Así intentan varios países manipular el mayor informe científico sobre el clima
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Todos buscan meter mano

Así intentan varios países manipular el mayor informe científico sobre el clima

Una filtración de documentos revela cómo gobiernos de todo el mundo intentan modificar las conclusiones del informe más importante de la ONU sobre el cambio climático

Foto: Humo y vapor surgen de la central energética de Belchatow, en Polonia, la mayor de carbón de toda Europa. (Reuters)
Humo y vapor surgen de la central energética de Belchatow, en Polonia, la mayor de carbón de toda Europa. (Reuters)

Los gobiernos de múltiples países están intentando manipular las conclusiones de un informe científico crucial encargado por Naciones Unidas sobre cómo debe abordarse el cambio climático, de acuerdo con una enorme filtración de documentos revelada por el medio británico 'BBC News'. Mediante fuertes presiones y cabildeos, representantes de Australia, Japón, Arabia Saudí y Noruega, entre otros, están solicitando a la ONU que minimice la urgencia de eliminar el consumo de combustibles fósiles.

Los archivos filtrados contienen más de 32.000 propuestas presentadas por gobiernos, empresas y otras partes interesadas al equipo de trabajo que compila un informe de la ONU diseñado para reunir la mejor evidencia científica sobre el clima. Estos "informes de evaluación" son elaborados cada seis o siete años por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) y son utilizados por los gobiernos para decidir qué acciones se necesitan para abordar el calentamiento global. Su importancia y legitimidad deriva, precisamente, de que virtualmente todos los países del mundo participan en el proceso para llegar a un consenso.

Foto: Un torbellino de ceniza y ascuas en los incendios de Santa Barbara, California, en 2019. (Reuters)

Los documentos revelan, por ejemplo, que un asesor del ministerio del Petróleo de Arabia Saudí requirió que frases como "son necesarias acciones urgentes y aceleradas de mitigación a todos los niveles" fueran eliminadas del reporte y que un alto funcionario australiano rechazó la conclusión de que cerrar las plantas energéticas de carbón es necesario. También revela que estos dos países junto a Japón, Noruega y China —todos ellos grandes productores o consumidores de combustibles fósiles—, junto a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEC), presionaron para que el informe destacara las (todavía poco desarrolladas) tecnologías para capturar carbono como solución y restara importancia a la descarbonización.

Los intereses económicos de los países se ven reflejados en sus presiones. Representantes de Brasil y Argentina, dos de los principales productores de carne de vacuno del mundo, criticaron y pidieron cambios a las conclusiones del informe sobre la necesidad de reducir el consumo mundial de este alimento como parte de la lucha contra el cambio climático. India y varios países Europa del Este, todos ellos con centrales nucleares en su territorio, solicitaron que el reporte incluyera una visión más positiva del papel que la energía nuclear en la transición ecológica. Suiza, el país con la población más rica del mundo, intentó enmendar partes del documento que argumentan que los países en vías desarrollo necesitarán ayudas financieras de los países desarrollados para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones.

Foto: Una estatua de Boris Johnson manchada de petróleo exhibida durante una protesta de Greenpeace en Londres. (Reuters)

El IPCC asegura que este tipo de comentarios de los gobiernos son fundamentales para su proceso de revisión científica y que sus autores no sienten la obligación de incorporarlos en los informes. "Nuestros procesos están diseñados para protegernos de los grupos de presión, de todos los sectores", afirmó el organismo a la BBC. "Si los comentarios son de cabildeo, si no están justificados por la ciencia, no se integrarán en los informes del IPCC", declaró, por su parte, la profesora Corinne le Quéré, quien ha colaborado en la publicación de tres informes climáticos para la ONU.

Independientemente de si los gobiernos logran en última instancia manipular el informe, la filtración, que se produce poco antes de que la cumbre climática COP26 comience en Glasgow el 31 de octubre, Escocia, revela que varios países clave rechazan las recomendaciones de acción climática de la ONU. Malos presagios parta el encuentro, en el que se esperaba que los estados asumieran compromisos significativos para mantener el calentamiento global por debajo de los 1,5 grados y sobre el que ya pesaban las ausencias de líderes tan importantes como el presidente chino, Xi Jinping, o el ruso, Vladímir Putin.

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