PULSO CON LOS BOSE 700 ANC

Probamos los nuevos auriculares Sony con cancelación de ruido: la inversión perfecta

Sonido, autonomía y cancelación de ruido vuelven a hacer de los WH-1000XM4, los mejores auriculares inalámbricos del mercado. El problema, que no están al alcance de todo el mundo

Foto: Foto: Sony.
Foto: Sony.

Les describo una escena real para comprender la utilidad del aparato -los Sony WH-1000XM4- que vamos a diseccionar en estas líneas. Agosto, jornada de teletrabajo en Bilbao. Un sorprendente bochorno mañanero que obliga a abrir la ventana de par en par ante la ausencia de aire acondicionado, una pieza rarísima en esta tierra. Un parque multideporte cerca del balcón. No llega ni a un tercio de la ocupación a las alturas del singular año en el que nos encontramos, pero los zagales que hay están desatados. Pero no tanto como los sobrinos, nietos o vaya a saber el parentesco que guardan con la vecina y que están armando un buen zafarrancho en la terraza aledaña.

Por si no bastase con lo asilvestrado que tenían de serie están equipados con lo que suenan como patinetes. "Troco, troco, troco, trocotró". La puñetera combinación entre rueda y baldosa montaba una buena seranata que llenaba toda la habitación. Otro viaje. Y otro. Sucesivos 'trocotrós' que parecían no tener fin. La guinda, cinco minutos más tarde, es una taladradora.

Dando por imposible la concentración, incluso tras cerrar la ventana, cojo los mencionados auriculares de diadema que hay en mi escritorio. Me los pongo sobre las orejas, doy al botón de encendido, oigo el aviso de que se han enganchado al bluetooth y se hace el silencio. Casi total. El patinete es ahora un sonido mínimo, en absoluto ya molesto, que se pierde en cuanto la música empieza a sonar. Que alguien bendiga al inventor de la cancelación de ruido. Un premio. Un Nobel. El de la paz aunque sea. En mi caso han arreglado que le vaya a dar un toque de atención a la vecina. Y a saber cuántos conflictos más habrá solventado en oficinas y hogares de medio mundo, más aún en este 2020 que hemos pasado tanto tiempo encerrados.

Foto: M. Mc
Foto: M. Mc

Cuando hablamos de auriculares con cancelación de ruido es inevitable hacerlo de Sony. Es de las empresas que apostó más fuertemente por incluir esta tecnología en su catálogo, llevándolo a modelos de todo tipo, bien fuesen compactos, de los que se apoyan en el cuello o. como es el caso, de diadema. Ha conseguido ser la referencia de este mercado silencioso, un trono que acecha Bose, que como unos párrafos más abajo, también tiene atractivos modelos como los Bose 700 ANC.

Pero ahora toca hablar de los WH-1000XM4, con los que hemos pasado una semana con ellos tras su presentación. En términos generales se puede asegurar que a día de hoy son los mejores auriculares de este tipo que vas a encontrar en el mercado. Y cuando se habla de tecnología de consumo, esa frase suele ser sinónimo de tener que soltar billetes para hacerse con ellos.

El dispositivo de la marca nipona no es barato. Saldrá a la venta a un precio de 389 euros. Pero tras probarlos puedo decir que para muchos puede ser una muy buena inversión, a pesar de lo elevado de la misma. Vamos al detalle y a ver lo mejor y lo peor de mi experiencia.

¿De qué va la cancelación de ruido?

La capacidad para silenciar lo que nos rodea se sustenta en dos patas. Por un lado en el diseño, que ejecuta una especie de cancelación de ruido pasiva, al aislar el conducto auditivo físicamente. En este aspecto son más efectivos los auriculares de diadema que cubren toda la oreja que los se introducen dentro, los conocidos como 'in ear' tipo AirPod o similar. También cabe decir que los de este último tipo están consiguiendo con el paso de los años un mejor sellado -sin llegar al nivel de los otros- aunque a muchos les resultan dolorosos y molestos.

Pero con esto no basta. Aquí es donde entra en juego la cancelación de ruido activa. 'Grosso modo', sin demasiados enredos técnicos, basta con saber que lo que ocurre es que el auricular, a través de los micrófonos, analiza lo qué está sonando a su alrededor, lo procesa y emite una serie de ondas en dirección contraria para bloquearlo.

En este sentido Sony cumple en ambos campos. El diseño circumaural es capaz de cubrir y guardar en su interior toda mi oreja (y eso que pequeña no es). Hay que señala que apenas ha cambiado, prácticamente nada, frente a la anterior generación, de 2018. En esa ocasión vimos más cambios calado en lo que se refiere al aspecto físico al reducir el peso y cambiar el cargador microUSB por uno tipo C. Ahora los cambios visibles son mínimos y el espíritu y la imagen es prácticamente igual.

Había poco margen de mejora, pero en Sony han cumplido los deberes que tenían pendientes

Repite también los colores, con terminado mate en ambos casos, en negro y en gris con detalles como el nombre y el contorno de alguno de los micrófonos en bronce. Muy sobrio. Si funciona, ¿para qué tocarlo?. La espuma, ahora más grande, que recubre los 'cascos' así como la diadema está cubierta de un tejido que emula el cuero. El peso es de poco más de 280 gramos. En general cabe decir que son muy cómodos, que se pueden utilizar durante toda una mañana o toda una tarde en casa o la oficina sin que notes nada de fatiga el cuello u otras molestias. Se fijan bien a la cabeza y no se mueven lo más mínimo mientras uno va de aquí para allá caminando, en el metro o en el autobús.

Foto: M. Mcloughlin
Foto: M. Mcloughlin

Eso sí, el tejido que rodea la espuma fresco, lo que se dice fresco, no es. No es insoportable, pero en pleno verano no es el accesorio más cómodo para andar con toda la solana. Al final todo depende de la tolerancia que tengas a las altas temperaturas, pero el fin de semana que estuve en Barcelona probándolos tras un paseo me los tuve que retirar momentáneamente y secar el sudor que se habia acumulado. También cabe decir que era un día de agosto, hacía 33 grados y la humedad de la Ciudad Condal no ayuda y que es una situación hasta en la que llevar las gafas de lejos puestas me da calor. Es cierto y hay que decirlo que esta es una crítica generalizada a este tipo de auriculares, no particular de este modelo en concreto.

¿Cómo son los WH-1000XM4 para hacer deporte? Partamos de la situación que estos diseños no suelen ser los idóneos para ese cometido. O al menos para mí. Aun así los he utilizado sin problema en la bici estática, la máquina de remo y la elíptica. También a la hora de hacer máquinas en el gimnasio o estirando en la esterilla. Otra cosa es cuando el ejercicio tiene mucho rebote e impacto, como es el correr, en cinta o en la calle; o ejercicios con saltos no es lo más cómodo del mundo. Pero es que estos auriculares, ni los Bose o los Sennheimer -por citar algunos-, están concebidos para una actividad deportiva intensa.

Puedes ir al gym con ellos, pero estos formatos no están pensados para correr. Ni Sony ni ningún otro.

En su exterior tiene los elementos físicos justos. El puerto de carga, el conector para el cable jack, el botón de encendido y un botón que sirve para cambiar de perfil o invocar al asistente. Nada más. Tiene NFC, así como Bluetooth 5.0. En cara externa tiene una superficie táctil que sirve para controlar la reproducción, cuya respuesta podía ser un poco más fina.

El atajo más útil de los comandos es sin lugar a dudas el de posar la mano y mantenerlo pulsado para dejar pasa la voz y evitar tener que andar quitándotelos cuando alguien te habla en la oficina, en casa, en el metro o vas pedir un café para llevar en el Starbucks de turno. Ahora incluye un sistema automático que detecta tu voz cuando dices algo y detiene la música. Parece muy útil, pero en mi caso, me encontré cada vez que cantaba en alto se detenía. Es cierto que puedes regular la sensibilidad de esta función en la app -así como la duración de la pausa si no se dicen más cosas- pero preferí, por mis hábitos, pasar de ello.

Foto: M. Mc.
Foto: M. Mc.

Esta novedad es algo anecdótico. Vayamos a lo central. La más importante para mí es que Sony se ha puesto las pilas en un campo imprescindible: el uso de los WH-1000XM4 como manos libres. Aquí es el único punto en el que era ampliamente superado por los Bose ANC 700 -los mejores para hablar- y también por los Quietconfort de esa misma marca. En las anteriores generaciones de Sony recuerdo tener que repetir dos o tres veces las cosas, especialmente en entornos donde había ruido -la calle o un bar-, para que me oyesen bien. Eso también pasa con sus 'in ear noise cancelling'. Ahora han mejorado y reducido notablemente la brecha con su principal competidor. Todo gracias a que han optimizado el sistema de captación de voz, apoyándose en los cinco micrófonos para que se me escuche mucho más nítido y claro.

Creo que los Bose siguen teniendo un resultado un poco mejor, más fino y natural, pero ahora he podido mantener conversaciones y mandar audios de WhatsApp desde todo tipo de escenarios sin problema. La prueba del algodón, mantener una conversación con mi madre, la ha pasado bien, sin ningún tipo de reparo. Llamadas claras, madres contentas y sin quejas.

Sin rival en lo de aislarte del mundo

Sobre la cancelación de ruido solo cabe decir que no tiene rival. Es efectiva hasta cuando no hay música sonando. Llega a niveles de aislamiento que directamente no llegan otros. En este aspecto no tenían rival en la anterior versión y nadie ha sido capaz de superarles en este tiempo. Pero hay que tener en cuenta que uno no quiere estar desconectado del mundo -salvo honrosas y contadas excepciones- las 24 horas del día. Incluso hay ocasiones en los que requieres saber qué ocurre a tu alrededor. Hasta ahora, gracias a la aplicación de Sony, estos auriculares detectaba si estábamos quietos, andando o en el metro, gracias entre otras cosas al acelerómetro. Ahora introducen, si queremos, un nuevo elemento en la ecuación: la localización.

Será capaz de detectar en el entorno que estás (oficina, gimnasio, autobus...) y ajustar cada el perfil a cada caso midiendo el ruido ambiente. Yo he tenido activada esta función y lo cierto es que si he notado bastante precisión a la hora de detectar diferentes lugares y modular el perfil. Cuando la activas ya te deja claro que no es perfecta y en sitios como túneles puede patinar a veces. Ya se sabe la geolocalización no es tan precisa en interiores.

La cancelación de ruido es excelente. Nadie como ellos para aislarte del mundo

Desde la compañía nipona nos hacen la clásica promesa de que esto no es una intrusión, ni se va a compartir,... pero si eres desconfiado y receloso con este asunto siempre puedes optar por manipularlo manualmente, escogiendo entre la veintena de niveles que se pueden fijar desde la app, dando prioridad a todo el sonido ambiente o destacar las voces por encima de otras cosas.

Gracias al ecualizador podrás ajustar el perfil sonoro al gusto si eres uno de esos sibaritas que controlan hasta el último detalle. Incluso puedes hacer un análisis pormenorizado de la oreja para configurar la función de audio inmersivo 360, que de momento solo es compatible con apenas tres apps, la más conocida de ellas Tidal.

Foto: M. Mc.
Foto: M. Mc.

La reproducción de sonido no difiere mucho de la anterior generación. No es un audio tan neutral como el que puede ser por defecto el de los Bose 700, pero ese matiz que introduce Sony en sus equipos personalmente me convence. Cuando lo utilizas para escuchar música, la voz se nota clara y no es engullida por canciones con muchos graves. Cada uno tiene su espacio. Los tonos medios tienen la profundidad y fidelidad suficiente y los agudos no distorsionan. No se le puede pedir mucho más. Es un sobresaliente alto. Potente y profundo. A la hora de ver vídeos no he notado ningún tipo de 'lag' reseñable. (Sobre los perfiles de sonido y códecs que admite son A2DP, AVRCP, HFP, HSP, SBC, AAC y LDAC. No incluye Qualcomm aptx o aptxHD).

En el apartado de conectividad cumplen con una cosa que de no estar presente hubiese sido un fallo grande: la posibilidad de estar conectado a dos aparatos al mismo tiempo. La función ya estaba en modelos de la competencia y era algo que tocaba remediar. Basta con seleccionar desde la app el dispositivo al que quieres conectarte para hacerlo. Nada más. Aunque en los primeros días dio error, una actualización de software (se instala en 40 segundos de reloj) soluciona el problema que se generaba. La verdad que instalado ese parche he alternado rápidamente entre el ordenador y el móvil sin problema.

Es algo que te facilita su manejo en el día a día. Lo mismo que el sensor colocado en el interior de uno de los auriculares que reconoce cuando te los has quitado o te los pones y reanuda o para la música en consecuencia. Un último apunte antes de hablar de la autonomía: si tienes un móvil Android, es compatible con 'fast pairing' y con Google Assistant, por lo que podrás activarlos con la voz. Si eres usuario de Alexa, también podrás configurarlo como asistente por defecto.

Música para rato

El problema a la hora de medir la efectividad de la batería es que depende de muchos factores. Ellos hablan de 30 horas si utilizamos la cancelación de ruido y de 38 si no lo hacemos. La cuestión es que la mayoría de personas hace un uso mixto y es dificilísimo comprobar milimétricamente si se cumplen esas cifras. Lo que puedo decir es que yo los cargué antes de empezar la prueba y en el momento de escribir estas líneas me queda aún un 18% y les he estado dando bastante chicha. Así que es más que probable que con un uso medio te puedas pasar 10 días sin enchufarlo, haciendo un uso de unas 3 horas al día. Al final depende mucho del tiempo que le dedique cada persona.

Los Sony son los mejores, pero los Bose se sitúan cerca. (M. Mc)
Los Sony son los mejores, pero los Bose se sitúan cerca. (M. Mc)

Creo que la calidad de sonido, el nivel de mejora en lo que se refiere al manos libres y la autonomía hacen que globalmente estos WH-1000XM4 sean los mejores auriculares del mercado en este momento. Hay un pero que poner. El diseño no es malo, pero no es extraordinario. Cumple su función de ser cómodo, pero me encontré con gente que me decían que preferían otros modelos porque estos le resultaban algo abultados. Yo personalmente no me creo que sea algo tosco. Me resulta bonito. Sin embargo, sí vendría bien un pequeño lavado de imagen después de dos generaciones casi idénticas.

La alternativa, en casa

En otras ocasiones que he hablado de esta tecnología he hablado de viajes, de oficinas,... Ahora cobra una nueva dimensión. Muchos nos hemos encontrado con problemas de concentración a la hora de trabajar en casa, por el ruido de vecinos, tu pareja teniendo una videoconferencia en la otra habitación o los niños escuchando la clase. Para estas situaciones, estos Sony son una inversión perfecta. Pero el silencio y el sonido, al menos el bueno, cuestan. En este caso 380 euros.

El precio de salida es inferior al que tuvieron los Bose 700 en su momento, aunque ahora están rebajados en Amazon. Sin embargo, la alternativa puede estar en casa. El modelo que cobra mucho interés es el WH-1000XM3, que sufrirá una sensible rebaja con la aparición de su sucesor. Es lo que suele ocurrir cuando das un salto lógico, introduces mejoras para una iteración que queda lejos de ser una revolución. Pierdes algunas novedades, pero te ahorras un buen pellizco.

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