crece la ola de dimisiones

El mecenas del Brexit, infiltrados del UKIP y un trotskista: el terremoto político en UK

Terremoto en Westminster. Los próximos días serán cruciales para los diputados, laboristas y 'tories', que han dimitido. El éxito o fracaso dependerá de si logran reunir más adhesiones

Foto: Una manifestante contraria al Brexit protesta ante el Parlamento británico, en Westminster. (Reuters)
Una manifestante contraria al Brexit protesta ante el Parlamento británico, en Westminster. (Reuters)

Terremoto en Westminster. Tres diputadas conservadoras —entre ellas, Anna Soubry, quien ha recibido amenazas de muerte por su discurso proUEhan presentado su dimisión para unirse al Grupo Independiente, creado este lunes por exdiputados del Partido Laborista europeístas.

Las ya 'extories' consideran que, con el Brexit, el Partido Conservador ha girado demasiado a la derecha. Los ya exlaboristas recalcan que con el liderazgo de Jeremy Corbyn, el principal partido de la oposición ha tomado una postura demasiado a la izquierda. Es obvio que el objetivo final es formar una fuerza de centro, aunque los desertores no han mostrado aún sus cartas.

De momento, están testando el ambiente. Aunque si esperan demasiado, corren el peligro de realizar tan solo un envite en vez del órdago esperado en la mayor crisis institucional de la historia que atraviesa el Reino Unido. Los próximos días serán cruciales. Y el éxito o fracaso dependerá de si logran reunir más adhesiones a un grupo que este miércoles suma 11 diputados (tres 'extories' y ocho ex laboristas). La atención mediática, desde luego, la tienen. Con tan solo 40 tuits en su cuenta oficial, ya reúnen a más de 115.000 seguidores.

La pregunta es hasta qué punto este Grupo Independiente puede ahora cambiar las votaciones clave del Brexit

Los rumores sobre más dimisiones tanto en las filas laboristas como conservadoras están ahí. Algunos apuntan incluso a un miembro del Gabinete que amenaza con su salida si Theresa May no descarta oficialmente un Brexit sin acuerdo. Podría tratarse del secretario de Estado de Negocios, Richard Harrington. Se trata de un cargo menor, pero su renuncia podría mermar más aún la imagen de la 'premier'.

La primera pregunta que se plantea es hasta qué punto este Grupo Independiente puede ahora cambiar las votaciones clave del Brexit que Westminster debe realizar antes del 29 de marzo. Es cierto que la aritmética será la misma, ya que los rebeldes siempre han votado en contra del Ejecutivo. En cualquier caso, los 'tories' proUE sí podrían estar ahora más abiertos a rechazar el acuerdo de retirada y los laboristas proUE podrían tener más peso para forzar a Corbyn a respaldar un segundo referéndum.

Fuentes del entorno parlamentario aseguran a El Confidencial que, en caso de que la extensión del artículo 50 se lleve finalmente a cabo —escenario que a día de hoy muchos ven “inevitable”—, creen que son más factibles unas elecciones anticipadas que la celebración de un segundo plebiscito.

Independientemente o no de un adelanto de comicios, los partidos llevan ya tiempo con el proceso de selección de candidatos. Y este escenario es el que principalmente ha creado el caldo de cultivo para las dimisiones registradas en los últimos días. La mayoría de los diputados desertores están en listas que circulan por los pasillos de Westminster con los nombres de aquellos parlamentarios a los que muy posiblemente sus respectivos partidos les iban a prohibir presentarse de nuevo como candidatos.

En este sentido, en el círculo del Partido Conservador está ejerciendo una tremenda presión el llamado 'Purple Momentum', formado por simpatizantes infiltrados del UKIP. Detrás de todo: Arron Banks, el mayor donante de la historia del país, el hombre que donó millones al UKIP y la campaña Leave EU durante el histórico referéndum de 2016, el mismo que ahora está siendo investigado por el FBI británico por supuestas irregularidades.

Los partidos llevan ya tiempo con el proceso de selección de candidatos. Y este escenario es el que ha creado el caldo de cultivo para las dimisiones

“En el Reino Unido, debido a su sistema electoral, son muy importantes las campañas y 'lobbies' que tienen lugar a nivel local en cada una de las circunscripciones”, asegura una persona del entorno de Westminster que prefiere permanecer anónima. “Y desde hace tiempo, hay activistas del UKIP que se están haciendo pasar por activistas conservadores para que los diputados que durante estos años han mostrado un discurso proUE no sean seleccionados como candidatos para las próximas elecciones”, matiza.

Sarah Wollaston, una de las diputadas conservadoras que han presentado su dimisión, denunciaba recientemente en sus redes sociales que la dirección está mostrando “cero interés” en un asunto que está “destrozando la formación”. “Cuando lo haga, quizá ya sea demasiado tarde”, advierte. Pero las tramas no terminan ahí. Por la parte laborista, Corbyn también ha cambiado por completo la estructura interna de la formación. En los últimos dos años, el foco de atención ha estado tan centrado en el Ejecutivo y el Brexit que sus maniobras han pasado prácticamente desapercibidas. Pero el líder laborista ha logrado que tanto en la directiva como en los organismos responsables de selección de candidatos tenga cada vez más influencia representantes de Momentum, la campaña que, contra todo pronóstico, logró coronarle como líder en 2015 ante la sorpresa de los propios diputados.

El líder del laborismo, Jeremy Corbyn, interviene durante la Conferencia de Fabricantes EEF en Londres. (EFE)
El líder del laborismo, Jeremy Corbyn, interviene durante la Conferencia de Fabricantes EEF en Londres. (EFE)

Muchos parlamentarios consideran que su giro hacia la izquierda más radical convierte la formación en inelegible ante cualquier cita con las urnas, pero Corbyn no ha moderado especialmente su postura. Es más, no ha ayudado que las dimisiones hayan coincidido con el anuncio de la readmisión en la formación de Derek Hatton, gran figura del movimiento trotskista Militant Tendency, expulsado en 1986 por mal uso de fondos públicos.

Aunque la relación ha sido más que breve. Hatton entraba el lunes en la familia laborista y el miércoles era expulsado de nuevo por un tuit publicado en 2012 (que ahora ha sido borrado) donde incluía críticas a las medidas del Gobierno israelí e instaba a los judíos británicos a denunciar sus acciones. Tras las continuas polémicas por episodios antisemitas, el líder de la oposición no puede permitirse en este aspecto ningún desliz.

¿Ha muerto el bipartidismo también en UK?

Los anti-Corbyn están divididos principalmente en dos grupos. Uno de ellos está liderado por Chris Leslie y Chuka Umunna (ambos ahora en el Grupo Independiente), que quieren formar un partido de centro inspirado en la Christian Democratic Union, de Angela Merkel, y En Marche, de Emmanuel Macron. Por otro lado, están varios exasesores de Tony Blair —incluidos su exjefe de Gabinete Jonathan Powell y el que le escribía los discursos, Philip Collins— que apuestan más por un partido al estilo del New Labour de los años noventa.

Por último, no hay que olvidar a Nigel Farage, protagonista indiscutible del triunfo de la batalla euroescéptica. El que fuera líder del UKIP ha depositado ahora su confianza en el llamado Partido del Brexit, formación que se ha fundado únicamente con el objetivo de sacar al país de la UE abruptamente si el divorcio finalmente no se firma para el 29 de marzo.

En definitiva, Westminster está revuelto estos días y el Brexit (o quizás el no Brexit) será el detonante para descubrir si el bipartidismo también ha muerto en el Reino Unido.

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