HAY QUE REDUCIR EL USO DE PLÁSTICOS

Abrir una bolsa de patatas o una botella de agua también genera microplásticos

Los científicos aún no tienen claro el impacto en la salud que tienen los microplásticos

Foto: Los microplásticos están a nuestro alrededor. Foto: EFE Andy Rain
Los microplásticos están a nuestro alrededor. Foto: EFE Andy Rain

El simple hecho de abrir una botella de plástico o un envoltorio de alimentos puede producir microplásticos que contaminan el medio ambiente, según un estudio de investigadores australianos

Los microplásticos tienen un tamaño de entre 0,001 y 5 milímetros y, generalmente, se producen directamente o se forman cuando se rompen grandes residuos plásticos. Millones de toneladas de microplásticos son abundantes en el medio ambiente y pueden dañar la vida marina al entrar en la cadena alimentaria, aunque, por el momento, se desconoce completamente el efecto sobre la salud humana.

"El plástico está en todas partes y en nuestra vida diaria, y los microplásticos también pueden estar allí", declara a New Scientist Cheng Fang, de la Universidad de Newcastle (Australia). Él y un grupo de investigadores probaron si las actividades cotidianas podían liberar microplásticos. Así, abrieron artículos de plástico comunes como bolsas, botellas y cinta de embalaje, abriendo el tapón de una botella o rasgando la bolsa, o cortando envoltorios con tijeras o cuchillo, que deforman y fracturan el plástico.

Entre 14.000 y 75.000 partículas

Gracias a una báscula sensible a pesos tan bajos como un nanogramo para recoger y medir los microplásticos que caían en su superficie, descubrieron que entre 10 y 30 nanogramos de microplásticos fueron liberados en la apertura de los elementos plásticos, lo que equivale a entre 14.000 y 75.000 partículas microplásticas individuales. Pero la cantidad real liberada sea probablemente aún mayor, porque muchos microplásticos se cargan estáticamente y permanecen en el aire.

"Ahora nos estamos dando cuenta de que los microplásticos están, literalmente, en todas partes"

El estudio de los microplásticos con un microscopio reveló que la mayoría eran en forma de fragmentos o fibras de diferente forma y tamaño, incluso algunos se podían ver a simple vista. El equipo también utilizó una técnica llamada espectroscopia para deducir la composición química de los microplásticos y encontró que la mayoría estaban hechos de polietileno, uno de los plásticos más utilizados. "Este hallazgo envía una advertencia importante. Es posible que debamos asumir nuestra propia responsabilidad y trabajar con la industria juntos para reducir los microplásticos", afirma Fang.

"Me encantaría decir que estoy sorprendido por los resultados, pero, desafortunadamente, no lo estoy. Ahora nos estamos dando cuenta de que los microplásticos están, literalmente, en todas partes", indica Christian Dunn, de la Universidad de Bangor (Reino Unido), que añade que ahora es crucial que trabajemos para averiguar los posibles efectos en la salud de los microplásticos y reducir el uso innecesario de plásticos.

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