SALIDA DE LA UNIÓN EUROPEA

La generación perdida del Brexit: los jóvenes británicos a los que les robaron Europa

Los referéndums suelen enmarcar a las sociedades en términos binarios. Y con el Brexit, se dividió a los británicos de mil maneras. Pero, sobre todo, en términos generacionales

Foto: Manifestantes anti-Brexit, a las puertas de Westminster. (Reuters)
Manifestantes anti-Brexit, a las puertas de Westminster. (Reuters)

Aquella mañana del 24 de junio de 2016, Dillon Hobbs no tuvo que hacer ninguna pregunta. “Al ver la cara de mi padre, supe perfectamente que había ganado el Brexit”, explica. “Tanto mi padre como mi madre son profesionales de música clásica. Por trabajo, viajan mucho. Estaban realmente preocupados por cómo les iba a afectar la salida de la UE”, recalca. Era un tema, por tanto, del que se hablaba en casa. En cualquier caso, él tampoco le prestaba especial atención. Tenía tan solo 13 años, por lo que aquella mañana de verano continuó con su vida.

La generación perdida del Brexit: los jóvenes británicos a los que les robaron Europa

Han pasado más de tres años. El Reino Unido abandona oficialmente este viernes el bloque. Y Dillon, convertido ahora en un joven de 16 años, ve el escenario de una manera completamente distinta. “Mi sueño es estudiar idiomas. Para mí, formarme en otros países y poder viajar es fundamental. Es ahora cuando comprendo la preocupación que tenían mis padres. Es ahora cuando soy consciente de todo lo que hemos perdido”, afirma este adolescente de Kent.

Dillon no quiere llegar tan lejos como para decir que le han “robado” su futuro. Pero, definitivamente, considera que todas las personas que votaron en su momento por el Brexit —la mayoría de ellas, mayores de 65 años, según las encuestas— “no tuvieron en cuenta a las futuras generaciones”. “De alguna manera nos han privado de libertad, nos han dejado sin voz”, destaca. “¿Qué va a pasar ahora con los proyectos de medioambiente o con el programa Erasmus?”.

Las cuestiones binarias del Brexit

Los referéndums suelen enmarcar a las sociedades en términos binarios simplistas. Con el Brexit, se dividió a los británicos de mil maneras: aquellos con estudios frente a los que no tenían formación; aquellos que vivían en el norte frente a los del sur; aquellos con mente abierta frente a los retrógrados, a los de izquierdas y derechas. Pero, por encima de todo, la narrativa dominante fue la de “división intergeneracional”. Mientras que la mayoría de los jóvenes votó por la permanencia, la mayoría de los más mayores apostó por la salida del bloque.

La generación perdida del Brexit: los jóvenes británicos a los que les robaron Europa

Horas después de conocerse el resultado del plebiscito, se convirtió en viral el artículo publicado por el joven e influyente escritor Joel Golby, titulado 'Oh My God, Grandma: What the F *** Have You Done?' (Dios mío, abuela: ¿qué c* has hecho?). “Dime, abuela: ¿por qué votaste por un cambio que nunca tendrás la oportunidad de ver? ¿Estás jugando conmigo, abuela? ¿Es esta la venganza por un crimen que no recuerdo haber cometido?”, rezaba parte del texto.

El 23 de junio de 2016, el Reino Unido apostó por abandonar la UE con un porcentaje del 51,9% de los votos frente al 48,1% que abogó por la permanencia. Comenzó a escucharse aquello de “la generación perdida”. En cualquier caso, si bien el 90% de los mayores de 65 años participaron en el histórico plebiscito, solo aproximadamente el 64% de los jóvenes de entre 18 y 24 años acudieron ese día a las urnas.

James Sloam, de la Royal Holloway University de Londres, destaca que el principal problema surgió dos años antes, cuando el Gobierno cambió el sistema de registro. El electorado más joven se redujo un 40% y las cifras aún no se han recuperado. “Los esfuerzos realizados por el Ejecutivo y la Comisión Electoral para rectificar la situación llegaron demasiado tarde”.

Un país cada vez más europeo

Por otro lado, no puede pasarse desapercibido el hecho de que el referéndum tuvo lugar en plenas vacaciones universitarias. Coincidió además con Glastonbury, el festival de música más grande del mundo. Según las encuestas publicadas entonces, esto pudo traducirse en 200.000 votos menos de jóvenes menores de 24 años, precisamente, los más proclives a votar por la permanencia.

Por último, el académico destaca que la decisión de no permitir votar a 1,5 millones de jóvenes de entre 16 y 17 años (que en su momento sí pudieron participar en el referéndum de 2014 sobre la independencia de Escocia) fue contraproducente. “Aunque hay mucho debate sobre la necesidad o el derecho de los jóvenes de 16 años de poder votar, su participación habría alentado mucho más el compromiso político en las escuelas y la discusión sobre el importante y complejo tema de la membresía en la UE. Para la campaña por la permanencia, habría fortalecido su apoyo”, recuerda este experto.

Lo único que sé es que hace que sea realmente difícil planificar mi futuro, ya que no sé qué es lo que va a pasar

Durante casi dos años, desde abril de 2018 hasta diciembre de 2019, la campaña pro UE People's Vote trabajó sin descanso para que se celebrara una nueva consulta. Los grupos focalizados especialmente en los jóvenes tuvieron un papel clave. Uno de los mensajes que más se difundió por parte de Our Future, Our Choice (Nuestro futuro, nuestra elección) fue que “para 2050, el Brexit habrá hecho perder a los jóvenes un total de 108.000 libras”.

Cathleen Clarke, que ahora tiene 23 años, fue una de las activistas que trabajó con People's Vote. “El viernes me sentiré triste y frustrada. Creo que cuando la gente mire atrás, recordará esta elección como la equivocada”. Para ella, el problema es que no sabe cómo afectará a su vida el Brexit: "Lo único que sé es que hace que sea realmente difícil planificar mi futuro, ya que no sé qué es lo que va a pasar. Antes tenía ciertas libertades como ciudadana de la UE, pero siento con tristeza que las he perdido”, añade.

Cathleen, en cualquier caso, quiere mirar al futuro y no quedarse anclada en el pasado. “No estoy enfadada con la generación de los más mayores. No estoy enfadada con los que votaron por el Brexit. Con quien estoy enfadada es con los políticos que prometieron tantas cosas y no han cumplido nada. Después del 31 de enero no habrá más excusas y podremos pedirles cuentas”, señala.

Según los datos que manejaba People's Vote, solo por cuestión demográfica, 2019 habría sido el año en el que el Reino Unido se habría convertido en pro-UE. Se estimaba que alrededor de 1,5 jóvenes habrían cumplido los 18 años respecto al referéndum de 2016 y alrededor de 1,3 millones de personas mayores habrían fallecido.

Los jóvenes, contra la oposición

En cualquier caso, la celebración de un nuevo plebiscito finalmente no fue posible, principalmente, por la falta de apoyo del líder de la oposición laborista Jeremy Corbyn. “La resistencia que tanto él como su círculo privado manifestaba nos fue difícil de combatir”, asegura la activista. A pesar de ser miembro del Partido Laborista, Cathleen recalca que “Corbyn dirigió la peor campaña vista en la historia reciente”. “Si bien las políticas por sí solas eran fantásticas, eran demasiadas y no se comunicaron lo suficientemente bien al electorado”, explica.

Un Westminster sin mayorías habría dejado alguna puerta abierta para la celebración de otro referéndum. En las elecciones generales del pasado mes de diciembre, la participación del electorado más joven fue mayor que en el plebiscito del Brexit. De los más de 3 millones de nuevos registros, dos tercios fueron de menores de 35 años. Sin embargo, el premier conservador Boris Johnson cosechó la aplastante mayoría absoluta que necesitaba para ejecutar ahora la salida.

Muchos nos dimos cuenta de que cuanto más poder se ejerce fuera del pueblo, más se corrompe el Gobierno

El 73% de los jóvenes menores de 25 años que participaron en el referéndum de 2016, según las encuestas, respaldaron la permanencia en el bloque. Pero también hubo un 27% que abogó por la salida, como Christian Thomas, de Cornualles, que ve a la UE como “antidemocrática”.

Por su parte, Oliver JJ Lane, quien ahora tiene 30 años, considera que “el proyecto europeo se ha convertido en una grotesca caricatura de gobierno”. “Muchos de nosotros nos dimos cuenta de que cuanto más poder se ejerce fuera del pueblo, resulta más difícil que el Gobierno rinda cuentas, por lo que más se corrompe. El hecho de que ejecutar la salida haya costado 1.316 días de excusas y demoras muestra que teníamos razón. Aunque también hay mucho más por hacer en casa para conseguir que el Reino Unido tenga la democracia próspera y exitosa que merecemos”, destaca.

Lane, que ahora es responsable de Breitbart London (una web cuyos inicios en 2014 tuvieron estrechos vínculos con Steve Bannon, en su día asesor de Donald Trump), recalca que “la obsesión absoluta por el dinero en el debate sobre el Brexit durante los últimos cinco años muestra que el antiguo 'establishment', tanto de izquierda como derecha, lo forman personas que conocen el precio de todo, pero el valor de nada”. “El momento de la renovación nacional es ahora, añade.

Aunque el Reino Unido abandone este viernes el bloque, comienza luego un periodo de transición hasta diciembre de 2020. En la práctica todo seguirá igual mientras Londres y Bruselas negocian las futuras relaciones.

En este contexto, la pregunta ahora es cómo comenzará a comportarse la economía británica. Los expertos advierten que las posibilidades de recesión para los próximos cinco años son altas. Y esto es lo que más preocupa a Frederic Bonhoure, de 23 años, que en el plebiscito votó por la permanencia. “Creo que los jóvenes vamos a tener más complicado encontrar trabajo. Y de hacerlo, los salarios serán más bajos, lo que nos creará problemas para alquilar o compra una vivienda”, apunta.

Las mentiras del Brexit

De padre francés y madre inglesa, Frederic tiene doble pasaporte y no pierde, por tanto, la libertad de movimiento en el bloque. “No estoy limitado en ese aspecto. El problema es que, por el trabajo de mis padres, me he pasado toda la vida viajando. He vivido fuera del Reino Unido la gran parte de mi vida. Y ahora que quería asentarme, me da rabia que por el Brexit la economía pueda empezar a ir mal y tenga que salir”, recalca.

El joven reside en Kent, cuya economía, debido a la importancia del sector agrícola, depende mucho de la inmigración, cuestión protagonista en la campaña del referéndum. No obstante, en este condado al sureste de Inglaterra, el Brexit fue apoyado por una amplia mayoría del electorado, entre ellos, su abuelo. “Cuando hablé con él de esto me dijo que gente como Jean-Claude Juncker no le representaba porque no le había votado. Le expliqué que a Juncker le elegía el Parlamento europeo. Y cuando me dijo que tampoco lo había elegido, le dije que eso no era cierto, que se celebran elecciones europeas, pero ni siquiera estaba al tanto”.

En cualquier caso, Frederic no le culpa a su abuelo del triunfo del Brexit. “Uno de los que tiene la culpa para mi es (Rupert) Murdoch. Él es el dueño de mucho de los periódicos donde se han contado muchas mentiras”, matiza. “En el Reino Unido, siempre se ha culpado a la UE de todos los problemas. Veremos qué ocurre ahora cuando estemos fuera. Veremos que panorama queda a las futuras negociaciones”, añade.

Por lo general, la llamada Generación Y —el grupo conocido como 'millennials'— tiene ahora una vida muy distinta a la de sus padres y abuelos. Para empezar, es más probable que esté de alquiler y no haya podido comprar aun una casa. Y también es más probable que, debido a los últimos 10 años de problemas financieros y a la era de austeridad impuesta por el Ejecutivo tras la crisis de 2008, sus salarios se hayan visto reducidos. ¿Sus oportunidades van a cambiar ahora con el Brexit?

Aparte de la incertidumbre económica, también está la cuestión de identidad. Según una encuesta realizada por YouGov para BBC, solo el 45% de los jóvenes de entre 18 y 24 años se siente ahora orgulloso de ser inglés comparado con 72% de los mayores de 65 años. Y en cuanto a la inmigración, según el sondeo de ORB International, el 61% de aquellos entre 18 y 34 años piensan que enriquece la vida cultural del país. ¿Afectará también el Brexit en esto?

Sam Mejias, de la reputada London School of Economics y uno de los autores de la investigación realizada sobre el impacto del Brexit en los jóvenes, asegura que, a día de hoy, “muestran niveles muy altos de apoyo al antirracismo y la justicia social, pero es difícil predecir cómo la salida de la UE podría cambiar sus perspectivas” a largo plazo.

“El tema de la inmigración en torno al Brexit ha generado ciertos tipos de discurso político que ciertamente podrían influir negativamente en los jóvenes en el futuro”, señala. “Aunque, hoy por hoy, los que entrevistamos para nuestro estudio rechazan abrumadoramente tanto el Brexit como los discursos antiinmigración y defienden la importancia de fomentar un Reino Unido más inclusivo y cosmopolita”, añade.

Lord John Kerr, de 77 años, europeísta y autor del artículo 50 del Tratado de Lisboa —el mismo que jamás pensó que llegaría a utilizarse para tramitar la salida de un Estado miembro de la UE—, se muestra convencido ahora de que sus hijos verán cómo el Reino Unido regresa al bloque.

Pero, hoy por hoy, se antoja complejo imaginar a los británicos embarcándose pronto en otro plebiscito. Entre otras cosas, porque los más de tres años de tortuoso divorcio, con el resto de ministerios prácticamente paralizados, han dejado a la sociedad exhausta. Nadie sabe qué puede deparar el futuro. La única certeza presente es que el viernes el Reino Unido y la propia UE comienzan una nueva era.

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