APUESTA POR LA SOSTENIBILIDAD

Ecodiseño e innovación: así será en el futuro la botella más icónica de Coca-Cola

La compañía lleva años investigando cómo hacer sus envases más sostenibles y ya tiene un prototipo de cartón y una botella fabricada con plástico recogido de las playas españolas

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Los envases que contienen la comida y bebida soportan una huella de carbono en base a su impacto medioambiental. Este indicador sirve para conocer la cantidad de gases de efecto invernadero derivados de su fabricación, pero también de su distribución, uso, gestión y tratamiento posterior. Los sectores de la industria alimentaria trabajan desde hace años en eliminar esa huella de carbono antes de que el recipiente llegue a manos del consumidor. Una forma de hacerlo es rediseñando esos envases, tal y como ha hecho Coca-Cola, que no solo investiga sobre nuevos diseños de su botella más icónica de vidrio, también en las latas y botellas de dos litros. Lo ha logrado aplicando dos criterios que reducen de forma efectiva la huella de CO2: aligerar el peso y aumentar la cantidad de materiales reciclados empleados en su elaboración.

El popular botellín Contour —el más famoso envase de vidrio rellenable de la marca de refrescos— ha disminuido su peso en las últimas dos décadas en un 21%, con un 18% más de capacidad. En sus inicios pesaba 372 gramos; en el año 2000, 309 gramos, y en la actualidad 245 gramos. Si nos fijamos en la botella de plástico de dos litros, Coca-Cola también ha aplicado el criterio del ecodiseño y ha reducido su peso un 35% desde 2010. La marca tampoco se ha olvidado de las latas, que han aminorado su gramaje en un 60% desde principios de la década de 1990. Aligerar peso implica utilizar menos materias primas para su fabricación y que su transporte sea más eficiente, reduciendo la emisión de gases de efecto invernadero.

Dos de las medidas más efectivas para reducir la huella de CO2 son aligerar el peso y aumentar la cantidad de materiales reciclados

El segundo punto es aumentar progresivamente la cantidad de material reciclado en los envases. Actualmente se usa el 25% del plástico reciclado en las botellas de plástico PET, lo que supone un 12% más que en 2017. Su objetivo es alcanzar el 50% antes del año 2022. Las latas de aluminio están hechas con un 42% de material reciclado, mientras que en las botellas de vidrio el porcentaje es del 20%. Esto se complementa con su objetivo de reciclaje: sus metas para 2025 son recoger y reciclar el 100% de los envases que comercialice. Para ello iniciativas como eliminar el color verde de las botellas de Aquabona con gas les permite aprovechar con mayor facilidad ese plástico para elaborar nuevos productos.

Innovaciones en sostenibilidad

Este mes de octubre la compañía hacía pública una de sus nuevas innovaciones en materia de sostenibilidad junto a la startup PaBoCo (The Paper Bottle Company): el primer prototipo de botella de Coca-Cola hecha de papel, renovable, reciclable y biodegradable. El novedoso modelo de papel es el primer paso para lograr el objetivo de apostar por materiales reciclables y preservar el medioambiente. “Abre todo un mundo de posibilidades: estamos convencidos de que los envases en este material jugarán un rol importante en el futuro", según ha destacado Stijn Franssen, EMEA R&D Packaging Innovation Manager de Coca Cola.

El prototipo de botella de cartón.
El prototipo de botella de cartón.

Este prototipo aún requiere el uso de una pequeña cantidad de plástico. Franssen explica que "tiene un origen 100% reciclado y se puede procesar nuevamente, pero nuestro propósito es crear una botella de papel que se pueda reciclar como cualquier otro papel” y confía en que “la tecnología permita su desarrollo para que pueda emplearse en una gran cantidad de bebidas del portafolio de la compañía”. Todavía se están realizando pruebas exhaustivas para que esta futura botella sostenible cumpla con todos los estándares actuales en cuanto a calidad y seguridad alimentaria, pero parece ser el futuro al que se encamina la compañía. "Todo esto es parte de nuestro viaje para encontrar soluciones de envases más sostenibles con el fin de que los consumidores disfruten de nuestras bebidas cómodamente sin perjuicio para el planeta", apunta Franssen.

El otro gran diseño presentado por la firma nació hace un año de su colaboración con Ioniqa Technologies e Indorama Ventures: una botella elaborada con plástico recogido de la basura marina. La botella elaborada con plástico marino implica transformar un componente muy degradado en materia prima de alta calidad. De hecho, la base de este proceso puntero es descomponer los elementos del PET y quitar sus impurezas para después convertirlo en material útil y apto para su empleo en alimentación y bebidas. Se han conseguido fabricar alrededor de 300 botellas utilizando un 25% de plástico reciclado procedente de fondos marinos y costas españolas y portuguesas. Aunque esta forma de reciclaje aún está en sus fases iniciales, la intención de la compañía es llevar estas mejoras a escala comercial, incluyendo plástico que anteriormente no era reciclable.

La primera botella de Coca-Cola hecha con plástico marino recuperado.
La primera botella de Coca-Cola hecha con plástico marino recuperado.

Bruno van Gompel, director técnico y de Cadena de Suministro de The Coca Cola Company para Europa Occidental, subraya que estas nuevas tecnologías “son enormemente prometedoras, no solo para nosotros, sino también para la industria y la sociedad en general: aceleran la perspectiva de una economía circular, evitando que grandes cantidades de residuos lleguen a incineradoras y vertederos”.

El plástico para este prototipo fue recogido por voluntarios que participaron en la limpieza de 84 playas de España y Portugal y 21 fondos marinos como parte del proyecto Mares Circulares de Coca-Cola en España que lleva en marcha desde 2018. Su objetivo no es solo limpiar costas, espacios protegidos y fondos marinos, sino también sensibilizar sobre el reciclaje e impulsar la economía circular a través de charlas y talleres que, este año por causa del coronavirus, se han realizado en formato 'online'.

Los residuos recogidos por los voluntarios se clasifican para su posterior valorización; en el caso del plástico PET, Coca-Cola lo reintegrará en su cadena de valor o lo utilizará para proyectos de investigación. Además, en aras de mejorar el conocimiento sobre el problema de la basura marina, la recopilación de datos está a disposición de los investigadores.

A estas últimas innovaciones se suman algunos pequeños gestos que siguen contribuyendo al cuidado del planeta, como sustituir los envoltorios de plástico de las bebidas y las anillas de los packs de latas por cartón reciclable y con certificado PEFC, para garantizar una procedencia ecológicamente viable. Con esta iniciativa, la compañía prevé retirar 11.000 toneladas de plástico al año en Europa Occidental, 2.600 en España y Portugal.

Todas estas acciones están englobadas en su estrategia World Without Waste (Un Mundo Sin Residuos), un plan que contempla todo el ciclo de vida de un envase, desde cómo se diseña y fabrica, hasta cómo se recicla y reutiliza. El objetivo es recoger y reciclar el 100% del equivalente a todas las latas y botellas que The Coca‑Cola Company comercialice a nivel mundial para 2030, que el 100% de sus envases sean reciclables y que el 50% de todos los materiales utilizados en su fabricación sean reciclados. En Europa, este plan se traduce en la estrategia Avanzamos, que adelanta los dos primeros compromisos a 2025 y se compromete a que sus envases contengan al menos un 50% de plástico reciclado para ese año.

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