entrevista con el hijo de caruana galizia

"El 'premier' dio la orden o dio a entender que quería la muerte de mi madre"

Para Matthew el tiempo se paró hace un año cuando una bomba instalada bajo el asiento del conductor mató a su madre, la periodista maltesa de investigación Daphne Caruana Galizia

Foto: Los forenses en el campo donde una poderosa bomba voló el coche donde viajaba Daphne Caruana Galizia (REUTERS)
Los forenses en el campo donde una poderosa bomba voló el coche donde viajaba Daphne Caruana Galizia (REUTERS)

Para Matthew Caruana Galizia (1986) el tiempo se paró hace un año cuando una bomba instalada bajo el asiento del conductor hizo saltar por los aires el coche de su madre, la periodista maltesa de investigación Daphne Caruana Galizia. “Siento como si ese día nunca hubiera acabado. Como si no hubiera dormido desde entonces”. El brutal asesinato sigue sin esclarecerse un año después. Su hijo, también periodista, denuncia que Malta se ha convertido en un estado mafioso, donde el poder y el crimen organizado han tejido una malla tan densa que es difícil distinguir al uno del otro. Y apunta directamente contra el gobierno, como ya hizo su madre.

Daphne Caruana Galizia radiografió a través de sus artículos una Malta gravemente enferma de corrupción. A la periodista no le faltaban enemigos. Mafiosos, empresarios, narcos, políticos, policías, funcionarios o abogados fueron objeto de sus investigaciones. En el momento de su muerte había 47 procesos abiertos contra ella. Sus últimas pesquisas apuntaban directamente al círculo más cercano al primer ministro, Joseph Muscat, que vinculaba con tramas de blanqueo de capitales y operaciones financieras internacionales de dudosa legalidad.

En Malta hemos tenido en los últimos cinco años cinco jefes de la Policía, porque cada vez que se preparaban para indagar a políticos corruptos, el primer ministro los despedía

Su familia asegura que intentaron frenarla con presiones, amenazas, incluso con trampas. Pero ni siquiera la muerte ha conseguido callarla. Un grupo de 18 medios internacionales, reunidos a través del “Proyecto Daphne”, lanzado por la ONG francesa Forbidden Stories, ha continuado con sus indagaciones. Cada uno tirando de uno de los muchos hilos que formaban la maraña que Caruana Galizia había empezado a descifrar. En concreto 680.000 archivos filtrados a la periodista en sus últimos meses de vida.

Memorial en recuerdo de la periodista, cuyo asesinato conmocionó a Malta y a la Unión Europea (REUTERS)
Memorial en recuerdo de la periodista, cuyo asesinato conmocionó a Malta y a la Unión Europea (REUTERS)

El trabajo de estos 45 reporteros empieza a dar sus frutos y arroja luz, por ejemplo, sobre el opaco sistema de venta de pasaportes malteses del que se han beneficiado principalmente millonarios rusos, chinos y de Oriente Medio y que les permite libre circulación en la Unión Europea y evitar sanciones internacionales. O sobre cómo Malta, un diminuto país de 316 km2 y menos de medio millón de habitantes, está perdiendo millones de euros cada año debido a un ruinoso acuerdo cerrado por el actual Gobierno para comprar gas a Azerbaiyán. O sobre cómo los hijos de la élite gubernamental de este país han realizado inversiones millonarias en países de la UE, entre ellos España, a través del banco privado Pilatus Bank, con sede en La Valetta y cuyo dueño, el iraní Ali Sadr Hasheminejad, ha sido arrestado en EEUU y acusado de blanqueo de capitales.

También indagan sobre los aparentes vínculos del ministro de Economía, Chris Cardona, con al menos uno de los tres detenidos por el asesinato de Daphne Caruana Galizia. Su hijo Matthew, que formaba parte del equipo ganador del premio Pulitzer por su trabajo en los Papeles de Panamá, tuvo que abandonar Malta tras el asesinato y desde entonces no tiene residencia fija. Ha pasado el año viajando e intentando que el trabajo de su madre no caiga en el pozo del olvido. Esta semana ha pasado por París para participar en la Cumbre Mundial de Defensores y Defensoras de Derechos Humanos 2018, donde ha conversado con El Confidencial en un perfecto español aprendido en Costa Rica.

PREGUNTA. Usted asegura que Malta es un estado mafioso, ¿qué quiere decir con eso?
RESPUESTA. Que no podemos distinguir entre quienes están en el Gobierno y el crimen organizado. No existe una separación. Es imposible tener tal cantidad de crimen organizado, corrupción y fondos ilícitos en el país sin que haya un vínculo fuerte entre esos grupos criminales y el Gobierno.

P. ¿A todos los niveles?
R. Sí, a todos los niveles. Después de los Papeles de Panamá, el primer ministro descabezó a todas las agencias independientes y autónomas del Estado para proteger a los políticos implicados en esa corrupción. Pero cuando uno hace eso está abriendo la puerta a todo lo demás. Ya después de eso uno pierde el control.

P. ¿Se refiere al jefe de gabinete del primer ministro, Keith Schembri, y al entonces ministro de Energía, Konrad Mizzi, de quienes los Papeles de Panamá revelaron que tenían sociedades offshore?
R. Exactamente. Ahora Konrad Mizzi es ministro de Turismo, pero sigue siendo responsable de las privatizaciones, el responsable en el gobierno para vender compañías del Estado.

P. ¿Cómo avanza la investigación sobre el asesinato de su madre?
R. Nosotros en la familia no sabemos nada, descubrimos cosas por filtraciones a los periódicos cercanos al gobierno. Tan solo hemos tenido dos reuniones con la Policía y con el fiscal general, y no sirven para mucho. Lo que sabemos es lo que sabe todo el mundo.

La UE mucha responsabilidad (...) Nunca consideró que hubiera socios que son estados fallidos, como Malta, Chipre o Bulgaria

P. Hay tres personas detenidas acusadas de perpetrar el atentado, aunque por el momento se desconocen los motivos. Uno de sus hermanos ha dicho que siente como si hubieran arrestado a la bomba, que esos tres hombres son solo los ejecutores, mientras que quienes ordenaron el asesinato de su madre siguen protegidos.

R. La policía siempre nos dice eso, estamos avanzando, estamos avanzando, pero no sabemos en qué, cómo... La policía tiene muy pocos recursos y tienen un problema de liderazgo. No sabemos si es por amenazas o porque no se sienten respaldados, pero no quieren investigar. El jefe de la Policía es alguien muy cercano al primer ministro. En Malta hemos tenido en los últimos cinco años cinco jefes de la Policía, porque cada vez que se preparaban para indagar a políticos corruptos, el primer ministro los despedía.

Daphne Caruana Galiza y su hijo Mathew, también periodista (Foto cedida por Mathew Caruana Galiza)
Daphne Caruana Galiza y su hijo Mathew, también periodista (Foto cedida por Mathew Caruana Galiza)

P. Su impresión y la de su familia ha sido desde el principio que el asesinato estaba vinculado con las altas esferas del Gobierno, algo que ellos siempre han negado.
R. Hay dos posibilidades: que el primer ministro diera la orden de que mataran a mi mamá o que él diera la impresión a la gente en su entorno de que lo iban a hacer feliz matando a mi mamá. Nosotros creemos que hay un vínculo.
Hay, además, dos cosas muy raras, que me hacen tener aún más esa impresión. El jefe de gabinete del primer ministro, Schembri, es una rémora que él no necesita. Todas esas historias que se han publicado sobre la corrupción en la prensa internacional han hecho mucho daño a la imagen de Joseph Muscat, pero aún así lo mantiene, no lo despide. Y las pruebas están ahí, todo el mundo puede verlas. Pero la pregunta es, ¿por qué lo sigue teniendo ahí? Está completamente comprometido y lo mismo sucede con el ministro de Economía, Chris Cardona. Después de que salieran las informaciones de que tiene vínculos con los tres detenidos por el asesinato [el Proyecto Daphne ha desvelado que Cardona había sido visto en varias ocasiones con uno de los detenidos en un bar de la localidad de Siggiewi], lo lógico hubiera sido despedirlo, pero no lo ha hecho. Yo creo que tienen algo.

P. ¿Está su familia en contacto con el primer ministro Joseph Muscat?
R. Él intentó hablarnos a través de intermediarios, pero no estamos en contacto. Un día después del asesinato, mi papá recibió una llamada del presidente de la República diciéndole que el primer ministro quería ofrecer un millón de euros a cambio de información sobre el asesinato, y que quería el apoyo de su familia. Y nosotros dijimos que no. ¿Para qué? ¿Para que el primer ministro pueda dar ese dinero a sus amigos?

P. En la última entrada de su blog, Running Commentary, su madre escribió: “Hay criminales por todas partes. La situación es desesperada”. ¿En la familia tienen la sensación de que puedan confiar en alguna institución?
R. No, no hay nada. Esa desconfianza empezó antes de que mataran a mi mamá. De hecho mi mamá pasó los últimos cinco años diciendo eso, en quién puedo confiar cuando la policía me está intimidando, cuando los políticos están usando la ley para intimidarme. A quién puedo denunciar un crimen cuando los mismo policías son criminales. Es la peor situación posible, un colapso total de las instituciones.

Caruana Galiza era conocida por ser el látigo de empresarios, mafiosos y políticos en Malta (REUTERS)
Caruana Galiza era conocida por ser el látigo de empresarios, mafiosos y políticos en Malta (REUTERS)

P. Algunas de las principales investigaciones de su madre se centraron en la venta de pasaportes [Malta introdujo en 2014 un programa para otorgar la nacionalidad a extranjeros a cambio de fuertes inversiones, con el que Caruana Galizia denunció que altos funcionarios se estaban llenando los bolsillos], en las operaciones opacas con Azerbaiyán y en los vínculos entre ese dinero y sociedades offshore de miembros del gobierno. Usted trabajó también en los Papeles de Panamá ¿trabajó con ella?
R. Trabajé en la investigación con el ICIJ (Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, siglas en inglés), pero no específicamente de Malta, sino a nivel internacional. Mi madre trabajó por su cuenta y obtuvo la información gracias a fuentes de bancos y de agencias del gobierno, que desvelaron que el jefe de gabinete de Muscat y el entonces ministro de Energía eran beneficiarios de sociedades pantalla afincadas en Panamá. También se apuntaba a que Michelle Muscat, la esposa del primer ministro, tenía vínculos con la familia del presidente de Azerbaiyán. En los últimos meses ella recibió un volumen enorme de información, y yo le ayudé a gestionarlo.
En esa época yo trabajaba en la oficina del ICIJ en París, pero me fui a Malta a trabajar con ella porque sentía que algo no estaba bien, que algo iba a pasar. Era una sensación, como un instinto. Estuvimos trabajando codo con codo hasta el último día. [Ese fatídico 16 de octubre de 2017, Matthew pudo escuchar la explosión del coche de su madre minutos después de que saliera de casa, donde habían estado trabajando en la misma mesa].

A quién puedo denunciar un crimen cuando los mismo policías son criminales. Es la peor situación posible, un colapso total de las instituciones

P. Otra de las fuentes de su madre, Maria Effimova, que trabajaba en el Pilatus Bank, tuvo que huir del país.
R. Mi mamá llevaba como dos años investigando y reporteando sobre ese banco. Desde el gobierno decían que se lo inventaba, pero unos meses después de que mataran a mi mamá el FBI en EEUU investigó a su dueño, Ali Sader, y el Gobierno de Malta cerró el banco [la agencia maltesa de supervisión de servicios financieros (MFSA) ha recomendado la retirada de su licencia]. La Comisión Europea escribió una carta dos días después de que mataran a mi mamá diciendo que iban a abrir una investigación por los fallos que se habían observado en las agencias estatales como la MFSA o el FIAU [Financial Intelligence Analysis Unit, encargada de vigilar el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. Uno de sus investigadores ha denunciado que fue despedido poco después de empezar a indagar en las denuncias hechas por Caruana Galizia y que temía por su seguridad]. Pero durante todo el tiempo en el que mi mamá estuvo publicando sobre ese banco, la Comisión Europea fingió que nada malo estaba pasando. Y después de que la mataran fue cuando decidieron que había que hacer algo. Y obviamente mi mamá tenía la razón porque el banco ya no existe después de que ella luchara sola durante dos años.

P. ¿Cree que la UE tiene algo de responsabilidad?
R. Tiene mucha responsabilidad. Mi mamá luchó mucho para que Malta fuera parte de la UE y evitar volver a los tiempos oscuros de los años 70 y 80 en los que Malta tuvo muchos problemas con el Estado de derecho. Pero en realidad lo que sucedió es que el país se cayó. Cuando uno ve los estudios que hace The Economist se puede ver cómo Malta cayó el ranking del Estado de derecho. La Comisión Europea nunca consideró que eso pudiera ser una posibilidad. Que ahora tuviera socios que son estados fallidos, como Malta, Chipre o Bulgaria. Países en los que no se puede pedir a los periodistas que hagan su trabajo como si todo fuera normal, porque es como decirle a periodistas como mi mamá que se sacrifiquen, que vayan directos a la línea de fuego, porque aquí no hay libertad y hay, además, una doble impunidad. Impunidad para los crímenes de corrupción e impunidad para la intimidación y violencia contra los periodistas.

Vigila en el primer aniversario del asesinato de la periodista, en la que se reclamó 'justicia y verdad' para un crimen aún por esclarecer (REUTERS)
Vigila en el primer aniversario del asesinato de la periodista, en la que se reclamó 'justicia y verdad' para un crimen aún por esclarecer (REUTERS)

P. El periodismo se ha convertido una profesión de riesgo también en la UE, donde han muerto varios periodistas en el último año. ¿Tiene la sensación de que la situación de los periodistas ha empeorado?
R. Completamente. Y no es un problema de tolerancia hacia diferentes opiniones, no es eso. La raíz es la corrupción y la impunidad. Los periodistas están luchando contra eso solos. Y cuando un periodista está aislado, luchando solo contra la corrupción, lo van a matar.

P. ¿Qué ha cambiado en Malta en el último año?
R. La situación ha empeorado porque la gente sabe ahora que nada les protege, ni la policía ni nadie. El mensaje de la bomba en pleno día, justo enfrente de la casa de mis papás, fue un “nosotros podemos pegarles cuando queramos y como queramos y nada nos va a pasar”. Manejan su negocio con impunidad total.
La mitad del país está en estado de negación, a veces me da la impresión de que de verdad creen que mi mamá fue atropellada por un bus. Y la otra mitad del país está completamente traumatizada. Han abierto los ojos, pero no saben qué hacer.

P. ¿Qué debería hacer la Unión Europea? ¿Percibe que hay una mayor vigilancia desde la UE hacia Malta y su Gobierno?
R. Sí, la hay. Pero las autoridades de la UE necesitan más poderes ejecutivos. Hace falta algo como el FBI de EEUU. Al menos hay que empezar con una policía que trabaje específicamente contra la corrupción. Sí tiene la OLAF (Oficina Europea de Lucha contra el Fraude), pero solo tiene poderes cuando están involucrados fondos de la Unión, y el Gobierno de Malta es muy cuidadoso con estos fondos. Con la plata de Azerbaiyán, la de Irán o la de China, hace lo que quiere.

Malta es la lavadora de la Unión Europea

P. ¿Se ha convertido Malta, que forma parte del Euro, en un centro de blanqueo de capitales?
R.- Malta es la lavadora de la Unión.

P. Las autoridades de Malta han afirmado que el asesinato de su madre fue por motivos criminales y no políticos.
R. Desde el primer día los portavoces del gobierno intentaron vincularlo con una supuesta investigación que estaría haciendo mi madre sobre el tráfico de diésel entre Italia y Libia. Pero eso no es verdad, hacía mucho tiempo que ella no trabajaba en esos temas. En esos primeros días mis hermanos y yo tomamos la decisión de hablar con la prensa, porque nos dimos cuenta de que si nosotros no tomábamos el control del discurso, esos portavoces lo van a llenar de basura, de mentiras. Y por eso no tuvimos la oportunidad de pasar por el duelo. En todo el año no lo hemos sentido. Todo ese año ha sido como un día que nunca se acabó, siento que nunca dormí.

P. ¿Le gustaría volver a Malta? ¿Lo echa de menos?
R.- Sí. Es diferente irse porque uno quiere a porque uno está desahuciado. Se siente un vacío.

P. ¿Su familia se siente amenazada?
R. Por supuesto. Mis dos hermanos (Andrew y Paul) viven fuera, en Londres y Ginebra, pero mi papá sigue allí, no se puede ir, tiene su trabajo y no quiere dejar la casa familiar. Ellos vivieron allí 27 años, es como si la casa fuera mi mamá. Pero su vida allí es una pesadilla. Tiene miedo y yo también tengo miedo de que le vayan a hacer algo. Pienso en eso cada día.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios