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Burlar la censura talibana: así sobrevive la 'radio de la resistencia' de las mujeres afganas
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"Las animamos a que no se asusten"

Burlar la censura talibana: así sobrevive la 'radio de la resistencia' de las mujeres afganas

Radio Begum nació meses antes de la caída de Kabul el 15 de agosto de 2021 y lucha para garantizar el derecho a la educación de las mujeres de Afganistán

Foto: Las periodistas de la estación de radio 'Mujeres en Kandahar'. (EFE/M. Sadiq)
Las periodistas de la estación de radio 'Mujeres en Kandahar'. (EFE/M. Sadiq)
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El 15 de agosto fue el día del pánico. Esta es la mejor manera en que Hamida Aman puede describir cómo vivió la llegada de los talibanes a Kabul. La suizo-afgana es la fundadora de Radio Begum, uno de los últimos resquicios de la resistencia femenina en un país que está acabando con casi todos los derechos de las mujeres. Aman vive a caballo entre la capital afgana y la francesa, donde se encontraba durante la caída de Kabul.

"Estaba en Francia, pero en contacto constante con mi personal de la radio. Las mujeres estaban especialmente asustadas, estaba hablando por teléfono con ellas y podía escuchar su miedo, pánico, lloraban, gritaban. Fue el día más horrible de mi vida", explica. Ese mismo año, cinco meses antes, Aman fundaba el primer proyecto de la Organización Begum para Mujeres (BOW, por sus siglas en inglés) y lanzaba una cadena de radio que buscaba ser la voz de las mujeres afganas. "Radio Begum es un proyecto concebido para mujeres y por mujeres que creen que la ignorancia es la principal fuente de su opresión. Nuestra política editorial es clara: informar, educar y empoderar a las mujeres afganas", aclara la fundadora a El Confidencial.

Foto: Un talibán vigila la entrada a una mezquita en Kandahar, Afganistán. (EFE/Epa Stringer)

Con la llegada de los talibanes, el programa estuvo parado durante un mes. En septiembre, Aman se reunió con los representantes de los medios talibanes y solicitó la autorización para que la radio pudiera retomar las actividades. Se la concedieron. "Fueron muy conciliadores al inicio de su poder, incluso animándonos a volver a trabajar y no tener miedo. Estaban mostrando una cara positiva al principio, pero se volvieron cada vez más estrictos y presionaron más a los medios varios meses después", lamenta la fundadora y activista.

Con 'estrictos', Hamida Aman se refiere a que los talibanes escuchan los programas de la radio y, si no les gusta el contenido, se ponen en contacto con ellas para llamarles la atención. "Tenemos un concurso de poesía y no estaban contentos porque los hombres también participan y no les gustaba el tono (bromas y risas) entre los presentadores y los oyentes. Decían que era indecente", recuerda Aman. El férreo control en las radios también pasa por la prohibición de transmitir cierto tipo de música, sobre todo del género pop y la estadounidense. Por desgracia, a las mujeres de Radio Begum "no nos queda otra que cumplir y adaptarnos".

Si no pueden transmitir cierto tipo de música, mucho menos informar de muchos aspectos de la realidad de Afganistán. Desde que los talibanes llegaron al poder, Radio Begum ha dejado de cubrir noticias. Una nueva ley de medios por parte del Gobierno, explica Aman, les prohíbe informar acerca de lo que los talibanes consideran "malas noticias". Las mujeres de esta radio solo pueden adaptarse si quieren que el proyecto sobreviva, pero decidieron cambiar su estrategia después de que los talibanes prohibieran la educación secundaria para las niñas. Desde ese momento, más que nunca, enseñar es un símbolo de resistencia en Afganistán.

Foto: Niñas en el colegio de primaria, al que sí permiten asistir los talibanes. (Reuters/Zohra Bensemra)

Todos los días, un equipo de profesores de escuela da 30 minutos de clase a través de la radio para cada materia escolar, desde historia hasta biología y literatura, y siguiendo los planes de estudio vigentes. La inspiración es la llamada Escuela del Aire, el término que se refiere a los colegios por correspondencia y la educación secundaria para niños en zonas remotas. La idea, explica Hamida Aman, es que después de las clases de media hora, las niñas que no pueden acceder a la educación sigan estudiando desde casa.

La fundadora de la radio define a las alumnas que se han unido al proyecto educativo como una "audiencia desafiante", por atreverse a burlar las leyes del Gobierno talibán. Sin embargo, no siempre es fácil retener la atención en una clase, menos si esta es radiofónica. "Hemos desarrollado un concepto creativo y grabamos las clases en el estudio de radio con un maestro que tiene alumnos reales en ese momento y una pizarra. Así se recrea el ambiente de un aula, con los ruidos y la algarabía. Al final de la clase, el profesor responde a las preguntas de los alumnos", subraya a El Confidencial.

Una muerte a cámara lenta

Cuando los talibanes entraron en Kabul el 15 de agosto de 2021, afirmaron que los derechos de las mujeres serían respetados, pero siempre bajo la 'sharia', la ley islámica. El problema es que es interpretable. El movimiento político militar de Afganistán es ultraconservador y eso implica que exigen a las mujeres ciertas reglas sociales, como la imposición del burka en las calles y la prohibición de viajar solas. Lo mismo sucede con la educación: no hay una prohibición específica dentro de la religión, pero los talibanes lo han interpretado y han mermado todavía más los derechos de las mujeres. En 2021, muchas afganas tenían miedo, en 2022, confirmaron que no eran infundados.

Una parte del equipo de Begum Radio habló con un grupo de investigadores de Amnistía Internacional (AI) para explicar su proyecto educativo. Y para visibilizar la realidad de un país que ha sido el foco del informe 'Muerte a cámara lenta: mujeres y niñas bajo el Gobierno talibán'. Nicolette Waldman, una de las autoras, explica a El Confidencial que la violación del derecho a la educación tiene un efecto dominó. "Si las mujeres no pueden ir a la escuela, no tienen el mismo acceso a oportunidades laborales. Y pueden ser presionadas para casarse. Es como una tela de araña que envuelve a mujeres y niñas ahora mismo en Afganistán".

Foto: Protesta de mujeres a cara descubierta en Kabul conta el uso del burka. La pancarta pide 'No tomar a las mujeres como rehenes'. (EFE/Stringer)

Los investigadores de AI visitaron el país en marzo de 2022 y entrevistaron a 90 mujeres y 11 niñas afganas. Fueron testigos de un gran movimiento de resistencia. Escuelas clandestinas, otras que siguen abiertas y ofreciendo educación para todos a pesar del peligro y proyectos para regalar libros a niñas y adolescentes... "Ahora mismo, educarse uno mismo es una forma de resistencia. Una niña leyendo un libro en su habitación también es resistencia", destaca Waldman.

En su informe, la organización denunció que las mujeres que protestan de manera pacífica han sido amenazadas, arrestadas, detenidas, torturadas y otras han desaparecido. Asimismo, alertan de un aumento del matrimonio infantil, precoz y forzado desde que los talibanes están en el poder. Las causas son la crisis económica, la falta de perspectivas educativas y profesionales y hasta miembros del régimen talibán que obligan a chicas a casarse con ellos. "Estuvimos hablando con mujeres en Afganistán que estaban huyendo. Algunas que se han manifestado han estado rastreadas durante meses por parte del Gobierno, es como el juego del gato y el ratón", lamenta la investigadora.

placeholder Las periodistas afganas tienen que cubrirse el rostro para salir en antena. (EFE)
Las periodistas afganas tienen que cubrirse el rostro para salir en antena. (EFE)

Amnistía Internacional fue una de las primeras ONG internacionales en entrar en Afganistán. Sorprendentemente, no escondieron los motivos de su viaje. Nicolette Waldman afirma que el equipo le explicó al Gobierno talibán "exactamente lo que iban a investigar" y se lo concedieron. "Fue claramente un experimento, pero al menos nos dejaron trabajar en el terreno".

Las conclusiones del informe se han enviado a los talibanes y la organización les ha ofrecido el espacio para dar su versión de los hechos. Todavía no han recibido una respuesta. Waldman quiere tener reuniones en remoto con representantes del Gobierno talibán para discutir los resultados del informe. Espera que trabajos como este sirvan para cambiar las cosas, y que despierten el interés de la comunidad internacional para que se implique de una manera más activa.

Abrir las ondas para criticar a los talibanes

Nicolette Waldman tiene esperanza de que las cosas cambien. Hamida Aman, también. La suizo-afgana quiere intentar devolvérsela a las niñas y mujeres afganas con su programa de radio. La educación es el foco principal, pero las 15 periodistas y reporteras mujeres que trabajan en Radio Begum también se encargan de preparar reportajes relacionados con los derechos de las mujeres. Hamida Aman subraya las historias que sacan a la luz sobre mujeres que trabajan a pesar de todo. "Las animamos a que no se asusten", afirma.

La salud mental es otro de los filones que las activistas quieren aprovechar y han iniciado dos programas dedicados a que los oyentes puedan expresar sus sentimientos. Los programas más populares son precisamente en los que las mujeres y hombres pueden llamar para hablar sobre sus frustraciones, problemas o sus sentimientos. Esto parece ahora más importante que nunca. "Todos los días hay al menos una o dos mujeres que se suicidan por falta de oportunidades, por la salud mental, por la presión que reciben", afirmó Fawzia Koofi, exvicepresidenta del Parlamento afgano, ante el Consejo de la ONU.

Foto: Zabihullah Mujahid. (EFE)

En el contexto político actual de Afganistán, Radio Begum quiere ser una vía de escape y una forma de desahogarse. "No podemos criticar al régimen ni a ninguna de sus restricciones, pero abrimos nuestra antena a los oyentes para que lo hagan". Los oyentes siempre permanecen en el anonimato. Las acciones del Gobierno talibán contra las mujeres, cada vez menos.

El 15 de agosto fue el día del pánico. Esta es la mejor manera en que Hamida Aman puede describir cómo vivió la llegada de los talibanes a Kabul. La suizo-afgana es la fundadora de Radio Begum, uno de los últimos resquicios de la resistencia femenina en un país que está acabando con casi todos los derechos de las mujeres. Aman vive a caballo entre la capital afgana y la francesa, donde se encontraba durante la caída de Kabul.

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