ENTREVISTA A CHRISTOPHER WYLIE

El hombre que desnudó a Facebook: "Violar la ley es lo mejor para ganar las elecciones"

Casi a diario la gente le hace la misma pregunta: "¿Eres tú el que destapó lo de Cambridge Analytica?". Sí, fue él. Y ahora lucha para que no se repitan los mismos errores que antes

Foto: Christopher Wylie. (Reuters)
Christopher Wylie. (Reuters)

Christopher Wylie (Canadá, 1989) reconoce que vive en el este de Londres como un "hombre paranoico". Pero cuando uno ha sido asaltado en la calle o recibido amenazas de empresas privadas de seguridad y un extraño se ha colado en su habitación de hotel en mitad de la noche... se le puede llegar a entender.

Este joven canadiense pasa gran parte del tiempo fuera de Londres por su actual trabajo como directivo en la cadena de ropa H&M, ayudando a la compañía de moda sueca a analizar y anticiparse a las tendencias. Ese siempre ha sido su gran fuerte: estudiar los comportamientos de la sociedad, conocer los datos de cada individuo y saber a qué botón hay que apretar para que la gente se comporte de un modo u otro.

Desde hace unos años, ya no resulta nada complicado recopilar esa información y usar nuestro rastro en redes sociales para manipular las democracias. Y entonces explotan los cataclismos: el Brexit, la victoria de Trump o la injerencia rusa. Bien lo sabe Wylie. Él fue quien creó las herramientas para que ese huracán político fuese posible. A veces lleva gorro ocultando los estridentes tintes de su pelo —tras el rosa fosforito ahora luce un amarillo chillón—. Pero eso no impide que la gente le reconozca por la calle. Casi a diario le hacen la misma pregunta: "¿Eres tú el que destapó lo de Cambridge Analytica?". Sí, fue él.

El año pasado, salió a la luz cómo esta empresa privada había llevado a cabo la mayor filtración de datos personales de Facebook, sin el consentimiento de los usuarios, para fines políticos. Fue todo un escándalo. La compañía ha cerrado, pero sus protagonistas siguen moviendo sus fichas en el tablero internacional.

Wylie publica ahora un libro desvelando todos los detalles bajo el título 'Mindf*ck: Inside Cambridge Analytica’s Plot to Break the World' ('Mindf*ck: dentro de la trama de Cambridge Analytica para romper el mundo'). Y la conclusión no puede ser más pesimista. "Se hicieron trampas y se seguirán haciendo porque nadie ha sufrido ninguna represalia", asegura durante una extensa conversación con El Confidencial, donde se habló incluso de los intereses del Kremlin en el independentismo catalán.

PREGUNTA. ¿Cuál es la nueva Cambridge Analytica?

RESPUESTA. Mi gran preocupación es que la Cambridge Analytica de 2020 sea China, Irán o Corea de Norte… no tiene por qué ser una compañía privada 'per se'. Y no sabemos si eso está ya ocurriendo.

P. ¿Hemos aprendido alguna lección o la democracia va a seguir siendo manipulada?

R. No. Nuestro sistema está roto. Nuestras leyes no funcionan. Nuestros reguladores son débiles. Nuestros gobiernos no entienden lo que está pasando y nuestra tecnología nos está usurpando nuestra democracia. Miremos lo que ha ocurrido en el Reino Unido. En la campaña del Brexit se hicieron trampas. Pero sus responsables no han tenido ninguna repercusión. Stephen Parkinson, por ejemplo, acaba de ser nombrado Lord. Y Dominic Cummings es hoy el asesor con más poder en Downing Street. Hemos llegado a un punto donde violar la ley se ha convertido hoy en día en la estrategia más efectiva para ganar una campaña política. No hay represalias. Todo lo contrario. Y nadie está haciendo nada al respecto.

P. Dominic Cummings fue el cerebro de la campaña euroescéptica y ahora es quien mueve realmente los hilos en Downing Street. Dicen que es un personaje oscuro, excéntrico y sin ningún tipo de escrúpulos. El retrato que hacen de él en la película 'Brexit: The Uncivil War' da incluso hasta miedo. ¿Es un personaje tan maléfico como dicen?

R. Sin comentarios.

P. ¿Es al menos tan inteligente como dicen algunos?

R. Tanto Cummings como Bannon son dos tipos inteligentes porque estudian primero muy bien a la sociedad, para identificar qué es lo que está haciendo ruido y luego saber utilizarlo en la campaña para sus propios fines.

P. Los británicos se enfrentan a elecciones sin haber resuelto el Brexit. ¿Habría triunfado la campaña euroescéptica sin Cambridge Analytica?

R. El mismo Cummings dijo en su día que no habría sido posible sin Cambridge Analytica. En la campaña del Brexit se hicieron trampas. No lo digo yo, lo dicen las autoridades. Y sin trampas quizá hubiera habido otro resultado. Cuando a un atleta se le pilla con dopaje, el debate no es si ha consumido mucho o poco de alguna sustancia. Se le quita la medalla y punto. Si permitimos que en democracia haya irregularidades, ¿qué es lo próximo?

P. Su historia es bastante compleja. ¿Cómo un joven que no había cumplido los 20 años empieza trabajando como asesor para los liberales en Canadá, pasa por la campaña de Barack Obama y termina luego en una compañía que hace posible el triunfo del Brexit y Trump?

R. Ya cuando estaba en el colegio me interesaba mucho todo el tema de la tecnología y la política. Comencé a asistir a actos del Partido Liberal canadiense y acabé trabajando para ellos. Ahora sería impensable que un joven tuviera tanta responsabilidad en la gestión de las redes. Pero por aquel entonces, Facebook, emails… todo aquello se consideraba cosa de adolescentes. Nadie le prestaba demasiado atención. Pero es increíble lo rápido que evoluciona luego todo. Después pasé a la campaña de Obama. Y luego me mudé a Londres para trabajar con los Liberal Demócratas, mientras estaban en el Gobierno de coalición con los conservadores. Durante un tiempo, viví realmente emocionado al ver cómo con algoritmos se podía conocer más al electorado para implicarle en política, animarle a que fuera a votar y mejorar la democracia. Pero luego todo aquello se transformó en una máquina muy peligrosa de manipulación a cargo de monstruos.

P. Estando en Londres, le contactan de una empresa llamada SCL Group, que luego acabaría convirtiéndose en la famosa Cambridge Analytica.

R. En ese momento, la mayoría de clientes de SCL Group eran varios ministerios de defensa de países de la OTAN. A mí me contrataron para analizar la relación entre redes y grupos extremistas. Tenía que identificar cómo difundían su mensaje ideológico extremo. El objetivo luego era mitigar su efectividad. Pero entró en escena Steve Bannon (famoso exasesor de Trump convertido ahora en precursor del euroescepticismo en Europa). En lugar de tratar de mitigar una insurgencia extremista en ciertas partes del mundo, acabó catalizando una en los Estados Unidos. Las técnicas que utilizan para crear enfado y luego promover los votos para Trump fueron las mismas que los grupos extremistas islámicos.

P. Antes de la victoria de Trump, llegó el triunfo del Brexit.

R. El Reino Unido siempre fue una obsesión para Bannon, un escenario clave como parte de su estrategia para cambiar el mundo. En América, por ejemplo, todos los personajes de las películas o libros interpretados por británicos son los intelectuales, los más formados, los racionales, los comedidos…. En este sentido, si se conseguía que los británicos fueran los primeros en hacer algo radical, como votar para salir de la UE, era más fácil luego animar a los americanos a votar por Trump.

P. ¿Cuándo llega Facebook a esta historia?

R. Nos dimos cuenta que en Facebook estaba todo para hacer la mejor radiografía del electorado. Según los 'me gusta' y los comentarios, puedes crear algoritmos para establecer el tipo de personalidad tanto de los usuarios como de los contactos de estos usuarios. Al mismo tiempo, te permite generar mensajes personalizados y crear plataformas para unir luego a toda esta gente.

P. Facebook acaba de llegar a un acuerdo con la Oficina del Comisionado de Información del Reino Unido por el que acepta abonar una multa de 500.000 libras (578.942 euros) por la presunta vulneración de las normas británicas de protección de datos. Por cierto, usted sigue bloqueado tanto en Facebook como Instagram.

R. En verano, Facebook también pagó una multa récord de 5.000 millones de dólares a la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos, después de que esta última dijera que se había permitido utilizar datos de los usuarios, sin autorización y con fines políticos. La pregunta es: ¿han cambiado las cosas? No. Los datos deberían estar al servicio de los ciudadanos, y no al revés.

P. Pero en el siglo XXI todo funciona ya a base de datos. ¿Sugiere que nos tenemos que deshacer de ellos?

R. Los datos de por sí no solo malos. Con el uranio, por ejemplo, una cosa es utilizarlo para rayos X en el campo médico y otra para fabricar armas. Con los datos, pasa igual. Mal empleados pueden destruir democracias.

P. ¿Cuándo se dio cuenta de que no quería seguir trabajando para Cambridge Analytica?

R. Tardo nueve meses en marcharme cuando Bannon se convierte en mi jefe directo en 2014. Salí de allí relativamente rápido. No hubo una cosa concreta. Fue un proceso. En los grupos experimentales unían, por ejemplo, a personas que estaban muy enfadas discutiendo sobre cosas que eran mentira. Las habíamos creado nosotros. Y lo malo es que ese enfado no se quedaba en la habitación, se extendía luego por vecindarios, ciudades y, en definitiva, el país entero.

Christopher Wylie. (Reuters)
Christopher Wylie. (Reuters)

P. Aparte del mal uso de los datos, también denuncia la injerencia rusa. El Gobierno de Boris Johnson ha decidido posponer, hasta después de las elecciones generales en el Reino Unido del 12 de diciembre, el informe elaborado sobre esa cuestión por la Comisión de Seguridad e Inteligencia de Westminster.

R. Los protagonistas de la campaña euroescéptica del Brexit, como Nigel Farage y Arron Banks, estuvieron en constante contacto con la embajada rusa en Londres. Hay pruebas públicas de todo esto. Estamos hablando de los mismos tipos que estaban también en contacto con la campaña de Trump. Es más, fueron los primeros en reunirse con Trump tras su victoria. ¿Las autoridades británicas no investigan esto? ¿No les parece sospechoso? Esto no puede ser solo cosa de un comité parlamentario. Tiene que haber una investigación, como se hizo en Estados Unidos.

P. El Parlamento británico ya denunció en 2018 la injerencia rusa en el referéndum ilegal de Cataluña. ¿Tiene el Kremlin interés en los independentistas catalanes?

R. Rusia posiblemente lleva operaciones ahora mismo en todos los países europeos y tiene especial interés en los movimientos separatistas. Uno de sus grandes objetivos es romper la UE. Hay también un montón de compañías privadas, sobre todo con base en Londres, que trabajan asesorando a sus clientes para poder influir sobre otros países. Hay mucho dinero en juego. Vivimos ahora en un mundo global donde todas las campañas políticas están conectadas.

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