El riesgo en la 3ª ola: ¿sirven las viejas medidas si hay variantes de covid más contagiosas?
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¿Qué hacer ante las nuevas mutaciones?

El riesgo en la 3ª ola: ¿sirven las viejas medidas si hay variantes de covid más contagiosas?

Los expertos no ocultan su preocupación: "Todo el mundo es consciente de que enfrentamos una de las situaciones más complicadas desde la primera ola"

Foto: Uno de los primeros vacunados en Madrid. (EFE)
Uno de los primeros vacunados en Madrid. (EFE)

La tercera ola ya está aquí. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, lo reconoció este viernes: "Vamos a tener unas semanas duras por delante". No es que sea una previsión muy difícil de hacer viendo los últimos datos de contagios, con una incidencia acumulada de 350 casos por 100.000 habitantes en los últimos 14 días. Tampoco es que no estuviéramos avisados. En cualquier caso, hay varios motivos para la preocupación: el incremento de los casos parece mucho más vertiginoso que en el inicio de la segunda ola; el frío puede hacer que aumenten las interacciones en espacios cerrados; y las nuevas variantes, la inglesa y la sudafricana, suponen una gran incógnita, ya que podrían ser más transmisibles y no sabemos en qué medida han podido penetrar en España.

El inicio de la segunda ola fue relativamente tranquilo, la transmisión creció lentamente en verano y de forma desigual entre unos territorios y otros. En cambio, "ahora está creciendo muy rápidamente en todas partes, y eso que aún estamos detectando casos que se podrían atribuir al inicio de la Navidad", declara a Teknautas Salvador Peiró, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (Fisabio). Para colmo, en estos días se retoman contactos en el ámbito laboral y escolar, así que "estamos muy preocupados", reconoce, "no sabemos qué forma tendrá la curva, pero no tiene buena pinta".

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Sin embargo, la incógnita más importante puede ser el papel de las variantes que se han detectado. "Hay muchas mutaciones, pero no tenemos claro que realmente el virus sea más transmisible", comenta el experto. Aunque los modelos matemáticos del Reino Unido indican que la variante inglesa B. 1. 1. 7 (llamada después VUI–202012/01) se contagia con mayor facilidad, su aparición coincidió con un repunte de los casos y es difícil diferenciar si su rápida expansión se debe a las nuevas propiedades del virus o a las circunstancias de la evolución epidemiológica en ese país. Los tipos de mutaciones que tiene esta variante, con cambios en la proteína S que se une a las células humanas, refuerzan esta teoría pero está por comprobar en experimentos biológicos.

Los únicos datos son indirectos: por ejemplo, un informe de las autoridades de salud británicas indica que el 15% de los contactos de los pacientes de covid que tienen esta variante dan positivo, frente al 10% de los contactos de personas infectadas por otras variantes del SARS-CoV-2.

Foto: Reuters.
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También preocupa la que ya predomina en Sudáfrica, llamada 501.V2, que podría ser aún más transmisible que la inglesa si nos fijamos en los mismos datos, el crecimiento de los casos y los cambios que ha sufrido el virus. Por lo tanto, "aún no sabemos lo que darán de sí estas mutaciones, pero la situación podría complicarse más de la cuenta", reconoce Peiró. Las buenas noticias son que ninguna de estas variantes provoca una enfermedad más grave y que probablemente las vacunas sean igual de efectivas (así lo confirman estudios preliminares). En cambio, la mala noticia es que "si una mutación provoca el doble de contagios, aunque no sea más letal, tendrá el doble de muertos".

Lo cierto es que no conocemos hasta qué punto la variante británica ha podido penetrar en España o si hay algún caso de la sudafricana. Hasta ahora se han analizado principalmente los positivos que han podido tener algún contacto con el Reino Unido, se han comunicado unos 60 y hay otros en estudio, pero no es tan fácil identificarlos porque "se necesita un tipo específico de PCR", explica María Tomás, investigadora del Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (INIBIC), microbióloga del Hospital Universitario de esta ciudad y portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC). "Hay comunidades autónomas que los han detectado y otras que no; veremos cómo evoluciona, pero lo importante es no bajar la guardia, porque lo que evita los contagios son las medidas restrictivas, independientemente de la variante del virus", añade.

La última bala: un confinamiento diferente

Si se confirmase que estas nuevas versiones del SARS-CoV-2 se transmiten con más facilidad, ¿habría que ser aún más contundentes? El cierre total o parcial de la hostelería, el adelanto del toque de queda o los cierres perimetrales son algunas de las medidas que han comenzado a implementarse en distintas comunidades autónomas. "Todo el mundo es consciente de que nos enfrentamos a una de las situaciones más complicadas desde la primera ola", apunta el epidemiólogo de Fisabio. "Funciona todo lo que te permita reducir contactos entre personas no convivientes", asegura, "pero es importante que la gente entienda que el fondo del problema no es lo que está prohibido o permitido, sino que cualquier reunión debe ser evitada".

Hace unos días, Castilla y León puso sobre la mesa la opción más radical: volver a un confinamiento domiciliario, aunque solo por dos semanas, opción que rechazó el Gobierno. El epidemiólogo Ignacio Rosell, que forma parte del grupo de expertos de la Junta, aclara que fue una propuesta particular que no contó con el apoyo de todo el comité regional de asesores. "El confinamiento es la última medida cuando ya no queda alternativa y, en el que caso de que se tuviera que tomar, hemos aprendido cosas del confinamiento de marzo; por ejemplo, que la gente debería poder salir al aire libre y a hacer deporte", apunta.

Foto: EFE.
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No obstante, Rosell considera verosímil que las mutaciones del virus lo hayan hecho más transmisible. Si es así y hay transmisión comunitaria, la situación puede ser preocupante. Por eso, otra de las propuestas de Castilla y León es "trabajar en la caracterización de las variantes para valorar en qué grado pueden estar circulando". En cualquier caso, más allá de que conviene saber qué variantes pueden estar circulando, "las medidas de protección son las mismas", señala el experto; "hay que insistir en la distancia social, la mascarilla, el lavado de manos y en la ventilación en interiores, porque el virus se transmite por aerosoles", recuerda.

¿Y qué pasará en los colegios?

Por otra parte, la tercera ola vuelve a poner en el punto de mira a las escuelas por su coincidencia en el calendario con el regreso a la actividad docente. Alemania y el Reino Unido han optado por no abrir los colegios al menos durante el mes de enero. En España, la vuelta al cole tras las vacaciones navideñas reabre el debate justo cuando gran parte del país sufre un temporal de nieve que no se había visto en años. Si ventilar las aulas es una de las principales medidas contra el covid en este ámbito, ¿se pueden retomar las clases en estas condiciones?

La idea es mantener las medidas, que han tenido bastante éxito en los primeros meses del curso dadas las circunstancias, pero "hay más cosas que se pueden hacer", comenta Quique Bassat, pediatra y epidemiólogo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), "como realizarles pruebas a los profesores, cosa que ya se prometió en septiembre y que ahora sería más factible con los test de antígenos". No obstante, "el resto de las recomendaciones son válidas y funcionan bien, como demuestran los datos, porque no ha habido muchos casos en pediatría y solo un porcentaje pequeño de las aulas ha tenido que confinarse".

Los niños son el grupo de población menos afectado por el covid, sobre todo porque apenas se registran casos graves. A lo largo de la pandemia, algunos estudios también han indicado que posiblemente su capacidad para contagiar es menor, aunque no se ha podido confirmar. La incógnita que plantea la aparición de nuevas variantes es si esto cambiará. "No lo sabemos porque no hay datos; parece más transmisible, pero no tenemos ninguna evidencia de que en pediatría haya cambiado el perfil de transmisibilidad, no hay más consultas ni hospitalizaciones", comenta Bassat. Así que "no creo que esta variante vaya a cambiar el perfil bajo de transmisibilidad que tienen los niños", concluye.

La tercera ola ya está aquí. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, lo reconoció este viernes: "Vamos a tener unas semanas duras por delante". No es que sea una previsión muy difícil de hacer viendo los últimos datos de contagios, con una incidencia acumulada de 350 casos por 100.000 habitantes en los últimos 14 días. Tampoco es que no estuviéramos avisados. En cualquier caso, hay varios motivos para la preocupación: el incremento de los casos parece mucho más vertiginoso que en el inicio de la segunda ola; el frío puede hacer que aumenten las interacciones en espacios cerrados; y las nuevas variantes, la inglesa y la sudafricana, suponen una gran incógnita, ya que podrían ser más transmisibles y no sabemos en qué medida han podido penetrar en España.

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