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Boris Johnson, contra las cuerdas tras la dimisión de los ministros de Salud y Finanzas
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Crisis en el Gobierno

Boris Johnson, contra las cuerdas tras la dimisión de los ministros de Salud y Finanzas

También han presentado su renuncia Saqib Bhatti, secretario privado parlamentario del que fuera ministro de Sanidad, y Jonathan Gullis, secretario privado parlamentario del ministro para Irlanda del Norte, entre otros

Foto: Sajid Javid. (Reuters/Peter Nicholls)
Sajid Javid. (Reuters/Peter Nicholls)

Boris Johnson siempre ha tenido una relación complicada con la verdad. En su época como periodista, la invención de una cita fue lo que forzó su despido del rotativo 'The Times'. Durante su etapa como portavoz de Cultura del Partido Conservador, cuando estaba en la oposición, las mentiras sobre el 'affaire' con Petronella Wyatt —una de sus múltiples amantes— le hicieron perder su puesto. Y ahora, el engaño sobre el escándalo sexual de Chris Pincher podría ser lo que acabe por sacarle de Downing Street. Mentiras, mentiras y más mentiras.

El principio del fin del aún líder 'tory' podría estar cada vez más cerca después de que, este martes, tanto el ministro del Tesoro, Rishi Sunak —durante un largo tiempo favorito para sucederle— y el responsable de Sanidad, Sajid Javid, hayan presentado su dimisión.

El primero considera que el primer ministro "no cumple los estándares de conducta y competencia requeridos". "El público espera con razón que el Gobierno se lleve a cabo de manera adecuada, competente y seria", lo que no sucede en la actualidad, afirma en su carta. Por su parte, el segundo afirma que no puede, "en conciencia, seguir sirviendo en este Gobierno". "Soy una persona de equipo por instinto, pero los ciudadanos británicos esperan acertadamente que haya integridad en el Gobierno", manifiesta.

La salida de estos dos pesos pesados del Gabinete ha llevado también a otros a seguir sus pasos. En las últimas horas, han presentado su renuncia Saqib Bhatti, secretario privado parlamentario del que fuera ministro de Sanidad; Jonathan Gullis, secretario privado parlamentario del ministro para Irlanda del Norte; Bim Afoli, vicepresidente del Partido Conservador; Nicola Richards, secretaria privada parlamentaria del Departamento de Transportes, y Virginia Crosbie, secretaria privada parlamentaria del ministro de Gales.

En esta misma línea, han presentado su renuncia Theo Clarke, enviada comercial a Kenia; Andrew Murrison, enviado comercial a Marruecos, y Alex Chalk, fiscal general. A primera hora del miércoles también han presentado su dimisión el secretario de Estado de la Infancia, el diputado Will Quince, y la ayudante parlamentaria en el ministerio de Transporte, la diputada Laura Trott, al estar descontentos con los escándalos que han salpicado al jefe del Gobierno. No se descarta que la cascada de dimisiones aumente.

La semana pasada, Oliver Dowden, presidente de la formación, también presentó la renuncia ante la grave derrota de los conservadores en las elecciones parciales celebradas en dos distritos clave y agregando que "alguien debe asumir la responsabilidad". Toda una indirecta para un Johnson que está cada vez más solo. Su salida solo puede verse forzada por sus propias filas. Y todas las señales apuntan ahora a la misma dirección: el tiempo se agota.

El líder de la oposición laborista, Keir Starmer, asegura que el Gobierno "se está derrumbando". "Los ministros 'tories' han sabido desde el principio quién era el primer ministro. Han sido sus animadores a lo largo de esta lamentable saga. Han sido sus cómplices a cada paso, según deshonraba su cargo y defraudaba al país. Si tuviesen un ápice de integridad, hace meses que se habrían marchado", matiza en un comunicado.

El hecho de que el que fuera responsable de disciplina del Partido Conservador haya tenido que dimitir tras acusaciones de abuso de varios hombres supone ya de por sí otro varapalo para los 'tories'. En los últimos dos meses, los conservadores han protagonizado cuatro escándalos sexuales. Pero lo que pone en una situación realmente complicada al primer ministro es que haya mentido cuando aseguró, en reiteradas ocasiones, que no estaba al tanto de las acusaciones. Es la gota que colma el vaso para un político con una autoridad completamente cuestionada, tanto dentro como fuera de sus filas, que no levanta cabeza desde el escándalo del 'Partygate'.

Otro volantazo de Boris

Tras cinco días defendiendo la versión contraria —y mandar hasta a cuatro ministros del Gabinete a dar la cara en los medios apoyando sus argumentos—, un portavoz del Número 10 finalmente admitió este martes que Johnson era consciente de las quejas que existían sobre Pincher antes de darle el cargo el pasado mes de febrero. En un principio, quiso darle ya el puesto en 2019, pero tras conocerse las "preocupaciones" sobre su trato con otros compañeros de filas, Johnson acabó nombrándolo secretario de Estado de Exteriores. Las acusaciones que existían sobre Pincher eran tan notorias que la propia Carrie —convertida hoy en 'primera dama'— se hizo eco de ellas en 2017, cuando era responsable de comunicación de la formación.

Aunque Pincher consiguió seguir adelante con su carrera, en octubre de 2019, fue objeto de una acusación de "comportamiento inapropiado", lo que derivó en un proceso disciplinario formal supervisado por el secretario permanente del departamento y la Oficina del Gabinete. Tanto el primer ministro como el viceprimer ministro, Dominic Raab, fueron informados de la denuncia. Al igual que Johnson, Raab también había negado estos días en todo momento que estuviera al tanto de la situación.

Foto: Cartel contra el primer ministro Boris Johnson. (EFE/Andy Rain)

En una carta pública mandada este martes al comisionado parlamentario de estándares disciplinarios, Lord McDonald de Salford —en su momento, alto funcionario del Ministerio de Exteriores— asegura que supervisó la investigación sobre el comportamiento de Pincher y fue él mismo quien informó en 2019 a Johnson y Raab de cómo estaba la situación. Michael Ellis, ministro de la Oficina del Gabinete, aseguró este martes en la Cámara de los Comunes que Johnson se "había olvidado" de los informes que recibió en su día sobre el comportamiento abusivo de Pincher.

En definitiva, Johnson lo ha vuelto a hacer: primero, mutismo absoluto, para mandar luego a ministros del Gabinete a dar la cara. Negar que estuviera al tanto de la información, para luego reconocer que lo sabía. Cálculo erróneo, evasión de responsabilidades, ofuscación, demora en la toma de acciones y desaparecer de escena. Así funciona o, mejor dicho, no funciona el Número 10.

El episodio coincide con las elecciones la próxima semana a la dirección del llamado Comité 1922, que reúne a los 'tories' sin cartera. Y todo apunta a que los rebeldes obtendrán los votos necesarios para poder cambiar las normas del partido y así celebrar otro desafío al liderazgo del primer ministro que podría forzar su dimisión. En la moción de confianza de principios de junio, un 41% de sus filas ya votó en su contra.

La marcha de estos dos pesos pesados del Ejecutivo debilita la posición de Johnson, asediado por múltiples escándalos, y significa que, si se producen más salidas, podría caer el Gobierno.

En su carta de dimisión, Sunak dice que quizás Economía sea su último "empleo ministerial", pero para él es más importante luchar por buenos estándares de conducta. "El público espera con razón que el Gobierno se lleve a cabo de manera adecuada, competente y seria", lo que no sucede en la actualidad, afirma.

Nuevos nombramientos

A última hora de la tarde, Downing Street ha confirmado que el 'premier' británico ha apostado por su jefe de Gabinete, Steve Barclay, como próximo ministro de Salud; mientras que el hasta ahora ministro de Educación, Nadhim Zahawi, se desempeñará como nuevo encargado de Hacienda.

Asimismo, en respuesta a las renuncias de los dos ministros, Johnson ha remitido sendas cartas a Sunak y Javid en las que les traslada su lamento por las dimisiones, ensalza su labor al frente de sus respectivas carteras ministeriales y reconoce que "echará de menos" trabajar con ellos en el Gobierno.

En concreto, de Javid ha puesto en valor su trabajo durante la pandemia de coronavirus, así como la confección de otros planes sanitarios, los cuales Johnson ha asegurado que el Gobierno "continuará cumpliendo", según ha publicado la Oficina del primer ministro.

Por su parte, a Sunak le ha agradecido su desempeño para sacar adelante el país en medio de la crisis económica derivada de la pandemia de coronavirus, así como en la actualidad por los efectos de la guerra en Ucrania. "Valoro enormemente tu consejo y tu firme compromiso con los servicios públicos", ha dicho Johnson.

Boris Johnson siempre ha tenido una relación complicada con la verdad. En su época como periodista, la invención de una cita fue lo que forzó su despido del rotativo 'The Times'. Durante su etapa como portavoz de Cultura del Partido Conservador, cuando estaba en la oposición, las mentiras sobre el 'affaire' con Petronella Wyatt —una de sus múltiples amantes— le hicieron perder su puesto. Y ahora, el engaño sobre el escándalo sexual de Chris Pincher podría ser lo que acabe por sacarle de Downing Street. Mentiras, mentiras y más mentiras.

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