EUROPEAN COUNCIL ON FOREIGN RELATIONS

La verdad sobre la solidaridad europea durante la crisis del coronavirus

Durante la crisis del coronavirus, los impulsos nacionales condujeron al cierre de fronteras y a las restricciones de exportaciones de material médico. Pero incluso en los primeros días de la pandemia, hubo solidaridad europea

Foto: Pintada en un quiosco cerrado durante el confinamiento en Madrid. (Reuters)
Pintada en un quiosco cerrado durante el confinamiento en Madrid. (Reuters)

En el momento más duro de la crisis del coronavirus, Jacques Delors, retirado y a sus 94 años, alzó la voz contra la aparente falta de solidaridad entre los Estados miembro durante la pandemia. Su advertencia era clara: el fracaso de la insolidaridad pone la UE en riesgo. Los antiguos ministros de Exteriores alemanes Sigmar Gabriel y Koschka Fischer acusaron a la UE de “fracasar de forma dramática en su mayor prueba desde su creación”.

Durante semanas, la cobertura mediática en Europa estaba dominada por artículos que destacaban el cierre unilateral de fronteras, la prohibición de exportaciones de equipo médico y el agrio enfrentamiento por los 'coronabonos'. Por lo tanto, no sorprende que muchos ciudadanos, especialmente en Italia, se mostraran masivamente decepcionados por la gestión de la crisis en un nivel europeo.

Se ha instalado en el pensamiento del público que la solidaridad europea durante la pandemia no ha sido más que una frase vacía. Incluso la actual euforia sobre el nuevo compromiso entre Alemania y Francia por su propuesta conjunta para un paquete de recuperación de 500.000 millones de euros es incapaz de difuminar esta idea. Pero la narrativa es errónea o, por lo menos, incompleta.

El mito de la solidaridad

Ejemplos de solidaridad entre Estados miembro, las instituciones europeas o la sociedad civil europea muestran un retrato muy distinto. El European Solidarity Tracker —un proyecto del European Council on Foreign Relations— da información sobre qué actores mostraron solidaridad con quién durante la pandemia del coronavirus. Este estudio empírico —al igual que la propia crisis— es un proceso que evoluciona, por lo que todavía no se pueden hacer juicios definitivos.

Sin embargo, los resultados iniciales muestran que a nivel europeo se ha jugado un papel fundamental en los últimos meses. El European Solidarity Tracker documenta una intrincada red de ayuda y cooperación mutua entre Europa: todos los miembros de la UE han mostrado solidaridad con otros países. Además, hay acciones a tener en cuenta por otras instituciones europeas. Desde el principio de marzo hasta finales de mayo, este apoyo se refleja hasta en 300 casos diferentes.

Un paciente italiano es trasladado a un hospital alemán por coronavirus. (Reuters)
Un paciente italiano es trasladado a un hospital alemán por coronavirus. (Reuters)

La solidaridad europea ha tenido muchas caras estos meses. Al principio, tomó forma de paquetes de ayudas de mascarillas y ventiladores, la admisión de pacientes extranjeros infectados de covid-19 y el envío de personal médico a las áreas más afectadas. Al tiempo que la gravedad de la crisis sanitaria disminuía, el debate viró hacia las medidas económicas. Algunos líderes económicos parece que creen que la cohesión europea tan solo se puede medir sobre si los países europeos están de acuerdo o no con los coronabonos. Pero la asistencia en Europa no puede reducirse a aspectos o actores individuales. El European Solidarity Tracker muestra que la solidaridad es diversa y realmente paneuropea.

El hecho de que los pacientes de Italia y Francia fueran tratados en hospitales alemanes puede ser conocido en otros países. Sin embargo, tan solo unos pocos saben que Luxemburgo y Austria también aceptaron pacientes extranjeros. O que Polonia mandó personal médico a Italia, o que la República Checa donó 200.000 respiradores a Eslovaquia, y que Lituania entregó 35.000 guantes protectores a la policía croata. Portugal ha anunciado que, a petición del Gobierno luxemburgués, mandará 15 profesores de idiomas para apoyar a sus colegas y facilitar la reapertura de los colegios. Los ciudadanos europeos también expresaron solidaridad durante la crisis. Por ejemplo, Josef Prusa, el padre de la 'imprenta 3D', desarrolló un diseño 'open source' para una mascarilla con una impresora 3D. La innovación checa se está produciendo por toda Europa con la ayuda de profesionales sanitarios.

¿Fue suficiente el nivel de solidaridad durante la crisis? Seguro que los actores a todos los niveles —Bruselas, capitales nacionales, países y regiones— podrían haber reaccionado más rápido y de forma más comprehensiva para mitigar el impacto del virus, reducir el sufrimiento y evitar la crisis económica. Además, no todas las medidas vendidas como 'solidaridad' se deben considerar positivas. Por ejemplo, el Gobierno de Hungría envió 710.000 mascarillas y otros materiales médicos a las minorías húngaras en Eslovaquia, Rumanía, Croacia y Eslovenia —lo que los medios rumanos describieron como “discriminación étnica”—. Como ya demostró la 'diplomacia de las mascarillas' de China, los gestos de solidaridad también pueden ser instrumentalizados para objetivos de propaganda política.

Está claro, sin embargo, que la solidaridad europea jugó un papel importante en esta crisis. Lo demostraron los políticos y los virólogos, los profesores de colegio y los doctores, y los ciudadanos europeos en todo el continente. Es momento de darse cuenta de esto.

*Análisis publicado en el European Council on Foreign Relations por Rafael Loss y Jana Puglierin y titulado "The truth abouth European solidarity during corona".

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