LOS HOSPITALES, ANTE SU MOMENTO MÁS CRÍTICO

La curva no se aplana: el Covid-19 llevará a las UCI españolas a colapsar en unos días

La Comunidad de Madrid y otras regiones trabajan a marchas forzadas para ampliar las 4.404 plazas con que contábamos al inicio de la epidemia, pero los pacientes críticos se amontonan

Foto: Dos sanitarios en el exterior del Hospital de Igualada, Barcelona. (EFE)
Dos sanitarios en el exterior del Hospital de Igualada, Barcelona. (EFE)
Adelantado en

El momento más crítico de esta epidemia de coronavirus ha llegado. A la espera de que la Comunidad de Madrid amplíe en 900 las plazas de las Unidades de Cuidados Intensivos, los hospitales de la región, saturados de pacientes afectados por el Covid-19 en distintos niveles de gravedad, tienen prácticamente al completo las 641 plazas con las que contaban antes de esta crisis, lo que les está obligando a hacer un cribado de los pacientes que les llegan.

En el Hospital Severo Ochoa de Leganés, la asociación de médicos ha tenido que emitir un comunicado aclarando que "se siguen aceptando pacientes en la puerta de Urgencias con total normalidad. Las puertas de nuestro hospital NO están cerradas". Lo hacen para contrarrestar los cientos de mensajes que, en redes sociales o por WhatsApp, alertan de que este y otros centros están rechazando a los pacientes que les llegan. No los rechazan pero la situación está desbordada y muchos de ellos son enviados a otros centros. Los pediatras están teniendo ya que atender a 'niños' de hasta 30 años. En el Hospital 12 de Octubre tenían ayer a 163 personas en Urgencias, cuando el máximo habitual es de unas 60.

Las noticias llegadas desde Italia que hace dos semanas nos horrorizaban, como los médicos viéndose obligados a elegir entre dos pacientes y descartando al mayor, ya son una realidad en nuestros hospitales. Cuando el número de contagiados con neumonía grave aumenta, el paciente de 70 años sin comorbilidad que ayer accedía a la UCI y era intubado, hoy es descartado. Muchos van a cuidados paliativos. Mañana ocurrirá con los de 65 y pasado quién sabe. Es un funesto anticipo de lo que espera al resto de España a partir de esta semana.

Los cálculos realizados por la Unidad de Datos de El Confidencial con base en la ocupación de las UCI señalan que España superará en algún momento de la próxima semana las 4.404 plazas de UCI que tenía antes del comienzo de esta crisis pandémica. Llevamos días oyendo eso de 'aplanar la curva' para evitar cruzar esa línea roja que llevaría a saturar el sistema. Bien, esa línea ya está delante de nuestras narices.

Sin el refuerzo de nuevas plazas cruzaríamos ese peligroso límite entre el 24 y el 25 de marzo. Así lo señalan también otros modelos matemáticos e informáticos, como el desarrollado recientemente por las universidades Rovira i Virgili y de Zaragoza, que amplía además la capacidad a casi 5.000 camas UCI y asume, además, que todas estarían disponibles para pacientes de Covid-19. Dada la tasa de crecimiento de los casos (202 entre el jueves y el viernes) incluso con nuevas plazas se rebasará ese límite en fechas próximas.

En nuestro caso hemos tomado una base de ocupación de estas plazas UCI del 60% en hospitales públicos y 43% en hospitales privados (datos del Ministerio de Sanidad) y hemos añadido los pacientes ingresados por Covid-19 en estado crítico en las últimas semanas, un número que ayer ascendía a 1.141 personas. En este sentido hay que hacer dos puntualizaciones: los casos 'habituales' podrían ser levemente menores dado que hay operaciones que se han aplazado y porque el número de accidentes de tráfico también se prevé menor debido a las restricciones de movilidad.

Un algoritmo decidirá quién entra

Desde hace días los hospitales trabajan a contrarreloj para ampliar las UCI principalmente instalando camas en espacios del propio hospital como servicios de reanimación o quirófanos— y ganar algo más de tiempo. Las tasas de crecimiento de los casos han bajado moderadamente desde la semana pasada, pero aún se otea lejano el horizonte en que lleguemos al cénit y los casos empiecen a descender.

Mientras tanto, para los servicios de admisión de pacientes no hay un protocolo específico para coronavirus. En su comparecencia del viernes, Fernando Simón dijo que "se está trabajando en un algoritmo para homologar los mecanismos y criterios de acceso a UCI", pero la realidad es mucho más cruda que un algoritmo. No es una cuestión de humanidad sino de manos y de recursos. El criterio 'primero en llegar, primero en ingresar' que aplica durante los tiempos de paz ha quedado obsoleto.

Esta semana el Colegio de Médicos de Barcelona ha publicado unas recomendaciones generales para que los médicos puedan gestionar estas 'decisiones éticas difíciles' que están teniendo que afrontar. Admitir un ingreso significa denegar otro. "Se tenderá a no ingresar en las unidades de cuidados intensivos a los pacientes de prioridad 3 y 4 en caso de crisis", esto es, aquellos que estén en estado terminal o tan críticos que tengan pocas opciones de recuperación.

El mismo mensaje enviaba la Sociedad Española de Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias en un plan de contingencia publicado esta semana: se priorizarán aquellos pacientes con mayor esperanza de vida, independientemente de la edad. Además aclaraban que "este procedimiento de triaje no ha sido validado en ninguna situación pandémica y se basa solo en la opinión de expertos".

Sé de varios hospitales donde la UCI ya es solo para pacientes de Covid-19

"Los criterios de ingreso en UCI son de por sí estrictos", explica a El Confidencial Javier del Águila, médico especialista en epidemiología y modelado matemático. "Fuera de esta pandemia, no toda persona que es candidata a ingreso en UCI lo hace, hay que valorar la situación previa del paciente, calidad de vida previa, esperanza de vida... y es de lo más normal que se rechacen pacientes".

El médico insiste, no obstante, en que "ningún médico jamás negaría ese ingreso a una persona que lo necesitara y le esperara una recuperación y buena calidad de vida posterior. Quizás en los hospitales más saturados se esté endureciendo ese 'umbral', y sé de varios donde ya la UCI es solo para Covid-19".

Madrid y el resto

La Comunidad de Madrid está siendo el equivalente nacional a Lombardía o a Hubei, un 'cluster' con varios brotes que han resultado en un aumento de casos escalofriante y un número de cadáveres estremecedor.

Sin embargo, y pese al aislamiento en que se encuentra toda España desde la semana pasada, otras regiones no están a salvo. "De hecho, la incidencia más alta la encontramos en La Rioja, con 157 casos por 100.000 habitantes mientras Madrid se sitúa en los 108 casos por 100.000 habitantes, pero parece que el ritmo de nuevos casos se está ralentizando", explica a El Confidencial Clara Prats, investigadora en el departamento de Biología Computacional de la Universitat Pompeu Fabra y una de las autoras de un modelo matemático del crecimiento del Covid-19 presentado ayer y financiado por la Fundació La Caixa.

Fuera de Madrid, la preocupación en este sentido es Cataluña. "La incidencia es menor, 43 casos por 100.000 habitantes pero el aumento en el número de casos está siendo muy rápido", indica Prats.

'A priori' Cataluña está mejor preparada que el resto para afrontar una oleada de hospitalizaciones críticas. Sin embargo, pese a sus 900 plazas de cuidados intensivos, muchas de ellas no cuentan con respiradores o material necesario para atender a un paciente de Covid-19. La Rioja, por su parte, anunció que ampliará sus 17 plazas de UCI a 29 tras prácticamente haberlas colapsado con 15 pacientes de coronavirus y un número de casos que pronto superará el medio millar.

La situación es también acuciante en Castilla-La Mancha, seguramente derivado de la cercanía de Toledo y Guadalajara con la Comunidad de Madrid. El corredor del Henares, que conecta con la capital alcarreña, es además uno de los puntos calientes del coronavirus desde aquel primer brote incontrolado en Torrejón de Ardoz. Con los 37 pacientes en la UCI que tienen actualmente les basta para lograr el colapso.

Empleados acondicionan un pabellón de Ifema para acoger un hospital provisional para pacientes con coronavirus. (EFE)
Empleados acondicionan un pabellón de Ifema para acoger un hospital provisional para pacientes con coronavirus. (EFE)

Dada la opacidad de los datos que Sanidad está ofreciendo del coronavirus —y que una gran parte de las comunidades autónomas nunca han publicado una cifra de plazas para cuidados intensivos— solo podemos hacer de momento esta preocupante estimación a nivel nacional de la catástrofe que está por venir. El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias ha insistido este viernes en que en los próximos días ofrecerán datos más detallados, con los que esperamos poder ofrecerles la situación en el resto de comunidades autónomas y cómo de lejos está cada región de España de esa línea roja.

Por último, no conviene olvidar que aunque tuviéramos el triple de plazas UCI como Alemania (tienen 29,2 por cada 100.000 habitantes frente a las 9,7 de España) hace falta mucho más que una cama: respiradores, equipos de protección y sobre todo, personal para gestionar a los pacientes. La que Pedro Sánchez denominó "nuestra primera línea de defensa" la componen médicos especialistas que ven urgencias sin estar preparados para ello, otros hacen guardias de 24 horas sin dormir —las camas de los médicos de guardia se han destinado a pacientes del coronavirus— y continuamente expuestos a la enfermedad o enfermeras en turnos infinitos.

Entre la vocación de servicio, la seguridad propia y la ajena, están apareciendo brechas y conflictos que no deberían darse

Un médico en aislamiento domiciliario por Covid-19, que prefiere no aparecer con su nombre y apellidos, lo expresa de esta manera: "Entre la vocación de servicio, la seguridad propia y la ajena, están apareciendo brechas y conflictos que no deberían darse", dice. "Nos morimos de ganas de poder estar en la trinchera con nuestros compañeros, se lo aseguro, pero prima nuestro sentido de la responsabilidad ya que somos potencialmente contagiosos. La ventaja es que, una vez salgamos del aislamiento y nos recuperemos, si la inmunidad que genera la enfermedad es sólida —y parece que lo es, a corto plazo, no hay reinfecciones comunes— podremos atender con más seguridad a los pacientes".

  

Ciencia
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
59 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios