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Cómo fabrican los únicos cohetes que pueden derrotar a Elon Musk
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Una tecnología increíble

Cómo fabrican los únicos cohetes que pueden derrotar a Elon Musk

Mientras que SpaceX sigue con los mismos métodos de fabricación que se usaron con las misiones Apollo, la compañía californiana ha reducido la complejidad de la fabricación

Foto: Los fundadores Tim Ellis y Jordan Noone junto con un segmento de Terran. Todo está construido en 3D. (Relativity Space)
Los fundadores Tim Ellis y Jordan Noone junto con un segmento de Terran. Todo está construido en 3D. (Relativity Space)

Relativity es ahora mismo la única compañía aeroespacial que puede acabar con la hegemonía de SpaceX. Y lo es, aunque todavía no haya lanzado su primer cohete, porque está cambiando totalmente el paradigma de la fabricación de naves espaciales. De hecho, la tecnología que han desarrollado es el equivalente aeroespacial de la revolución que introdujo Henry Ford con la cadena de montaje en la industria del automóvil.

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Mientras que SpaceX sigue con más o menos los mismos métodos de fabricación que se usaron con las misiones Apollo y el Saturno V, la compañía californiana ha sido capaz de desarrollar una tecnología que reduce radicalmente la complejidad de la fabricación de las naves espaciales. Como resultado, han disminuido el coste y el tiempo de desarrollo y construcción aún más que la compañía de Elon Musk, además de eliminar miles de puntos de fallo potenciales.

Una revolución en la industria aeroespacial

Ahora, su CEO y cofundador, el ingeniero aeroespacial Tim Ellis, ha mostrado en detalle cómo funciona la fábrica de Relativity y cómo construyen todas las piezas de su primer cohete, el Terran 1.

Es un paseo fascinante por un lugar que parece salido de una película de ciencia ficción. No tiene nada que ver con la construcción de cohetes en SpaceX, la NASA, Roscosmos, United Launch Alliance, Blue Origin o cualquier otra organización dedicada a la fabricación de naves espaciales.

Aquí, gigantescas impresoras 3D convierten un fino hilo de aluminio en tanques de combustible y motores. Otras impresoras más pequeñas usan láser y aleaciones que se realizan en el acto a partir de polvos de minerales para crear inyectores de combustible y otras máquinas que antes eran extremadamente complejas y ahora se hacen de una sola pieza.

placeholder El sistema de impresión Stargate. (Relativity Space)
El sistema de impresión Stargate. (Relativity Space)

100 veces menos piezas

Para los otros fabricantes de naves espaciales, todos estos componentes requieren miles de piezas independientes, que deben ser construidas — y probadas — a mano una a una después de haber construido — a medida y desde cero — las herramientas de fabricación que a su vez también tienen que probarse para asegurar que funcionan correctamente.

Pero en el caso de Relativity, todo depende de impresoras 3D. Su cohete Terran 1 utiliza 100 veces menos piezas que un cohete de Elon Musk. Un Aeon completo — como llaman a sus motores de metano y oxígeno— se completa en unos días para probarlo, modificarlo y volverlo a construir iterativamente hasta que su rendimiento sea óptimo.

placeholder Una de las impresoras en el sistema Templar construyendo el cohete Terran. (Relativity Space)
Una de las impresoras en el sistema Templar construyendo el cohete Terran. (Relativity Space)

Esta tecnología de impresión no sería posible sin sistemas de inteligencia artificial que controlan este bucle de optimización y prueba que ha hecho que sus cohetes evolucionen de una forma que ni ellos mismos podrían predecir.

De hecho, Ellis apunta que, aparte de las ventajas en la simplificación de componentes, su tecnología de impresión 3D les permiten construir objetos que son totalmente imposibles con los métodos tradicionales de construcción usados por SpaceX y el resto de compañías clásicas.

La primera cuenta atrás

Por ejemplo: una tobera de un motor de cohete tradicional requiere de cientos de mini-tuberías por las que circula el combustible criogenizado, para mantenerla fría y que no se derrita. Estas intrincadas tuberías tienen que ser montadas a mano, una a una, como si fuera el radiador más complejo que te puedas imaginar. Con el sistema de impresión 3D, las tuberías están integradas en la tobera del motor Aeon de Relativity.

Otro ejemplo es la última versión de sus tanques de combustible, que tienen una estructura ondular similar al de una concha marina que incrementa su fuerza estructural. La compañía afirma que está usando formas presentes en la naturaleza para optimizar sus arquitecturas, y según Ellis, este tipo de formas son imposibles de fabricar con métodos tradicionales.

Hasta ahora han logrado superar con éxito todos los hitos. Tanto que acaban de recibir 1.650 millones de dólares en financiación para desarrollar un nuevo cohete sin haber lanzado todavía el primero.

Ahí está la clave: a finales de año veremos si toda esta tecnología de vanguardia tiene éxito total en la vida real o no. Será entonces cuando Relativity lance su primer cohete desde el complejo de lanzamiento 16 en la base de la Fuerza Espacial estadounidense en Cabo Cañaveral.

Relativity es ahora mismo la única compañía aeroespacial que puede acabar con la hegemonía de SpaceX. Y lo es, aunque todavía no haya lanzado su primer cohete, porque está cambiando totalmente el paradigma de la fabricación de naves espaciales. De hecho, la tecnología que han desarrollado es el equivalente aeroespacial de la revolución que introdujo Henry Ford con la cadena de montaje en la industria del automóvil.

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