botellas, cepillos de dientes, platos...

Adiós al plástico: 10 productos que pronto serán hechos con material biodegradable

¿Pensabas que, pese a todo, el plástico era eterno? Ni muchísimo menos: estos son los materiales (sostenibles y biodegradables) que ya lo están empezando a sustituir

Foto:

Hay una tendencia clara en todo el mundo: la eliminación (o al menos reducción) del plástico en el uso y la fabricación de todo tipo de productos. Muchas empresas están haciendo verdaderos esfuerzos para sustituirlo por otros materiales, pero en el subconsciente colectivo tendemos a pensar que muchos de los productos de plástico que conocemos nunca podrán ser fabricados con otros materiales.

¿Seguro? La experiencia nos demuestra que nada es imprescindible y que incluso en muchos productos que nunca habríamos imaginado se puede eliminar el plástico o, como poco, reducirlo al máximo. Estos son algunos de ellos:

1.- Botellas. Las botellas de plástico pueden ser sustituidas por otras de materiales alternativos como el aluminio y el vidrio. En caso de no poder sustituirlo, la mejor estrategia para reducir su impacto es aplicar las 'tres R': reducir, reciclar y reutilizar.

2.- Bolsas de la compra. Estas sí que tienen sus días contados. De hecho, ya hay cadenas de supermercados donde no están disponibles y son sustituidas, por ejemplo, por la tela y el papel. Las bolsas derivadas de celulosa, además, son reciclables y biodegradables.

3.- Cubiertos de un solo uso. El bambú se erige como alternativa sostenible al plástico para este tipo de utensilios. Es resistente y se puede lavar sin problema.

4.- Film de empaquetado. Este producto genera una importante cantidad de residuos, pero ya existen alternativas con materiales biodegradables que permiten un manejo más sostenible. Un ejemplo son los sistemas a base de fibras de origen vegetal (celulosa) que sustituyen las tradicionales (y dañinas) anillas plásticas para el transporte de latas de bebida.

5.- Pajitas. Su alternativa ecológica es el papel. Las pajitas de este material ya están disponibles en el mercado: se trata de un papel grueso, especialmente tratado para estar en contacto con alimentos, lo que aporta seguridad al mismo tiempo que los mantiene rígidos durante horas.

6.- Cepillos de dientes. Los utensilios de limpieza bucal son un ejemplo de productos que parecían destinados a fabricarse siempre con plástico... hasta ahora. Las alternativas ecológicas pasan por cepillos biodegradables y compostables, realizados a base de madera o de bambú, que ya están en el mercado.

7.- Platos y vasos desechables. Las vajillas desechables, por su propia comodidad, han amenizado infinidad de cumpleaños, fiestas y reuniones, pero el plástico está obligado a desaparecer. A día de hoy, ya se pueden adquirir platos y vasos desechables realizados a base de hojas de platanero, almidón de maíz o papel, todos ellos reciclables y compostables.

8.- Bastoncillos para los oídos. En sustitución del plástico, cualquier usuario puede recurrir a los bastoncillos de bambú, que son naturales, ecológicos y biodegradables.

9.- Trapos y bayetas. En estos casos, los plásticos son fácilmente sustituibles por trapos de algodón, que incluso se pueden generar a partir de ropa ya sin uso. Una alternativa más absorbente son las bayetas compostables de celulosa, que ofrecen un gran rendimiento y se pueden lavar muchas veces.

10.- Poliéster y telas sintéticas. El poliéster no es biodegradable, procede principalmente del petróleo (no renovable) y en su lavado genera microplásticos que acaban en ríos y mares. La principal alternativa son las fibras de origen natural, donde el algodón supone una gran parte de la producción mundial, aunque su crecimiento se encuentra limitado por superficie. En esta situación, las fibras naturales procedentes de la celulosa suponen una alternativa sostenible para las prendas del futuro.

El 80% de la basura del mar es plástico

Hay motivos más que de sobra para reducir el plástico o directamente prescindir de él. Según la Comisión Europea, más del 80% de la basura hallada en el mar es plástico, debido a su lento proceso de descomposición. El plástico es ingerido por animales como tortugas, focas, ballenas y aves, además de por peces y mariscos, por lo que, antes o después, acaba llegando a nuestros platos.

La cantidad de plásticos destinados a embalaje en Europa supone 20,4 millones de toneladas de este material al año; un 39% del plástico total producido. Se calcula que, para el sector de la alimentación, se producen anualmente 12,8 millones de toneladas de plástico. Es por ello que en este sector existe un importante campo para la investigación y la aplicación de materiales alternativos, como aquellos derivados de la celulosa.

Los plásticos de un solo uso como platos, cubiertos, pajitas o bastoncillos para los oídos quedarán prohibidos a partir de 2021

La lucha contra el plástico no solo la libran las empresas sino que, de hecho, la estrategia viene de mucho más arriba. Es la propia Unión Europea la que, dentro de su batalla contra el cambio climático en los países comunitarios, insta a los distintos gobiernos a prescindir de este material. De hecho, los plásticos de un solo uso como platos, cubiertos, pajitas o bastoncillos para los oídos quedarán prohibidos a partir de 2021.

Para la eurodiputada Frédérique Ries, responsable de la tramitación parlamentaria del texto por el que se prohíben estos objetos, la normativa "reducirá la factura de los daños medioambientales en 22.000 millones de euros", que es el coste estimado de la contaminación por plástico en la UE hasta 2030.

Proponiendo alternativas al plástico

Una de las empresas que participan en esta tendencia es Ence, empresa productora de celulosa que trabaja para generar materiales y productos fabricados a partir de materias primas renovables y biodegradables que sustituyan al plástico en muchos de estos productos de uso común entre la mayoría de ciudadanos.

Ence emplea celulosa procedente de madera certificada, de origen local y renovable, base del papel y de una larga serie de productos biodegradables alternativos a los materiales derivados del petróleo. Dentro de su plan estratégico, la compañía también tiene como objetivo estar presente en la producción de viscosa, una fibra textil de origen natural.

Además, la compañía desarrolla nuevas líneas de investigación para la aplicación de micro y nanocelulosas con las que elaborar nuevos materiales. A partir de la pasta de celulosa, se trabaja en su adecuación para aplicaciones de interés en los sectores químico, de producción de plásticos, papel, embalajes, cosmética y tratamiento de aguas.

Uno de los pilares de Ence es el compromiso con la sostenibilidad. Con un modelo de negocio que busca la contribución a la economía circular, Ence fabrica sus productos con materiales naturales, renovables y reciclables —como la madera— que suponen una alternativa al plástico y a otros materiales no sostenibles.

Sociedad