Electro-Técnicas, un negocio que regentaba el inventor del submarino, Isaac Peral

placeholder Foto: Sede el PP en Génova 13.
Sede el PP en Génova 13.

El Partido Popular ha anunciado hoy que abandonará la sede nacional en el número 13 de la calle Génova de Madrid. Desde 2018, el partido se había planteado desde su venta —se valora en unos 30 millones de euros—, hasta su alquiler con el objetivo de garantizar la solvencia de la formación a largo plazo, en el primer caso, o bien, generar una fuente recurrente de ingresos libres de carga, en el caso de su arrendamiento. Hoy, tras analizar los malos resultados electorales en Cataluña, su líder, Pablo Casado, ha anunciado que el partido cambiará de sede nacional para romper con el pasado.

En caso de venta, el edificio podría llegar a venderse entre 4.500-5.000 euros el metro cuadrado, explica a El Confidencial Óscar Larrea, experto en el mercado residencial de lujo, quien explica que el uso actual es de oficinas, por lo que no permitiría, a día de hoy, la construcción de viviendas, puesto que para ello sería necesario tramitar un cambio de uso. "En ese caso, un proyecto de lujo se podría vender a una media de 8000 euros os el metro cuadrado. En alquiler, por su parte, con unas rentas medias entre 25-30 euros el metro cuadrado, podría generar unas rentas anuales de 1,8 millones, si bien, sería necesario realizar ciertas mejoras en el edificio", asegura este Larrea. "Todo eso es sin contar con los cuatro sótanos de 858 metros cuadrados que tiene cada uno, que en venta o rentabilidad generaría pingües beneficios", añade.

Foto: El presidente del PP, Pablo Casado. (EFE)

La sede del PP ha ocupado portadas de periódicos y ha abierto informativos por las irregularidades detectadas durante su reforma que, de hecho, está siendo investigada actualmente en los tribunales. Sin embargo, el edificio o, al menos, el solar que ahora ocupa, tiene una larga historia a sus espaldas, vinculada a grandes nombres como el de Isaac Peral o el Luis Marichalar y Monreal, Vizconde de Eza, abuelo de Álvaro y Jaime de Marichalar.

Sobre el solar que ahora ocupa la sede del PP se alzaba un palacete que fue demolido

Las primeras informaciones que recoge el Archivo de la Villa datan de finales del siglo XIX. Sobre el solar se encontraba el Centro Industrial y de Consultas Electro-Técnicas, un negocio que regentaba el inventor del submarino, Isaac Peral. Posteriormente, la documentación histórica consultada por El Confidencial recoge que también fue el palacete de los Marqueses de Bermad y llegó a estar ocupado por el Vizconde de Eza. Tenía cuatro plantas y un semisótano, así como una planta de 850 metros cuadrados.

Además, también habría vivido entre sus paredes el abuelo de Álvaro y Jaime de Marichalar, Luis Marichalar y Monreal, político y alcalde de Madrid desde noviembre de 1913 hasta julio de 1914. Los libros de historia de la ciudad de Madrid destacan de su figura que se ocupó de mejorar la situación laboral de los obreros mediante la regulación de los horarios, la revisión de las condiciones de trabajo infantil y femenino y el aumento de las medidas de seguridad, además de introducir los seguros de vejez, enfermedad, accidentes y paro.

Foto: El presidente del PP, Pablo Casado. (EFE)

La documentación del Archivo de la Villa recoge otras curiosidades. Por ejemplo, que en 1946 el Consejo Ordenador de Minerales Especiales de Interés Militar (COMEIN) fue arrendatario del piso principal y el bajo de la calle Génova, 13. Este consejo fue creado en 1941 para administrar la explotación de yacimientos de minerales de interés militar. Cuatro años más tarde, en 1945 se transfirieron sus actividades al Instituto Nacional de Industria (INI) que en 1959 —mediante decreto— lo liquidó.

El palacete fue totalmente demolido en 1977, con un coste de casi dos millones de las antiguas pesetas, por lo que el edificio actual del PP es relativamente moderno. En concreto, el 19 de mayo de 1976 se concedió, por parte del Ayuntamiento de Madrid, la licencia de demolición del inmueble que se alzaba por aquel entonces en la calle Zurbano 1, hoy Génova 13. Dicha demolición fue solicitada por la empresa Gevano Inmobiliaria y firmada por los arquitectos Enrique Feria y Juan Bautista Esquer, así como por Roberto Lana y Lana. Como curiosidad, se descartó el sistema de voladura controlada, debido a la especial configuración de la zona y antigüedad de los edificios colindantes.

Pero ¿por qué se demolió el palacete?

Los libros sobre la historia urbanística de Madrid cuenta que el palacete fue demolido porque no se encontraba protegido, como tampoco lo estaban tantos otros palacetes tan habituales en la zona, ya que no había plan de protección de edificios históricos. El primero fue elaborado en 1978, cuando el edificio ya había sido derribado. De hecho, a partir de esa fecha comenzaron a catalogarse los edificios y conjuntos de interés histórico-artístico de Madrid, que permitieron una cierta ralentización en las demoliciones.

Además, el Plan Parcial de Reforma Interior del Antiguo Ensanche, de 1972 —que marcó la configuración urbanística del centro de Madrid—, favoreció la proliferación de inmuebles no residenciales —como la sede del PP e innumerables edificios de oficinas— que poco a poco provocaron la desaparición de numerosos edificios históricos de la zona.

Foto: El portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros. (EFE)

De hecho, la actual sede del Partido Popular se encuentra en el barrio de Almagro, con enorme presencia de construcciones plurifamiliares de viviendas de alquiler a finales del siglo XIX y principios del XX. Y es que, según la documentación consultada por El Confidencial, en Almagro, Génova y el Paseo de la Castellana se favoreció el desarrollo de vivienda burguesa, que ya a finales del siglo XIX proporcionaba unas rentas por alquiler que permitían a su propietario amortizar el capital invertido en su construcción o en su compra.

A partir de los años 70, muchos palacetes desaparecieron y dieron lugar a la construcción de nuevos edificios, en muchos casos de oficinas, especialmente en el Paseo de la Castellana. Unos edificios que pasaron a ocupar el espacio que de chalets, palacios, talleres o casas de 3-4 plantas, provocando una gran concentración de oficinas en la zona centro de Madrid.

Nueva sede en 1983

Los Archivos de la Villa no permiten conocer en qué momento el solar del palacete acabó en manos de los populares. Eso sí, la prensa de la época recoge cuándo fue inaugurada. El 17 de enero de 1983, tal y como recogió el diario 'ABC' en su edición nacional, Alianza Popular inauguraba la nueva sede en Génova. En su primera reunión, se reunió la junta directiva nacional para ratificar el acuerdo con UCD de cara a las siguientes elecciones locales y autonómicas.

El 17 de enero de 1983 Alianza Popular inauguró su nueva sede en Génova

En aquella crónica se detallaba que la nueva sede fue inaugurada por el entonces presidente del partido Manuel Fraga, quien refiriéndose a esta dijo que tenía “instalaciones modestas, pero se corresponde con un partido que es todo esperanza e ideal, y espero que lo siga siendo”. Se explicaba, además, que la nueva sede contaba con una superficie de 6.000 metros cuadrados y 700 metros de locales comerciales para alquiler. “Dispone de tres sótanos de aparcamiento con ciento catorce plazas. En las siete plantas se encuentran despachos para parlamentarios y las diferentes secretarías adjuntas”.

Foto: Rueda de prensa posterior a la reunión de la junta de portavoces

Una década después, el periodista y novelista Jaime Campmany, también escribía en 'ABC' sobre la sede. “Cuentan que los populares están construyendo una especie de búnker en Génova 13. Cristales antibalas, teléfonos antiescuchas, cámaras ocultas de televisión, control riguroso de visitas, custodia escrupulosa de documentos y otras técnicas del contraespionaje”. Y añadía que “algunas de esas precauciones parecen adoptadas para evitar o prevenir atentados terroristas, pero casi todas ellas están pensadas, no para evitar el impacto de las metralletas, sino la curiosidad de los espías políticos. Se conoce que Aznar, más que a los etarras, teme a los competidores”.

Como curiosidad, la calle Génova no siempre tuvo ese nombre. Hasta 1886 fue la antigua ronda de Recoletos. Según recoge la documentación histórica de la época, en los números impares se encontraban las tapias de las huertas de varios conventos: las Salesas, las Teresas y el de Santa Bárbara.

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