la policía encontró varios casquillos de bala

Avisó hace un mes de que estaba en mitad de un tiroteo y nadie la ha vuelto a ver

Llamó a una amiga para pedir ayuda: le dijo que había disparado a un hombre y que otro la disparaba a ella

Foto: La policía no encontró ni rastro de la mujer al acudir al lugar de los hechos (Reuters/Christinne Muschi)
La policía no encontró ni rastro de la mujer al acudir al lugar de los hechos (Reuters/Christinne Muschi)
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Adrienne Quintal llamó el pasado 17 de octubre a una amiga a las dos y media de la madrugada. Lo hizo para decirle que estaba en mitad de un tiroteo y, tal y como recoge el informe que la policía del condado de Benzie ha subido a su cuenta de Facebook, le explicó que había disparado a un hombre en la cara y que otro la estaba disparando a ella. Desde entonces, nadie ha vuelto a saber nada de ella, aunque ya ha pasado casi un mes.

Adrienne, de 47 años, pidió a su amiga que llamara a la policía y les diera la dirección en la que se encontraba. Se trataba de Honor, una minúscula localidad de apenas 400 habitantes en el estado de Michigan, en el norte de Estados Unidos. La amiga llamó a la policía y dio esa dirección, pero cuando llegaron los agentes, apenas quince minutos después, no encontraron nada.

Cuando la policía llamó a los operadores de emergencias para informar, les dieron una segunda dirección: en vez del 2900 de la calle Indian Hill Road, se trataba del 4900 de la misma calle. Llegaron a las 3.15 de la madrugada y allí sí encontraron una vivienda con múltiples agujeros de bala en uno de los cristales. Pero no había nadie: ni la mujer que llamó, ni testigos de lo ocurrido.

Sus pertenencias personales

Los agentes inspeccionaron la casa y encontraron una pistola registrada a nombre de Adrienne Quintal, así como su teléfono móvil, su cartera y su coche, que estaba estacionado delante. Y aunque recogieron varios casquillos de bala del suelo, no había restos de sangre ni pruebas de que alguien hubiera resultado herido.

Encontraron una pistola, su teléfono móvil, su cartera y su coche; pero ni restos de sangre ni pruebas de que alguien hubiera resultado herido

Al analizar los casquillos de las balas utilizadas, los agentes llegaron a la conclusión de que se habían hecho múltiples disparos desde el interior de la casa hacia algo o alguien situado en el exterior. La policía pidió entonces la presencia de la policía canina, la conocida como servicio de búsqueda K9, pero los perros tampoco pudieron encontrar ningún rastro.

Los agentes se internaron en un bosque cercano con los perros y cámaras termográficas que permiten identificar la presencia de personas o animales cerca gracias a la temperatura corporal, pero los resultados fueron igual de nulos. Por eso, las autoridades han pedido la colaboración ciudadana para dar con el paradero de Adrienne Quintal, que el día 17 cumplirá un mes desaparecida.

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