Todo tiene su letra pequeña

¿Pensando en contratar un operador 'low cost'? Esto es todo lo que perderás (y ganarás)

Los OMVs pueden ofrecer tarifas significativamente más baratas que los operadores con red. ¿Qué se queda por el camino para ser más baratos?

Foto: (Reuters)
(Reuters)

Los operadores móviles virtuales nos acompañan desde hace más de diez años y aunque han pasado por sus altibajos, siendo la época del lanzamiento del 4G la peor con diferencia (por sus problemas para acceder a la que hasta la llegada del 5G era la mejor red), ahora mismo están dando mucha guerra. Tanto que se han convertido en una opción muy seria para muchísimos usuarios que o ya están en una o se plantean cambiar su marca tradicional por una de ellas.

Sus tarifas son en muchos casos claramente más baratas que las de los operadores que les alquilan las redes para ofrecer servicios, pero ¿hay truco o letra pequeña tras ello? Más que letra pequeña, lo que hay son estructuras empresariales muy distintas y, por supuesto, diferencias en servicios de los que quizás no seamos conscientes hasta contratar con un OMV. Por eso, mejor tener todo claro antes de lanzarse a la piscina.

Ni misma estructura ni empleados (ni gastos)

Los operadores con red son colosos internacionales (salvo en el caso de Yoigo/MásMóvil) que cuentan con miles de empleados en plantilla. Al fin y al cabo se tienen que preocupar de toda la cadena que hace que los usuarios podamos conectarnos a internet y llamar desde nuestro móvil o desde casa. Hablamos de ingenieros de radio, responsables de producto, marketing, distribución, atención al cliente…

Ahí está la primera diferencia entre los operadores con red y los virtuales, que tienen una estructura y un número de empleados de un tamaño mucho menor, no llegando ni a los 50 trabajadores en muchos casos. Dentro de los virtuales también hay importantes diferencias, ya que frente a los que surgieron de operadores de fibra o cable, como Euskaltel, están los OMVs 'puros', sin ninguna infraestructura de red.

(Foto: Reuters)
(Foto: Reuters)

Incluso entre estos hay diferencias, ya que algunos son virtuales completos, teniendo acceso a personalizar y diferenciar más su oferta respecto al operador que le ofrece cobertura, y otros son revendedores, más dependientes de los grandes operadores. De aquí empiezan a surgir diferencias, ya no solo en gastos que permiten que los virtuales puedan jugar a precios bajos (también jugando con sus márgenes), sino en los servicios que ofrecen a sus clientes.

Todos tienen 4G, pero no tiendas físicas

Entre los operadores con red y los virtuales existe una relación de amor-odio. Son competencia, pero los OMVs también son una fuente de ingresos para quienes tienen sus propias antenas. Esa especial relación se hizo notar años atrás, cuando los virtuales tuvieron que pelear con sus proveedores de red para conseguir acceso al 4G. A día de hoy todos tienen ya 4G y sobre el papel la calidad de la cobertura que reciben los clientes de las distintas compañías es la misma, aunque en el horizonte se intuye una nueva pelea con el 5G.

La primera gran diferencia de cara a un usuario normal entre contratar con uno u otro tipo de compañía está en la atención al cliente presencial. El tener a alguien delante físicamente para atender cualquier consulta, duda o reclamación puede ser más o menos importante, pero hay algo en lo que las tiendas de calle ayudan mucho: conseguir un duplicado de la tarjeta SIM.

La tarjeta SIM.
La tarjeta SIM.

Ojo, que algunos OMVs tienen acuerdos con distribuidores para ofrecer sus servicios, duplicados incluidos, en tiendas, pero en la mayoría de los casos si perdemos la SIM o simplemente deja de funcionar, tendremos que esperar un par de días, en los que estaremos sin línea, mientras recibimos la nueva tarjeta, algo que no ocurre si nos acercamos a una de las numerosas tiendas de los operadores con red.

Precios del 'roaming' fuera de Europa

Ahora que el 'roaming' en Europa es gratuito, con limitaciones en los bonos de datos más grandes, las diferencias entre OMRs y OMVs se trasladan fuera de las fronteras del viejo continente. Entre los operadores con red es fácil encontrar bonos de llamadas y/o megas para pagar menos cuando salimos a destinos habituales como Estados Unidos o Andorra, mientras que con los virtuales se paga cada llamada o conexión de datos 'a granel', multiplicando el coste del uso del móvil en estos casos.

Pero hay servicios más del día a día que la gran mayoría de los virtuales no ofrecen o pueden ofrecer. Uno de los más claros es el de acumular los megas no consumidos de una tarifa para meses posteriores. Algo que estrenó Lowi, marca 'low cost' de Vodafone, y se ha ido extendiendo poco a poco entre otras marcas, pero sobre todo entre las segundas marcas de grandes compañías.

Roaming
Roaming

Parte de la rentabilidad de un virtual se basa en que sus clientes no consuman la totalidad de los datos de su tarifa, ya que ellos pagan al operador de red con el que tienen un acuerdo un fijo por giga consumido por sus clientes. De esta manera, si permiten a sus clientes guardar los datos no consumidos para gastarlos otro mes, estarían perdiendo ese preciado margen. Es por ello que entre los OMVs independientes, solo Digi y Fi Network ofrecen este servicio en estos momentos.

La posibilidad de tener una misma línea en distintas tarjetas SIM también es uno de esos servicios que se ha ido extendiendo poco a poco entre los OMVs, aunque no todos la tienen y algunos solo permiten usar la conexión a internet en las multiSIM. Lo que no ha llegado todavía a los virtuales es la eSIM o SIM virtual, esa que de momento solo se puede usar en los últimos iPhone y algunos 'smartwatch', pero que es de gran utilidad, ya que permite conectar dispositivos sin la ranura SIM clásica o que algunos de ellos sean dualSIM, sin necesidad de conseguir una SIM física y acabando con el problema de los duplicados.

Los packs de fibra y móvil

Si el 4G ya no es motivo para decidirse entre un operador de los de siempre y un virtual, el contratar un pack de fibra y móvil lo sigue siendo, aunque hay avances en este sentido. Entre los OMVs puros, que no nacieron de operadores que tienen redes propias de cable o fibra, son muy pocos los que pueden ofrecer paquetes convergentes, como el recién estrenado en este campo Suop, y en algunos casos aún no cuentan con cobertura a nivel nacional, como es el caso de Digi. Unificar en un mismo operador el internet de casa y las líneas móviles no solo está de moda sino que bien elegido el pack también ofrece un importante ahorro, que la mayoría de los virtuales no ofrece.

Y muy ligada a los packs de fibra y móvil está la televisión. Aunque Netflix y otros servicios de vídeo bajo demanda están de moda y los canales de pago han perdido por ellos atractivo, hay ciertos contenidos que (casi) solo tienen sentido en directo: los deportes. Acceder a ellos pasa casi obligatoriamente por contratar un pack con un operador grande (Movistar y Orange principalmente). Bien es cierto que MotoGP es una exclusiva de DAZN, que puede contratar cualquiera, pero acceder al fútbol mediante un OTT como MiTele Plus, la alternativa si tenemos internet con un OMV, frente a hacerlo por la tele de Movistar y Orange siempre tendrá una diferencia: el retardo en la señal que puede hacer que un vecino celebre un gol antes de verlo en el servicio online.

(Foto: DAZN)
(Foto: DAZN)

Estas son las mayores diferencias entre contratar con un operador con red (Movistar, Orange, Vodafone y Yoigo) y un operador virtual. Algunos son servicios clave y otros solo afectarán a parte de los usuarios, por lo que su relevancia particular es la que determinará la conveniencia o no de contratar con un OMV. De lo que no hay ninguna duda es que sin la existencia de los virtuales los precios de la telefonía en España no serían los que son a día de hoy, y por supuesto, tampoco existirían todas esas segundas marcas (O2, Amena, Lowi…) de los grandes operadores.

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios