A CUATRO METROS DE ALTURA

¿Por qué hay huellas de dinosaurio en el techo de una cueva? Misterio resuelto

Aparecieron en 1954 en una gruta australiana y desconcertaron a la ciencia. ¿Cómo era posible que la marca de unas pisadas acabara en un techo, a varios metros de altura?

Foto: Ross Staines junto a las huellas. (Universidad de Queensland)
Ross Staines junto a las huellas. (Universidad de Queensland)
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En 1954, un geólogo descubrió huellas de dinosaurio en las cuevas de Mount Morgan, en Queensland (Australia). Pero lo realmente asombroso de su hallazgo era que varias de estas pisadas aparecieron en el techo de la gruta. Y eran huellas de una pata.

¿Cómo habían llegado hasta allí? La comunidad científica comenzó entonces a plantearse múltiples hipótesis. ¿Era posible que algún dinosaurio hubiera caminado boca abajo? El misterio ha sido resuelto gracias a una investigación publicada en la revista 'Historical Biology' y liderada por Anthony Romilio, paleontólogo de la Universidad local. Y la explicación que da el grupo de expertos es bastante más 'terrenal' que algunas de las teorías que llegaron a plantearse para explicar este hallazgo.

Para entender por qué aparecieron huellas en un techo hay que mirar unos metros más arriba. Lo más probable es que el dinosaurio que las provocó caminase sobre un terreno arcilloso cercano a un lago, dejando la marca de sus pisadas sobre él. Estos huecos no tardaron en llenarse con sedimentos, más duros que el resto del terreno alrededor.

Con el paso del tiempo, ambos materiales quedaron recubiertos por una capa superior. Pero la acción del agua que dio lugar a las cuevas, eliminó los residuos blandos, dejando únicamente las prominencias —esto es, las huellas— algo más duras, que acabaron sobresaliendo del techo de la cavidad. Misterio resuelto. Adiós a la idea de dinosaurios acróbatas.

Techo de las cuevas de Mount Morgan. (Universidad de Queensland)
Techo de las cuevas de Mount Morgan. (Universidad de Queensland)

Pero hay más. Otro de los descubrimientos del equipo del doctor Romilio ha sido identificar qué tipo de animal las provocó. En un primer momento, llegó a plantearse la posibilidad de que las hubiera realizado un dinosaurio de cuatro patas, lo cual hubiera sido un descubrimiento bastante relevante, ya que no existen evidencias de cuadrúpedos de estas características hace 200 millones de años, la antigüedad que se le atribuye a las pisadas.

Pero si las huellas tenían distintos tamaños era porque habían sido realizadas por dos especies distintas; ambos bípedos. Para llegar a esta conclusión, Romilio contactó con la dentista local, Roslyn Dick, que era la hija del famoso 'cazador de fósiles' de Queensland, Ross Staines.

El archivo de su padre contenía varias imágenes en alta resolución de las huellas, tomadas poco después de su hallazgo. E incluso un molde de yeso de las pisadas. Gracias a toda esta información inédita, el equipo de investigadores pudo aclarar el misterio. Fueron dos dinosaurios y no, no caminaban por el techo.

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