LA NORIA DE ITALIA VUELVE A SORPRENDER

Claves del fiasco de Salvini: la caída de los populismos y el regreso de los bloques

Este es el telegrama que deja la política italiana tras los importantes comicios regionales​ de este domingo en Emilia-Romaña y Calabria. Más allá de los triunfadores, un cadáver: el M5S

Foto: Matteo Salvini. (Reuters)
Matteo Salvini. (Reuters)

Dicen que la política es el arte de lo posible. Puede, pero en Italia, la frase necesita un 'im' por delante. Lo imposible ocurre siempre en el país transalpino y lo imposible e impensable, al menos hace dos años, ha pasado de nuevo. Este es el telegrama que deja la política italiana tras los importantes comicios regionales de este domingo en Emilia-Romaña y Calabria.

-Más allá de los triunfadores -en Italia el triunfo es una noria-, este domingo las urnas han dejado un casi cadáver político: el Movimiento 5 Estrellas (M5S). Las revoluciones populistas corren el peligro de envejecer muy rápido cuando pierden su esencia de ser oposición y llegan al poder. En Italia el batacazo en solo dos años es histórico. En Emilia Romaña han conseguido el 3,4% de los votos. En Calabria, su caladero electoral y la región más pobre de Italia, han sacado el 7,8%. Por hacer una comparativa numérica que clarifique de qué magnitud es el bofetón, en las elecciones generales de 2018 en Calabria el M5S obtuvo el 43% de los sufragios.

-¿Qué le espera ahora al gubernamental M5S? Es difícil de predecir. Esta misma semana, anticipándose a la prevista debacle, su anterior líder y actual ministro de asuntos exteriores, Luigi Di Maio, dejaba la presidencia del partido. Seguir en el Gobierno cosechando derrota tras derrota y siendo socios del Partido Democrático que los arrasa por la izquierda y con una Lega que los fagocita por la derecha al convertirse en la oposición antisistema que ya no son ellos, es un suicidio. Ir ahora a elecciones es un suicidio también. El futuro del M5S pinta muy negro.

Los milagros son la costumbre

-El triunfo de PD en Emilia-Romaña, con más de 8 puntos de diferencia sobre la candidata de la coalición de derechas liderada por la Lega, ha sido más contundente de lo esperado. Este resultado deja al partido como única alternativa a Salvini y su transversal proyecto de derechas. Es un milagro -aunque en Italia los milagros son costumbre- que un partido hace dos años acorralado por escándalos de corrupción, con su exlíder y expresidente italiano Matteo Renzi creando un nuevo partido y sin una cabeza visible que entusiasme -Nicola Zingaretti es más un pacificador y un parche que alguien capaz de plantar cara a Salvini- se haya convertido en la única oposición al proyecto populista y de extrema derecha que encabeza el milanés.

-¿Ha perdido Salvini? No ha ganado, que no es lo mismo. Las expectativas en política generan confusión y Salvini que se había implicado personalmente en la campaña de Emilia-Romaña, por lo simbólico que era una victoria de la derecha en la histórica región roja, ha soñado con un triunfo que le abría de inmediato las puertas del cielo. No ha pasado, incluso la diferencia ha sido mayor de la prevista en las encuestas, pero en clave nacional el resultado de la Lega en la región es histórico. Su candidata, Lucia Borgonzoni, ha sacado un 43,6% de los votos, frente al 51,4% del Stefano Bonaccini, candidato del PD. Lo que ha perdido Salvini es la tendencia del triunfo y eso en política siempre da vértigo.

-¿Han sido claves las sardinas? Indudablemente sí. El movimiento ciudadano antifascista nacido en Bolonia ha generado un entusiasmo y una movilización que no genera ninguno de los partidos de izquierdas. Por primera vez se le ha plantado cara a Salvini en las plazas, con una propuesta joven, moderna, que enarbola un lema que parecía hace cuatro meses muerto: hay otra Italia posible a la de Salvini. El propio Bonaccini le ha agradecido a Las Sardinas su ayuda de última hora y ahora le toca a este movimiento decidir si se quedan así, como un movimiento social y no un partido político, o dan el salto al ruedo electoral. Sus líderes por ahora han negado la opción de convertirse en partido, pero lo ocurrido en Emilia-Romaña puede envalentonarles. Sin sardinas este triunfo no se habría producido.

Berlusconi aguanta

-¿Cómo es posible que en la región más pobre de Italia venza la derecha? La izquierda siempre dice que no hay nada más tonto que un obrero de derechas, un eslogan antiguo que no parece funcionar de forma global en los últimos años para detener el ascenso de la extrema derecha en especialmente las zonas más deterioradas. De ser así, Calabria está llena de obreros tontos que parecen haber castigado la política de subvenciones patrocinada por el M5S. El "reddito de cittadinanza" creado por los 5 Estrellas, una especia de paga para gente sin recursos, no ha obtenido los resultados electorales pensados justamente en las zonas más pobres. En todo caso, en Calabria el verdadero peso de la coalición de derechas no la ha tenido la Lega sino la Forza Italia de Berlusconi. Il Cavaliere sigue siendo un político estimado especialmente en el sur y una pieza clave en el futuro tablero.

-¿Habrá elecciones? En principio, el actual Gobierno debería aguantar hasta enero de 2022 que se elige al nuevo presidente de la República. Se trata de evitar que un triunfo arrollador de la Lega deje en manos de la extrema derecha un cargo que, ante la constante borrasca política italiana, tiene mucha más importancia que lo simbólico. Salvini sabe que eso es lo que paraliza la opción electoral y en las últimas semanas ha dejado caer que apoyaría como presidente la consensual candidatura por todos de Mario Draghi. Una aceptación impensable hace pocos meses, pero la Lega quiere ir a las urnas con prisa y sabe que Draghi calma a los mercados y a todos aquellos que temen un gobierno extremista en Roma.

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