"Si nos vamos, el sistema colapsa"

La sanidad británica, en peligro ante la salida de doctores europeos por el Brexit

El 55% de los doctores europeos está considerando dejar el país debido al Brexit​. Un hecho "extremadamente preocupante” para la Asociación Médica Británica

Foto: Doctores jóvenes participan en una huelga en Manchester. (Reuters)
Doctores jóvenes participan en una huelga en Manchester. (Reuters)

El 24 de junio, Daniel Ortega, un enfermero español que trabaja en el centro de salud de Haringey, tuvo que ir a poner insulina a un paciente a su casa. Se lo encontró aplaudiendo la televisión cada vez que salía Boris Johnson o Nigel Farage. De madrugada ya había saltado la noticia: había ganado el Brexit. “Fue una situación incómoda, un poco surrealista. Él en ningún momento me dijo nada o me trató mal, pero ahí estaba yo, atendiendo a un británico que aplaudía a los mismos políticos que habían dicho tantas cosas sobre los inmigrantes”, señala a El Confidencial. El enfermero lleva tres años en Londres, pero tiene muy claro que si empiezan a pedir visas o poner impedimentos se irá del país.

El cuerpo también le pide hacer las maletas a Mari Nieves Velasco, cardióloga infantil en el hospital de St. Thomas. “Es por orgullo. Aunque mi novio es de aquí y, por el momento, me quedaré. Pero efectivamente lo que está pasando me da pena. Cuando salió el Brexit, el ambiente en el hospital era el de un funeral. Los compañeros británicos estaban realmente afectados. Ellos son los primeros que saben que si nos vamos, el Sistema Nacional de Salud pública colapsa”, matiza.

El 55% de los médicos europeos que trabajan en el Reino Unido está considerando dejar el país debido al Brexit, según un sondeo realizado por el Consejo General de Medicina (GMC). Destacan el impacto emocional y la incertidumbre sobre su futuro como principales causas.

El 80% de los sanitarios españoles que trabajan en el extranjero elige Reino Unido como destino. Actualmente hay más de 6.000 enfermeros y 2.500 doctoresLos argumentos son casi idénticos a los recogidos en otra encuesta realizada por la Asociación Médica Británica (BMA), según la cual, el 42% de los doctores del Espacio Económico Europeo -que integra a los 28 países de la UE más Islandia, Liechtenstein y Noruega- estaba barajando mudarse a otra parte. “Es extremadamente preocupante”, asegura Mark Porter, responsable del organismo.

El 6,6% de los sanitarios que trabajan a día de hoy en el Sistema Nacional de Salud Pública (NHS) -incluyendo 10.267 médicos- provienen de países de la UE, entre ellos España. El 80% de los sanitarios españoles que trabajan en el extranjero eligen Reino Unido como destino. Actualmente hay más de 6.000 enfermeros y 2.500 doctores. Sin embargo, el Brexit está planteando dudas sobre si quedarse o irse.

La cardióloga Mari Nieves, en cuyo departamento el 80% son extranjeros, asegura que “tal y como está ahora el sistema, a Reino Unido le sale más barato contratar europeos que formar a su propia gente”. “Las tasas universitarias cuestan alrededor de 13.000 libras que, en la mayoría de los casos, se subvencionan con préstamos que luego los estudiantes tienen que devolver al Estado cuando están trabajando. Así que sale más rentable contratar directamente a mano de obra de fuera. Pero ese mensaje no se dice y la gente se queda con que estamos quitando el trabajo a británicos, cosa que no es cierta”, explica.

El hospital donde trabaja se encuentra a escasos metros del Parlamento, donde estos días se debate el proyecto de ley con el que la primera ministra, Theresa May, quiere activar formalmente la salida del Reino Unido de la UE.

El ministro de Sanidad, Jeremy Hunt, tiene entre sus objetivos lograr que en 10 años todos los médicos que ejerzan en el país sean británicos. Para ello aumentará el número de plazas en las universidades de medicina un 25% a partir de 2018. En enero, ante un comité parlamentario, elogió el trabajo de los médicos nacidos en el extranjero y aseguró que el “NHS no funcionaría sin ellos”. Sin embargo, posteriormente en el 'Daily Mail' señaló: “Estamos alejando brillantes jóvenes británicos al mismo tiempo que estamos importando a profesionales de otras partes del mundo. Esto tiene que cambiar”.

Ana Reyes, enfermera, lo pone en duda. Actualmente está realizando un curso de 18 meses de matrona en la City University, financiado por el Royal London Hospital. “Para que me dieran la beca solo tuve que demostrar que había trabajado seis meses en Reino Unido, pero no te exigen luego quedarte aquí a trabajar. Ni siquiera en el hospital que está financiando el curso. En mi clase, el 70% somos europeos. No nos estarían pagando esto si luego nos quieren echar. No tiene sentido”, señala.

Una joven doctora británica durante una protesta ante el University College Hospital de Londres (Reuters).
Una joven doctora británica durante una protesta ante el University College Hospital de Londres (Reuters).

Un portavoz del Ministerio de Sanidad asegura que “los trabajadores extranjeros forman una parte crucial del NHS” y valoran su contribución “inmensamente”. “Queremos contar con el excelente trabajo de médicos y enfermeros que vienen de fuera, pero al mismo tiempo queremos dar más oportunidades a los estudiantes británicos de ser médicos dada la perdurable popularidad de esta carrera”, matiza.

Hubertus von Blumenthal, médico de cabecera de Cambridgeshire que participó en la encuesta de la Asociación Médica Británica, asegura que todo lo que está ocurriendo es “desconcertante”. Tras 30 años viviendo en Reino Unido, hacer las maletas no es algo que 'a priori' le hubiera apetecido, “pero debo considerar si ha llegado el momento de mudarme”.

“Los pacientes me dicen, 'Oh, no tendrás que irte, puedes quedarte porque eres médico. Nos gustas. No nos referíamos a usted (cuando votaron por el Brexit). Pero la realidad es que el Gobierno ve ahora a los ciudadanos de la UE como yo como una moneda de cambio en las negociaciones, sin tener en cuenta todo lo que hemos contribuido al país”, recalca.

Lo cierto es que los sondeos llegan en un momento de preocupación generalizada ante la escasez de personal que ya existe dentro del NHS. Casualidades o no, algunas de las zonas donde el problema se agudiza son precisamente donde hubo un mayor porcentaje de apoyo al Brexit. En el distrito de Lincolnshire, por ejemplo, al que pertenece la ciudad de Boston -donde se registró el índice más alto del Reino Unido a favor del Brexit- el hospital de Grantham ha tenido que cerrar el departamento de urgencias por las noches ante la falta de personal. En diciembre, la escasez de médicos también llevó a cerrar los servicios de neurología del Lincoln County Hospital.

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