Españoles en hospitales de Reino Unido

De Sevilla al frente hospitalario en UK: "Aquí los más concienciados somos los españoles"

Varios españoles dan su testimonio de cómo trabajan en primera línea de la lucha contra el coronavirus en hospitales de Reino Unido

Foto: Tania, Miguel y Marina, tres españoles que trabajan en hospitales de Reino Unido.
Tania, Miguel y Marina, tres españoles que trabajan en hospitales de Reino Unido.

Más del 13% del personal sanitario del Servicio Nacional de Salud británico (NHS) son extranjeros. Muchos de ellos, españoles: médicos, enfermeros, consultores o auxiliares que están ahora en la primera línea de batalla contra el coronavirus en los hospitales del Reino Unido. Y, a diferencia de sus compañeros británicos, que todavía miran la enfermedad como algo asumible y controlable, ellos ya han visto cómo hospitales y UCI se han visto desbordados en España o Italia por la pandemia. "Aquí, los que estamos más concienciados somos los españoles, portugueses e italianos", afirma Marina Pastor, una enfermera sevillana que trabaja diariamente con contagiados de coronavirus en una unidad de cuidados intensivos del hospital más importante de Southampton, en el condado de Hampshire.

Mientras Boris Johnson —ahora “estable” pero ingresado en cuidados intensivos ante el agravamiento de sus síntomas de coronavirus— proponía la estrategia de “inmunidad de rebaño” en el Reino Unido para hacer frente a la pandemia, los hospitales del NHS empezaban ya a prepararse para el peor escenario. Se cancelaron operaciones programadas no urgentes, se mandaban cartas a la población de riesgo (mayores de 65) pidiéndoles que se quedaran en casa, se organizaban cursos exprés de formación para sanitarios de otras especialidades y se reorganizaban las camas de cuidados intensivos. En el hospital donde trabaja Marina, se han reubicado varias camas de cuidados intensivos para destinarlas exclusivamente a pacientes de coronavirus, y según los planes de la gerencia, se podría llegar a multiplicar por cuatro el número de UCI, de unas 55 a un máximo de 250. Pero todavía todo ese escenario parece una tormenta lejana.

Marina Pastor, enfermera en cuidados intensivos que trata con pacientes de coronavirus en Southampton. (Cedida)
Marina Pastor, enfermera en cuidados intensivos que trata con pacientes de coronavirus en Southampton. (Cedida)

"[En el hospital de Southampton] se están haciendo cosas, pero a escala de Gobierno no se están tomando apenas medidas como las que vemos que han tenido que tomar España o Italia. Se nos puede ir de las manos, e intuimos que el pico va a ser gordo... Aquí, los que estamos más concienciados [con lo que puede significar el coronavirus] somos los españoles", asevera la joven sevillana, que lleva cuatro años trabajando como enfermera en Reino Unido.

Con 55.946 contagiados y 6.159 fallecidos, aunque estas cifras colocan Reino Unido como uno de los países más afectados por la pandemia, el NHS todavía no está tan desbordado como los hospitales del norte de Italia o los de Madrid hace unos días, pese a las crecientes denuncias de falta de material y de contagios entre sanitarios, especialmente en los hospitales de Londres, epicentro de la enfermedad en el país.

“[Aquí] se respira todavía calma, todavía no está desbordado. Han tenido más tiempo [que en España]; a pesar de que el primer ministro hizo la locura de apostar por la inmunidad de rebaño, aquí se fueron haciendo cosas en preparación. Casi toda la actividad ha sido cancelada para dejar el hospital con las menos camas ocupadas posibles y liberar recursos”, comenta por su parte Fernando, un barcelonés de 46 años que lleva trabajando en Reino Unido como enfermero desde hace 19 años. Normalmente en el servicio de oncología en un hospital del centro de Londres, a partir de este jueves será trasladado a una sala organizada para pacientes con coronavirus “de alta dependencia”, es decir, aquellos que están a un paso previo de entrar a cuidados intensivos o que han salido ya de las UCI pero todavía están graves y requieren atención especial.

Tania de Diego Arranz, que trabaja en el hospital de Southampton. (Cedida)
Tania de Diego Arranz, que trabaja en el hospital de Southampton. (Cedida)

En las UCI es donde empiezan a notarse los efectos de la pandemia: "A nosotros no nos falta material, pero la verdad es que no somos suficientes personas para cubrir la demanda que hay", explica Marina. Se ha pasado de una ratio de dos enfermeros por paciente con respirador a un enfermero por cada dos pacientes graves de coronavirus. Personal de enfermería de otras UCI han sido reubicados a la UCI destinada al coronavirus, y pronto serán otros de cada vez más secciones del hospital.

“Sí que es verdad que las enfermeras de UCI están desesperadas porque necesitan más gente, van buscando cualquiera que tenga formación para que se una al equipo”, explica Fernando. La UCI es la pajita más corta: son los pacientes más graves y la mayoría entran ya directos para sedar e intubar a un respirador. "A las UCI vienen casi asfixiándose, y el médico les da una opción: intubarlos durante siete días. Ya avisan a los pacientes y familias que las posibilidades de recuperarse son 50-50”, añade la enfermera.

Pero no todo ha ido como la seda en esas semanas de ventaja y preparación que Reino Unido lleva a España o Italia. “Los protocolos cambian cada día”, apunta Marina. “Cada hora, incluso”, apostilla por su parte la burgalesa-madrileña Tania de Diego Arranz, de 29 años, que trabaja en desinfección, limpieza y 'catering' en el mismo hospital y es toda una institución entre los españoles del centro sanitario. Durante las primeras semanas, las directrices, que les llegan cada día por correo electrónico, eran que todo el mundo debía usar trajes de protección y mascarillas. Unos días después, que solo el personal de la UCI. Hace unas semanas, que debían utilizar trajes de protección de un solo uso y tirarlos después de cada visita. Obviamente eso no podía durar, y apenas dos días después un nuevo correo rectificaba esa directriz para evitar el desabastecimiento. En las plantas se han racionado los materiales, y tras un mensaje que apuntaba que el personal de planta no tendría derecho al uso de mascarillas y otros elementos de protección, el personal sanitario puso el grito en el cielo.

Regresar o no a España

Uno de esos compañeros sanitarios que estuvieron a punto de quedarse sin material de protección es Miguel Jorquera. "Yo estoy en el regimiento de batalla, pero todavía no he empezado a pegar tiros", ejemplifica Miguel, murciano que trabaja como auxiliar de enfermería en el hospital de Southampton. Normalmente, lo hace en la planta de reanimación, pero su equipo ya ha sido avisado de que en las próximas jornadas podrán ser reubicados a plantas de tratamiento a pacientes con coronavirus.

Miguel Jorquera, con su traje de protección. (Cedida)
Miguel Jorquera, con su traje de protección. (Cedida)

Curiosamente, a Miguel el estallido de la epidemia le pilló estando de visita en España. “Sí, pensé en quedarme, pero ¿qué hago aquí [en España] mientras mis compañeros [del hospital] se la están jugando?”. Aunque tampoco se considera ‘un héroe’. "Da un poco de miedo, pero no se puede dejar uno llevar por el miedo. Si me hubiera quedado en España haciendo la cuarentena [su formación como auxiliar no puede ser homologada al sistema español], me hubiera arrepentido seguro".

La duda de si regresar a España o no ha sido muy compartida por los españoles con los que ha contactado El Confidencial. Al final, todos ellos han decidido quedarse. "Pero qué hacemos, ¿volvernos a casa? Que no sabemos si lo tenemos [el coronavirus], y vas a llegar tú de fuera cuando ellos [las familias] llevan ya semanas en cuarentena en casa... Esto lo hemos hablado mucho entre compañeros, sobre todo los de Madrid, pero al final... Mira, yo trabajo en un hospital. Aquí estoy tranquila, porque vuelvo a casa y estoy sola, no estoy con mis padres, mis abuelos, que podría contagiarlos...", relata Marina.

"Yo aquí me siento necesaria, útil, que puedo aportar mi granito de arena [en la lucha contra el coronavirus]", afirma Tania, para quien la decisión de quedarse en el Reino Unido fue especialmente difícil, ya que su padre, de 57 años y que reside en Madrid, comenzó a presentar síntomas de coronavirus que finalmente han remitido. Su trabajo es quizás uno de los menos reconocidos de la tremenda máquina engrasada que debe ser un hospital ante una pandemia como la del coronavirus: se dedica a desinfectar las salas donde están los enfermos, las camas y las paredes.

Aplausos en las calles

Reino Unido, calculan los expertos epidemiólogos, está entre dos o tres semanas por detrás de España, que este martes alcanzaba los 140.600 casos, de los que han fallecido casi 14.000. Con el espectro de las imágenes que han recibido de su país de origen, los españoles en Reino Unido se preparan para cuando rompa la cresta de la ola allí. "Lo que estamos viviendo aquí es otra realidad completamente, vamos por detrás de España", apostilla Tania.

Lo que han imitado los británicos de españoles e italianos son los aplausos de cada noche al personal sanitario del NHS, considerado la 'joya de la corona' del país. El lema de la acción del Gobierno británico contra el coronavirus es, de hecho, 'Quédate en casa, protege el NHS'. "La gente sale también a aplaudir a las puertas de las casas, y ha coincidido varias veces que he salido del hospital y me he encontrado gente en la calle aplaudiendo. Es un poco embarazoso, porque no sé qué hacer, hasta que saco la identificación de que trabajo en el hospital y empiezan a aplaudir más", relata Miguel.

"A lo largo del día, pasas por momentos de cierto miedo, de respeto, pero luego también haces bromas de humor negro... Tiene que haber algo de humor, porque si no, no se puede sobrellevar. Habrá que ver cuando esto de verdad estalle", concluye el joven murciano, que afirma: "Ahora estamos todavía en la calma antes de la tormenta".

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