LA NUEVA TRETA DE BORIS JOHNSON

No dejes que la realidad te estropee un buen Brexit: claves de la nueva temporada

Cuando pensábamos que el Brexit había dado ya todo de sí, la nueva temporada regresa más potente que nunca

Foto: Boris Johnson de espaldas. (Reuters)
Boris Johnson de espaldas. (Reuters)

En su época como periodista, las crónicas de Boris Johnson, sin ser inventadas, apenas ofrecían pequeños elementos de certezas. 'The Times' le llegó incluso a despedir por inventarse una cita. “¿No irás a dejar que la verdad te estropee un buen reportaje?”, solía decir William Randolph Hearst, padre del periodismo sensacionalista.

El problema es que, una vez se ha mudado a Downing Street, el 'enfant terrible' de la política británica sigue con la misma estrategia. Y ahora defiende que se ve obligado a “violar” el Acuerdo de Retirada que firmó hace menos de un año con Bruselas porque, según su versión, la UE quiere “romper el Reino Unido”, amenazando con “bloquear los bienes” que entren a Irlanda del Norte a través de Gran Bretaña. Ni siquiera sus propias filas se muestran cómodas con el órdago. En definitiva, cuando pensábamos que el Brexit había dado ya todo de sí, la nueva temporada regresa más potente que nunca. Aquí tratamos de resolver algunas de las cuestiones más apremiantes sobre los próximos capítulos.

¿Por qué seguimos hablando del Brexit cuando el Reino Unido ya no forma parte de la UE?

El Reino Unido y la UE firmaron el año pasado un Acuerdo de Retirada que permitió a los británicos salir oficialmente del bloque el pasado 31 de enero de manera ordenada. Al existir precisamente un pacto de divorcio, se estableció un periodo de transición hasta el 31 de diciembre de 2020 en el que, en la práctica, todo sigue igual. En otras palabras, el Reino Unido sigue siendo miembro del mercado único y la unión aduanera aunque ya no tiene ni voz ni voto en la toma de decisiones.

¿Qué se está negociando entonces ahora?

Durante este periodo de transición, Londres y Bruselas negocian cómo serán sus relaciones futuras a partir del 1 de enero de 2021. Están en juego importantes asuntos como la cooperación en seguridad, aunque todo el protagonismo se lo está llevando la cuestión económica. Si ambas partes no logran cerrar un pacto comercial, sus relaciones regirán únicamente bajo las pautas de la Organización Mundial del Comercio. Esto supone cuotas y aranceles. En definitiva, un Brexit duro económico.

¿Qué tratado internacional está ahora dispuesto a violar Boris?

Ante la falta de avances en las negociaciones para cerrar un pacto comercial, Boris Johnson está ahora dispuesto a violar el Acuerdo de Retirada que firmó el año pasado con la UE. El 'premier' ha presentado un proyecto de Ley de Mercado Interno. En teoría, la normativa quiere garantizar un mercado sin obstáculos entre las naciones que forman el Reino Unido (Irlanda del Norte, Escocia, Inglaterra y Gales). Pero en la práctica, contiene unas cláusulas que vienen a dinamitar el tratado internacional, en concreto, lo referente al Protocolo de Irlanda, el que siempre fue el principal escollo de las negociaciones de divorcio. La frontera que se plantea ahora entre la provincia británica de Irlanda del Norte y la República de Irlanda es la única física que existirá entre el Reino Unido y la UE.

¿Cuál es la verdad sobre el Protocolo de Irlanda?

Según el protocolo, una vez termine el periodo de transición, Irlanda del Norte formará parte de la unión aduanera del Reino Unido, pero al mismo tiempo, seguirá también ligada a la normativa comunitaria en lo referente a bienes. En el caso de que Londres y Bruselas no lleguen ahora un acuerdo comercial, eso podría significar que se aplicarán aranceles a las mercancías que ingresan a Irlanda del Norte desde Gran Bretaña (Escocia, Inglaterra, Gales) si se consideran “en riesgo” de entrar luego a la República de Irlanda (estado miembro de la UE).

Los aranceles serían reembolsables a los importadores cuando se pudiera probar que las mercancías no han cruzado la frontera hacia la República. Con todo, los controles se realizarían en primera instancia, creando barreras al comercio entre Irlanda del Norte y Gran Bretaña.

Se acordó crear un comité conjunto (formado por el equipo británico y comunitario) para analizar la gama de bienes que se transportan desde Gran Bretaña a Irlanda del Norte. Y se especificó claramente que, en caso de no lograrse luego un pacto comercial, todos los bienes que ingresaran en Irlanda del Norte desde Gran Bretaña se considerarían “en riesgo” de entrar en la UE (a través de la República de Irlanda) y, por lo tanto, estarían sujetos a aranceles.

Johnson dice ahora que esto “impondría una frontera comercial a gran escala en el Mar de Irlanda”. Y es cierto. Pero es exactamente lo que él mismo firmó el año pasado con Bruselas. El problema es que el 'premier' ya no se siente cómodo con lo acordado y ahora quiere cambiar las cosas a través del proyecto de Mercado Interno, con el que, si no hay pacto comercial con la UE, se anularían las cláusula claves del Protocolo de Irlanda para que fuera el Gobierno británico quien decida en última instancia los bienes que están “en riesgo” de acabar en el bloque.

¿Van a rebelarse las filas 'tories' contra el primer ministro?

El Gobierno ganó el lunes por la noche sin problemas la primera votación (340 votos frente a 263) para que el proyecto de ley pasara a la siguiente fase de tramitación, aunque hubo alrededor de una veintena de tories rebeldes que se enfrentó al Ejecutivo, entre ellos, la ex premier Theresa May, el que fuera ministro del Tesoro, Sajid Javid, y el ex fiscal general del Estado, el euroescéptico Geoffrey Cox.

La revuelta importante se espera no obstante la próxima semana, cuando está previsto la votación de la enmienda presentada por Sir Bob Neill, responsable del comité de Justicia, que plantea un “candado de Westminster” para que el Parlamento vote en última instancia sobre los polémicos artículos con los que se violaría el Acuerdo de Retirada. Si bien es cierto que Johnson goza de una mayoría aplastante en la Cámara de los Comunes, su órdago está creando grandes grietas en su partido y el propio Gobierno. Asimismo, los Lores están dispuestos a modificar cuanto puedan la normativa. La UE ha dado de plazo al 'premier' hasta finales de mes para retirar las cláusulas problemática. De lo contrario, podrían iniciar medidas legales contra Londres.

Europa

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios