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Rusia ve el "ataque nuclear como estrategia viable"
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El futuro de la humanidad en peligro

Rusia ve el "ataque nuclear como estrategia viable"

El pasado 3 de enero, Rusia se comprometió a hacer todo lo posible para evitar una guerra nuclear. Ahora, los expertos afirman que Putin ve "un intercambio nuclear como estrategia viable"

Foto: Imagen de un test nuclear a cielo abierto
Imagen de un test nuclear a cielo abierto

El peligro de que una guerra nuclear mundial acabe con la civilización nunca ha desaparecido pero, en la clasificación de posibles eventos de extinción planetaria, se encontraba firmemente detrás de otras amenazas como el cambio climático o una pandemia imparable. Ahora, según un creciente número de expertos, la conclusión es que el Kremlin considera que un intercambio nuclear es una estrategia viable en su actual enfrentamiento con Ucrania y la comunidad global, una posibilidad que acaba de ser subrayada con el reciente lanzamiento de armas hipersónicas imposibles de interceptar. Armas hipersónicas capaces de atacar con cabezas nucleares.

Foto: El anillo misterioso 16 veces más grande que nuestra galaxia (J. English U. Manitoba/EMU/MeerKAT/DES CTIO)

Hasta ahora, la mayoría de expertos y futuristas consideraban la posibilidad de un conflicto nuclear como una posibilidad aún más remota que una erupción en cadena de varios supervolcanes, una tormenta solar extrema, un asteroide del calibre de Apophis e incluso la inversión del campo magnético, una supernova cercana o la rebelión de las máquinas. Es imposible considerar la posibilidad de un conflicto nuclear, decían, porque todos perderían esa guerra. Todo el mundo creía que ésta era una doctrina — la del aniquilamiento mútuo y la tenencia de misiles nucleares como elemento disuasorio en un conflicto y no como armas prácticas —que era común en todas las potencias. Sin embargo, algo ha cambiado en los últimos meses más allá de las amenazas de Putin.

De hecho, el cambio viene de atrás, de 2020, cuando Putin firmó el el nuevo decreto de Principios Básicos de la Política Estatal de la Federación de Rusia en el Ámbito de la Disuasión Nuclear — del que hablaremos más adelante — que admite el uso táctico de la fuerza atómica en casos como el de Ucrania.

Papel mojado

Incluso el propio Vladimir Putin admitió esa premisa en una declaración firmada el pasado 3 de enero después de una conversación a cinco bandas con Estados Unidos, China, Francia y Reino Unido. En esa declaración, los cinco países se comprometían a prevenir la guerra nuclear y evitar la carrera armamentística.

“Afirmamos que una guerra nuclear no se puede ganar y nunca se debe librar,” dice el texto rubricado por el presidente ruso en su segundo párrafo. “Dado que el uso nuclear tendría consecuencias de gran alcance, también afirmamos que las armas nucleares, mientras sigan existiendo, deben servir a fines defensivos, disuadir la agresión y prevenir la guerra. Creemos firmemente que se debe evitar una mayor propagación de dichas armas”.

placeholder Captura de pantalla de la declaración contra la guerra nuclear firmada por Putin y las otras cuatro potencias nucleares mundiales el 3 de enero de 2022 (Presidencia de Rusia)
Captura de pantalla de la declaración contra la guerra nuclear firmada por Putin y las otras cuatro potencias nucleares mundiales el 3 de enero de 2022 (Presidencia de Rusia)

Pero, como afirman los testimonios de expertos recogidos por el New York Times en un artículo del 16 de marzo, esa declaración parece ahora papel mojado. Según Ulrich Kühn, estratega nuclear de la Universidad de Hamburgo en Alemania, "esas son las cosas que me preocupan mucho por la escalada [en la invasión de Ucrania]. La probabilidad de usar armas nucleares es extremadamente baja. Pero no es cero. Es real, e incluso podría aumentar. Esas cosas podrían pasar".

Primer aviso

Cuando Kühn dijo que "esas cosas podrían pasar", Rusia todavía no había realizado su movimiento más amenzante. El Ministerio de Defensa de Rusia aseguró este pasado sábado que había usado sus misiles hipersónicos Kinzhai para destruir varias instalaciones del ejército de Ucrania: "El 18 de marzo, el sistema de misiles de aviación Kinzhal con misiles aeroballísticos hipersónicos destruyó un gran almacén subterráneo de misiles y municiones de aviación de las tropas ucranianas en la aldea de Delyatin, región de Ivano-Frankivsk".

placeholder Un MiG-31K con un misil hipersónico Kh-47M2 Kinzhal (Daga) en la panza, listo para disparar
Un MiG-31K con un misil hipersónico Kh-47M2 Kinzhal (Daga) en la panza, listo para disparar

Funcionarios del Departamento de Defensa de EEUU confirmaron a CNN que Rusia había usado estos misiles hipersónicos contra Ucrania. Según EEUU, es la primera vez que Rusia utiliza estas armas hipersónicas en combate aunque ha habido informes que apuntaban a un posible ensayo en la Guerra de Siria. Los mismos funcionarios afirmaron que EEUU siguió los lanzamientos de estos misiles — disparados desde cazas de combate — en tiempo real el 18 de marzo.

Analistas militares y los propios funcionarios del Pentágono afirman que este lanzamiento es un claro aviso a occidente. Ni EEUU ni ningún otro país de la Alianza Atlántica tiene interceptores para este tipo de arma, que voló a más de cinco veces la velocidad del sonido hasta destruir su blanco. El Kinzhal (Daga) puede ser armado con cabezas explosivas convencionales — como en el caso de este ataque — o con cabezas nucleares. Rusia no necesitaba usar un arma así para atacar un depósito de munición, por lo que la advertencia implícitia es clara, aseguran los expertos: Putin puede atacar cualquier objetivo en Europa con una cabeza nuclear imposible de interceptar. Los Kinzhal tienen un alcance de 2.000 kilómetros, así que no haría falta invadir el espacio aéreo de la OTAN para lanzarlos.

Rusia es la única potencia del mundo que tiene este tipo de arma hipersónica en servicio. China está trabajando en sus propios misiles y planeadores hipersónicos — que ha probado con éxito para sorpresa del Pentágono y agencias de inteligencia internacionales — pero no los tiene en servicio. EEUU acumula fracaso tras fracaso después de haber sido pioneros en este tipo de vehículos. En estos momentos están intentando desarrollar sistemas de intercepción pero, por ahora, no tienen nada capaz de actuar de escudo defensor. Sólo Israel parece tener un sistema de defensa contra armas hipersónicas en camino — el Arrow-4 — pero todavía no está en activo.

placeholder Lanzador del sistema israelí de defensa anti-misil Arrow-2. La próxima versión ahora en desarrollo — el Arrow-4 — podría en teoría interceptar misiles hipersónicos.
Lanzador del sistema israelí de defensa anti-misil Arrow-2. La próxima versión ahora en desarrollo — el Arrow-4 — podría en teoría interceptar misiles hipersónicos.

La escalada hacia la nada

Herbert Lin argumenta que ya está pasando. El experto en seguridad internacional en el Centro de Seguridad y Cooperación Internacional y participante en el Boletín de Científicos Atómicos — la organización no gubernamental contra la proliferación nuclear que cada año actualiza el reloj del juicio final — cuenta como el 24 de febrero, día de la invasión, “Putin amenazó a cualquier parte que interfiriera con consecuencias ‘como nunca ha visto en toda su historia’, una declaración ampliamente interpretada como una amenaza nuclear. El 27 de febrero, Putin dictó ‘un régimen especial de servicio de combate en las fuerzas de disuasión [nuclear] del ejército ruso’”.

Después, apunta Lin, “el 1 de marzo, la Armada Norte rusa afirmó que varios de sus submarinos nucleares estaban participando en ejercicios diseñados para ‘entrenar maniobras en condiciones tormentosas’, mientras que el Ministerio de Defensa ruso dijo que los lanzadores móviles de misiles nucleares se habían dispersado en Siberia para practicar despliegues secretos”.

placeholder Lanzadores de misiles nucleares intercontinentales como los desplegados en Siberia hace unos días en maniobras secretas, según el Ministerio de Defensa de Rusia
Lanzadores de misiles nucleares intercontinentales como los desplegados en Siberia hace unos días en maniobras secretas, según el Ministerio de Defensa de Rusia

Lin afirma que a todo esto podría seguir no en un ataque en Ucrania o contra objetivos de la OTAN, sino en el lanzamiento de una bomba nuclear sobre tierra de nadie, una explosión nuclear de baja potencia “sobre el Mar Negro o el Atlántico Norte que sólo mate peces y libere una radiactividad mínima en el medio ambiente”. Lin especula que este movimiento estaría diseñado para meter miedo en la población mundial y presionar a Ucrania para rendirse.

Su visión quizás no esté lejos de la realidad. Hace poco, un senador ruso del partido de Putin argumentaba que Rusia debería lanzar un misil sobre el antiguo campo de pruebas nucleares de los Estados Unidos, en el desierto de Nevada. Así, aseguraba en el vídeo sobre estas líneas, no matarían a nadie, EEUU no reaccionaría y todos ‘tomarían en serio el poder militar ruso’.

¿Cambio de opinión o ejecución de estrategia?

Obviamente, las barbaridades que diga un miembro de la Duma sin responsabilidad de gobierno concreta es equivalente a los exabruptos fuera de tono que sueltan algunos políticos en nuestro país. Pero esa salida de tono no parece tan fuera del guión cuando se analiza a fondo la estrategia nuclear rusa de un tiempo a esta parte.

La realidad es que, si analizas las palabras y acciones de las últimas semanas, los expertos apuntan que sólo cabe pensar en dos explicaciones de este cambio de criterio demostrado desde la firma de la declaración del 3 de enero. Una, que Putin ha cambiado de opinión y que, acorralado, no le quede otra que utilizar armas nucleares. Dos, que el Kremlin realmente nunca haya cambiado de criterio y que, en realidad, lleva tiempo pensando en el uso de misiles nucleares como un arma táctica más, que es lo que argumentaban los expertos consultados por el New York Times.

placeholder Putin arengando al público ruso en una intervención el viernes 18 de marzo
Putin arengando al público ruso en una intervención el viernes 18 de marzo

Esto es lo que dice David Holloway, profesor de historia internacional de la Universidad de Stanford especializado en armas nucleares, ciencia y tecnología de la Unión Soviética y co-director del Centro para la Seguridad y Cooperación Internacional de 1991 a 1997: “En junio de 2020, Putin firmó un decreto, los Principios Básicos de la Política Estatal de la Federación de Rusia en el Ámbito de la Disuasión Nuclear, que especifica dos condiciones en las que Rusia utilizaría armas nucleares. La primera no es sorprendente: ‘La Federación de Rusia conserva el derecho a usar armas nucleares en respuesta al uso de armas nucleares y otros tipos de armas de destrucción masiva contra ella y/o sus aliados…’ Pero esa frase termina con una declaración inusual: ‘... y también en el caso de la agresión contra la Federación de Rusia con el uso de armas convencionales, cuando la existencia misma del Estado se ve amenazada".

Uso táctico de armas nucleares

El énfasis añadido por Holloway viene por las palabras de Putin en su discurso del 24 de febrero, que reflejan este supuesto. Putin, apunta Holloway, “Estados Unidos, afirmó, estaba creando una ‘antirrusia’ hostil junto a Rusia y en la tierra histórica de Rusia” en referencia a Ucrania. Putin añadió que “para [Rusia], es una cuestión de vida o muerte, una cuestión de nuestro futuro histórico como nación. Esto no es una exageración; es un hecho. No solo es una amenaza muy real para nuestros intereses, sino también para la existencia misma de nuestro Estado y para su soberanía". Es decir, que Putin está repitiendo la razón con la que la política oficial rusa autorizaría el uso ofensivo de armamento nuclear contra un estado enemigo, en este caso los Estados Unidos.

placeholder Prueba de la bomba nuclear Priscilla en el desierto de Nevada
Prueba de la bomba nuclear Priscilla en el desierto de Nevada

Holloway argumenta que, aunque esto no significa que Rusia utilizará estas armas porque a nivel estratégico no tiene sentido en estos momentos, sí podría usarlas a nivel táctico. Es decir, que según él y los analistas del Pentágono en su evaluación de la política nuclear rusa, es posible que se usen armas nucleares de forma local, buscando “escalar para desescalar” el conflicto. La conclusión de Holloway es, cuanto menos, terrorífica: “Putin proporciona un marco de referencia para su pensamiento sobre el uso de armas nucleares. Esto, a su vez, proporciona un contexto para evaluar el riesgo de que se intensifique al uso de armas nucleares”. La conclusión lógica es que “un error de cálculo [de Putin] podría tener consecuencias catastróficas, como podrían mostrar las recientes decisiones de Rusia”.

Nuevo tratado de desarme nuclear

Asumiendo que este escenario no se produzca, la lección de toda esta escalada es que debemos hacer todo lo posible para eliminar las armas nucleares del planeta. Como dice Daniel Holz — profesor de física, astronomía y astrofísica en la Universidad de Chicago, el Instituto Enrico Fermi y el Instituto Kavli de Física Cosmológica — “tan pronto como terminen las hostilidades, los líderes occidentales deben comprometerse con Putin y el líder chino Xi Jinping para elaborar acuerdos sobre control de armamentos y prácticas de mando y control nuclear que reduzcan en gran medida la posibilidad de que cualquier persona pueda tomar medidas que pongan en riesgo a toda la civilización humana”. Desgraciadamente, como el propio Holz admite, esto asume que Putin compartiría esa visión algo que, vistos los hechos, parece ahora mismo impensable.

placeholder El Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas
El Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas

El argumento de Sharon Squassoni — profesora de política tecnológica y ciencia internacional en la Universidad George Washington y co-directora de la mesa de seguridad del Boletín de Científicos Atómicos junto a Holz — es que no hay otro camino que el desarme y un nuevo acuerdo. “Cuando lo impensable se vuelve pensable, es una crisis. Y cuando lo impensable sucede, es una catástrofe”, apunta Squassoni. Ahora estamos en una crisis, argumenta, con unos crímenes de guerra que eran impensables en Europa después de la invasión de Hitler.

“Si la guerra que Rusia sigue librando contra Ucrania termina sin que se dispare un arma nuclear, no será una victoria para la disuasión, sino para el desarme”, afirma. “Tal resultado demostrará que las armas nucleares siguen siendo, 75 años después de su invención, inutilizables, irrelevantes y una terrible pérdida de dinero, esfuerzo y vidas”. Igualmente, el uso de una pequeña arma nuclear en cualquier escenario sólo terminaría con Rusia sumida en el más absoluto de los desprestigios, aislada y eliminada de todas las instituciones, incluyendo el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas.

La guerra nuclear es como el tres en raya: nunca puede ganar nadie (Juegos de Guerra)

Y, si al final una cadena de acontecimientos impensables sucede y terminamos en una guerra atómica global, nada de esto tendrá sentido. La humanidad habrá perdido para siempre, otra especie tomará el control del planeta y nuestros logros, nuestra tecnología, nuestro arte, toda nuestra civilización, se perderá para siempre en la noche de los tiempos sin la ayuda de asteroides, supervolcanes, cambios climáticos o supertormentas solares.

El peligro de que una guerra nuclear mundial acabe con la civilización nunca ha desaparecido pero, en la clasificación de posibles eventos de extinción planetaria, se encontraba firmemente detrás de otras amenazas como el cambio climático o una pandemia imparable. Ahora, según un creciente número de expertos, la conclusión es que el Kremlin considera que un intercambio nuclear es una estrategia viable en su actual enfrentamiento con Ucrania y la comunidad global, una posibilidad que acaba de ser subrayada con el reciente lanzamiento de armas hipersónicas imposibles de interceptar. Armas hipersónicas capaces de atacar con cabezas nucleares.

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