'Insiders', a debate: ¿acertada revolución en los 'reality shows' o gatillazo de Netflix?
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ANÁLISIS DEL show de telerrealidad

'Insiders', a debate: ¿acertada revolución en los 'reality shows' o gatillazo de Netflix?

Un mismo programa, dos posturas enfrentadas tras el visionado de su primera temporada. ¿Con cuál de las dos te identificas?

Foto: Póster de 'Insiders'. (Netflix)
Póster de 'Insiders'. (Netflix)

Netflix ha abierto una nueva puerta en nuestro país dentro de su catálogo, el de los 'reality shows', y lo ha hecho con la promesa de volver a los orígenes del género para buscar la autenticidad de sus concursantes. Para ella, 'Insiders' propone una novedosa fórmula: encerrar a los participantes en una casa donde se enfrentarán al supuesto casting final para entrar en el programa. Pero nada más lejos de la realidad, ya que desde ese mismo momento todos sus movimientos, conversaciones y relaciones serán captadas por un sinfín de micrófonos y cámaras ocultas.

Para hacer efectivo el engaño, el programa plantea una serie de retos frente a las cámaras, mientras que en paralelo se desarrolla la convivencia entre los aspirantes, la cual es agitada por todo tipo de decisiones por parte de los responsables del formato. Llegados a cierto punto, Najwa Nimri, presentadora de 'Insiders', hace su aparición para revelar la verdad, momento desde el cual comienza el 'reality show' más al uso. Bajo esta original premisa, la pregunta a responder por el espacio se presenta, cuanto menos, interesante: ¿variará su comportamiento cuando son conscientes de estar siendo grabados? Desde EL CONFI TV debatimos con dos posturas enfrentadas sobre este novedoso espacio. ¿Revolución en el género o gatillazo?

placeholder Varios concursantes de 'Insiders'. (Netflix)
Varios concursantes de 'Insiders'. (Netflix)

Berto Molina: "Entretenimiento sin límites"

'Insiders' es la gran revolución que los 'reality shows' de encierro necesitaban. Tras dos décadas con 'Gran hermano' como formato por excelencia de aislamiento total, cuyo único atractivo estaba ya en los famosos que son encerrados, porque las cosas como son, en los últimos años se han repetido pruebas, perfiles, sorpresas, sagas familiares... la vuelta a 'la vida en directo', en este caso en 'streaming', con anónimos, tenía que ser a lo grande, con muchos cambios y giros.

En esta época de consumo rápido y maratones, con unas cinco series nuevas cada fin de semana, era necesario generar algo que fuera directo y al grano para competir con toda la oferta que hay. La velocidad que tiene 'Insiders' resulta todo un acierto porque ya no hay necesidad de verlo todo. ¿Cuántas series y programas has dejado por aburrimiento al saber que al menos tienes una docena disponible que también te llama la atención? Ya no queremos perder el tiempo con historias y tramas vacías o de bulto que no llevan a ninguna parte. En un show como este se genera tanto contenido que lo mejor es apostar por el más emocionante e inesperado.

Los concursantes son tan buenos que muchos creen que son actores

Aquí no hay reglas, como en la vida misma, y eso forma parte de este nuevo juego de Netflix. ¡Qué delicia! Al ser un formato grabado, en el que el espectador no tiene voz ni voto, para qué seguir una línea marcada pudiendo ir averiguando cómo es todo según va sucediendo. Si las normas están hechas para romperlas, pues mejor ni tenerlas e ir improvisando. Asimismo, con tanto reality a las espaldas y tanta estrategia que en verdad no gusta a la mayoría de los espectadores, si no hay pautas, todo será más real y auténtico por parte del casting.

placeholder Iván Molina, participante de 'Insiders'. (Netflix)
Iván Molina, participante de 'Insiders'. (Netflix)

Y justamente ellos, los concursantes, son tan buenos que muchos creen que son actores. Ahí reside también la grandeza de 'Insiders'. Han buscado y encontrado gente distinta, con personalidad marcada, capas inesperadas... Seguramente la mayoría de ellos sean así en su vida real, pero claro, en situaciones límite y con un premio de 100.000 euros en juego les vemos en sus extremos. Además, ellos quieren generar contenido, un contenido que al final es real, pues bienvenido sea. Yo siempre he dicho que si alguna vez participara en un 'reality show' lo haría y viviría todo de forma excesiva porque al final tampoco sería mi vida real y querría vivir toda esa novedad de forma intensa.

Najwa Nimri, aunque ya ha confesado que ha presentado este programa por dinero y por ser Netflix, suma a la transformación del género con el personaje que crea, el cual es más que probable que tenga mucho de personalidad. Como único 'pero' está la forma en la que se ha emitido. Sé que esta plataforma se caracteriza por lanzar las temporadas de golpe, pero podían haber seguido el ritmo de otros espacios similares e ir publicando los episodios poco a poco (o al menos dejar el final para más adelante). En definitiva, 'Insiders' es pura acción y puro show, no se ven muchas cosas como estas en televisión, tan diferentes, tan locas, tan originales... Si de entretenimiento se trata, aquí lo hay a raudales, sin límites y sin pedir permiso ni perdón. Justo lo que se vendía y lo que se esperaba.

placeholder Najwa Nimri, en 'Insiders'. (Netflix)
Najwa Nimri, en 'Insiders'. (Netflix)

Nayin Costas: "Insiders' ha primado la forma al contenido"

Aunque 'Insiders' destaca por una estimulante premisa, un acabado técnico impecable y unos buenos giros de guion (todo ello muy bien acompañado por el magnetismo de Najwa, que dota al formato de mayor personalidad con su sola presencia), lo cierto es que sus aspectos positivos terminan diluyéndose en un formato que desaprovecha su principal arma: un magnífico casting.

Más allá del planteamiento inicial, 'Insiders' encuentra en sus concursantes su mayor baza. Hugo, Estefanía, Iván, Bárbara o Nicole son auténtico oro televisivo, personalidades muy bien marcadas con caracteres explosivos que no dudan en entregarse a la experiencia desde el inicio. Sin embargo, el programa no logra sacar partido a todo su potencial, pues se centra más en los giros, sorpresas y revelaciones que en profundizar en sus personajes, a quien el espectador termina sin llegar a conocer más allá de la "etiqueta" que le asigna el metraje (la infiel, el calculador, la conflictiva,...). De nada sirve tener un giro que ponga a los participantes contra las cuerdas si te da igual cuál sea su resultado. Si no empatizas con sus protagonistas es imposible que acabe importándote lo más mínimo cómo finalice su juego.

En función de lo que cada espectador busque, saldrá más o menos satisfecho

Ahí reside el principal problema de 'Insiders', que pasa de puntillas por concursantes y tramas, quedándose en la superficie de los conflictos, supeditando todo el espectáculo a los giros impuestos por la organización para sacudir la convivencia. En este sentido, la primera temporada puede dividirse en dos bloques: un primer tramo donde sus responsables juega con los participantes a su antojo y una segunda donde estos toman conciencia del engaño y recuperan las riendas de la experiencia. En función de lo que cada espectador busque en el formato, saldrá más o menos satisfecho de su visionado, pero tratándose de un 'reality' precisamente lo que más se echa en falta es esa última parte, la de buscar la verdad en los sentimientos, conflictos y relaciones.

placeholder Los concursantes de 'Insiders'. (Netflix)
Los concursantes de 'Insiders'. (Netflix)

Para un consumidor habitual de este tipo de formatos, este tramo final será quizá el más disfrutable, puesto que es donde se da mayor peso a sus concursantes, un protagonismo que aun así se presenta insuficiente: el montaje no termina de explicar el por qué de la tremenda polarización de los dos grupos dentro de la casa, y en muchas ocasiones tan siquiera muestra el inicio de algunos de los conflictos o disputas, entrando de lleno en los gritos sin ningún tipo de contexto previo. Se entiende que las personalidades son en muchos casos tendentes al conflicto, pero no estaría de más profundizar en lo que hay detrás de cada uno de ellos, más cuando desde el inicio se hace hincapié en el tortuoso pasado de una de las grandes protagonistas de la edición, algo que jamás llegará a abordarse en pantalla.

La fórmula elegida para su formato y emisión no juega tampoco, en absoluto, a su favor, impidiendo la conversación social que suele enriquecer a este tipo de espacios. El consumo en maratón hace que la experiencia resulte menos atractiva, a la par que su enlatado lastra su potencial: los montadores han primado la forma al contenido, regalando un producto muy cuidado a nivel técnico, pero bastante vacío una vez su supera esa capa formal. Con un mayor tiempo para cocinar todos sus buenos ingredientes, profundizando en lo verdaderamente importante, sus personajes, conflictos y encrucijadas, 'Insiders' podría haberse convertido en el formato revelación, pero visto el resultado lamentablemente no pasa de gatillazo. ¿Alguien recordará en un mes algo más allá de las "etiquetas" con las que han dibujado a sus participantes?

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