un esplendoroso desastre

Trump saca a EEUU del Acuerdo de París... pero no es el fin del mundo

Trump ha comunicado este jueves su decisión de que Estados Unidos se sume a la lista de países que no apoyan el pacto, que con Nicaragua y Siria suman un total de tres

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Estados Unidos abandona el Acuerdo de París. Esa ha sido la decisión que comunicado este jueves Donald Trump, una noticia equivalente a decir que este agosto hará calor: tan obvia como desagradable. La decisión iba a ser anunciada la semana que viene, pero un artículo publicado en 'Axios' ha adelantado el anuncio oficial.

"Una por una, he cumplido todas las promesas electorales", ha asegurado Trump, "lucho todos los días por la gente de este país y no quiero que nada nos pare. Por eso, para seguir con mi deber de proteger a los ciudadanos, los Estados Unidos abandonan el Acuerdo de París". El presidente ha asegurado que intentarán llegar a nuevos acuerdos "más justos para Estados Unidos".

Durante su comparecencia, Trump ha definido el Acuerdo de París como "una redistribución masiva de la riqueza de Estados Unidos a otros países", y se ha quejado de que no es tan duro "con China o India". Además, ha asegurado que el país necesita "todas las formas de energía estadounidense disponible o estará en grave riesgo de apagones".

La postura del nuevo Gobierno estadounidense estaba clara desde el principio y medio mundo se pregunta ahora si ha llegado el momento de que cunda el pánico.

EEUU se une así a la lista de países que no apoyan el pacto, que con Nicaragua y Siria suman un total de tres. El acuerdo fue considerado insuficiente por depender en exceso de la buena fe de sus miembros, sin multas para los infractores, pero también histórico por su potencial y apoyo unánime. Por eso la retirada estadounidense ha quitado el sueño a los climatólogos ante dos incógnitas: qué pasará si el segundo país del mundo en emisiones de gases de efecto invernadero se marcha, y si se producirá un efecto dominó que provoque el abandono en masa de pesos pesados como China.

"Es un desastre [la salida de París], pero lo más perjudicial son cosas intangibles que han ido socavando durante meses. El recorte a la ciencia, el cierre de webs, la supervisión política de documentos científicos, la caza de brujas...", explica a Teknautas el ambientólogo y divulgador Andreu Escrivà. En otras palabras, el presidente norteamericano ya ha dinamitado la lucha contra el cambio climático antes de abandonar el acuerdo. "¿El fin del mundo? Los negacionistas tienen los días contados porque las evidencias van a ser tan grandes que va a ser imposible mantener una postura en contra".

¿Efecto dominó o 'efecto Trump'?

En el documental sobre el cambio climático 'Before the flood', la ecologista y activista política india Sunita Narain viene a decir que si EEUU no hace su parte, nadie puede exigir a su país que sí lo haga. Era una queja que Escrivà considera "legítima" y que hizo que investigadores como él se asustaran y comenzaran a hablar de efecto dominó tras la salida de los estadounidenses; también de la falta de liderazgo de un acuerdo en el que el expresidente Obama jugó un papel importante durante su segundo mandato.

Si deciden salirse, sería una decepción, pero no creo que vaya a cambiar el curso de la humanidad

La realidad es que el efecto dominó se ha transformado en un 'efecto Trump' en el que los países mantienen el Acuerdo de París, con más fuerza si cabe. "China, India, Sudáfrica y por último Europa han dicho que siguen o redoblan esfuerzos", asegura Escrivà. que aun así es cauto al respecto. "Una cosa son las declaraciones públicas y otra que luego implementen políticas efectivas en sus países".

Sergio FerrerSergio Ferrer

"Si deciden salirse, sería una decepción, pero no creo que esto vaya a cambiar el curso de la humanidad", respondía ayer el vicepresidente de la Comisión responsable de Energía, Maros Sefcovic, al ser preguntado por las filtraciones publicadas en EEUU. En ausencia de los norteamericanos, China, Europa, o ambas, tomarán el liderazgo para continuar adelante.

Según Escrivà, este 'efecto Trump' también se notaría dentro de sus fronteras: "Se ha producido una revitalización del movimiento civil en EEUU, sobre todo por parte de los científicos. Muchos climatólogos allí han perdido el miedo que había a posicionarse en favor de la ciencia".

Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Los gases de Trump

El segundo temor del 'trumpazo' climático reside en el daño cuantitativo que pueda hacer en términos de emisiones. "El problema no es que se salga y empiece a emitir más, sino que ya lo hace y lo seguiría haciendo dentro o fuera del pacto", dice Escrivà. En este sentido, y aunque Trump tiene una influencia sobre la capacidad contaminante de su país, "no lo controla todo". El estado de California, por ejemplo, ya ha dicho que ahorrará el doble en compensación. "Por muchas subvenciones que dé el Gobierno al carbón, las renovables son un negocio con unos beneficios enormes", añade el ambientólogo.

El problema no es que se salga y empiece a emitir más, sino que ya lo hace y lo seguiría haciendo dentro o fuera del pacto

A esto hay que sumar que la salida no sería inmediata. "Desde un punto de vista legal, Trump no podrá salirse del acuerdo hasta dentro de varios años, está firmado y ratificado", recuerda a Teknautas el climatólogo de la Universidad de Zúrich (Suiza) Reto Knutti. Según explica 'El Español', existen dos formas de abandonar el pacto y ninguna antes de un año. La forma más rápida sería retirarse del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC), una solución extrema que llevaría unos 12 meses. Hacerlo 'por las buenas' obligaría a esperar hasta el 4 de noviembre de 2019, pero no se ratificaría hasta 2020. Justo antes de las elecciones americanas. Conviente recordar que las políticas climáticas son en buena parte energéticas y el efecto que puede tener un mandato sobre ellas es limitado.

Parafraseando el conocido 'meme' de Julio Iglesias, "el que no ayude, que no entretenga". El mejor escenario posible hubiera sido un EEUU comprometido frente al cambio climático, pero en el panorama actual, Escrivà considera que es mejor que "no esté y no moleste". La mayor crítica del Acuerdo de París fue su laxitud, y como se debe revisar cada cinco años, es mejor que se perciba como algo que se cumple... aunque sea sin EEUU.

El poder de Trump para boicotear el Acuerdo de París quizá sea menor del esperado, pero los efectos sobre su país no pasarán desapercibidos. Al daño diplomático que supone levantarse de la mesa en mitad de la comida, EEUU perderá la oportunidad de crear empleos relacionados con las energías renovables que pasarán a países como China, que invertirá más de 300.000 millones de euros hasta 2020 en este campo. La lucha global contra el cambio climático ha cogido carrerilla y ni mil 'covfefes' podrán detenerla.

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