la guerra que enfrentó a moscú con occidente

¿Rusia, causa de todos los males? Por qué Ucrania no entrará en la UE ni la OTAN

Cuatro años después de la revolución, el Gobierno de inclinación euroatlántica no ha reducido la corrupción ni la mala administración. El sueño de entrar en la UE parece cada vez más lejano

Foto: Protesta contra varios diputados ucranianos acusados de corrupción ante el Parlamento de Kiev. (Reuters)
Protesta contra varios diputados ucranianos acusados de corrupción ante el Parlamento de Kiev. (Reuters)

En una 'boulangerie' francesa en el centro de Kiev, donde suele ir a tomar el 'brunch', Alexander Vinnikov, aguarda a su entrevistadora. El jefe de la Representación de la OTAN en el país habla francés, inglés, español y ucraniano, se declara europeísta y aspira a una Ucrania “independiente, soberana y democrática”. Sin embargo, el sueño ucraniano de ingresar en la Unión Europea y la OTAN están todavía muy lejos de hacerse realidad.

Un país debe cumplir una serie de estándares políticos, militares, legales y de derechos humanos para ser miembro de la Alianza Atlántica. Siendo optimistas, Ucrania tardaría más de una década en cumplir dichos requisitos. Los recursos de las fuerzas armadas ucranianas son muy pobres. Su tecnología está obsoleta y sus diversos cuerpos no están bien organizados. Y la precaria situación del ejército ucraniano se debe, entre otras razones, al alto nivel de corrupción.

Cuatro años después de la revolución de la plaza Maidan, el levantamiento que derribó al Gobierno prorruso de Víktor Yanukóvich, el nuevo Ejecutivo de inclinación euroatlántica no ha logrado reducir lo más mínimo la corrupción ni la mala administración. Ucrania destaca, con 31 puntos -después de México, con 29-, en la lista de los países más corruptos, según la organización Transparencia Internacional. Mientras, el sueldo medio de los ucranianos no supera los 200 euros mensuales, lo que convierte al país en uno de los más pobres de Europa.

“Con la situación económica actual, a Ucrania le resultaría muy difícil cumplir con sus obligaciones financieras con la OTAN. La prioridad, ahora, es modernizar las fuerzas armadas ucranianas para que se adecúen a la normativa euroatlántica y las reformas”, advierte Vinnikov, quien aclara que su oficina proporciona asesoramiento, capacitación y el equipamiento necesario para cumplir con esa tarea. No obstante, el representante de la OTAN reconoce que la inestabilidad en el Este del país no favorece al proceso de adhesión de Ucrania al bloque occidental.

Vinnikov explica que la OTAN no tiene relación con el conflicto que enfrenta a Kiev con los rebeldes prorrusos en el Este de Ucrania: “Al no haber mandato, únicamente apoyamos la resolución de Minsk”, es decir, la solución por vía política. La Alianza también apoya el despliegue de cascos azules en las regiones separatista de Donbás y Lugansk. No obstante, para que pueda llevarse a cabo la misión de paz de la ONU “es necesario un mandato robusto para que las fuerzas de paz puedan tener acceso a todos los territorios ocupados incluidos los territorios sin control en el borde entre Ucrania y Rusia”.

Aunque Rusia se ha pronunciado a favor del despliegue de cascos azules también ha puesto como condición que la misión de paz de la ONU se limite a garantizar la seguridad de los observadores de la OSCE, esto es, que los cascos azules no sean desplegados más allá de la línea que separa a las tropas ucranianas de las milicias separatistas del Donbás.

Vinnikov asegura que, desde 2014 -cuando comenzó la agresión rusa contra Ucrania-, la cooperación con la OTAN “es más fuerte” y en apoyo a “la soberanía nacional”. “Apoyamos la integración territorial de Ucrania, y únicamente reconocemos sus fronteras internacionales que incluye Crimea, el Donbás y Lugansk. Los aliados han pedido en reiteradas ocasiones a Rusia que retire sus fuerzas, armamento y apoyo a las milicias separatistas del Este de Ucrania”, subraya el representante de la OTAN.

“Es la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que un país europeo (Rusia) ha tomado el territorio de otro país por la fuerza. Es una seria violación del derecho internacional y hasta que Rusia no cambie su postura no podemos negociar con Moscú”, sentencia.

Combatientes de la República Popular de Donetsk cerca del frente, en Petrivske, Ucrania. (Reuters)
Combatientes de la República Popular de Donetsk cerca del frente, en Petrivske, Ucrania. (Reuters)

"En Ucrania, Rusia quiere dividir Europa"

Para las autoridades ucranianas es más fácil responsabilizar de todo los males a Rusia que expiar sus culpas. “Vernos como un Estado fallido, corrupto, que no puede sostenerse por si mismo, ha sido siempre la aspiración de Rusia para someternos a su control e influencia”, denuncia Ivanna Klympush, viceprimera ministra para la Integración Europea y euroatlántica de Ucrania.

Klympush nos recibe en su despacho del descomunal Rada Suprema (Parlamento). Para llegar a su oficina hay que recorrer un pasillo kilométrico, después de pasar por una docena de controles de seguridad en cada planta del megaedificio del Gobierno. “La agresión de Rusia no solo es contra Ucrania, quiere dividir Europa”, asegura la experiodista devenida en viceprimera ministra.

Históricamente, la Alianza Atlántica no ha sido percibida positivamente en Ucrania. Como antigua republica soviética, Rusia siempre ha sido un aliado más fuerte que la OTAN. Sin embargo, la crisis en el Este de Ucrania y Crimea ha cambiado el punto de vista de muchos ucranianos, especialmente en el Oeste del país. Según las encuestas, más del 45% de los ucranianos está a favor de ingresar en la OTAN y la UE. “La agresión de Rusia ha hecho crecer el anhelo de muchos ciudadanos de ser parte de la OTAN, saben que necesitamos a los aliados para proteger la integridad de Ucrania”, asiente Klympush.

“Estar unidos es nuestra forma de luchar contra Rusia. Y esto será posible con la ayuda de la OTAN, que está entrenando a nuestras tropas para restablecer nuestra capacidad de defendernos”, insiste la viceprimera ministra.

Una mujer coloca velas durante un homenaje a los muertos en la revolución del Maidán, en Kiev. (Reuters)
Una mujer coloca velas durante un homenaje a los muertos en la revolución del Maidán, en Kiev. (Reuters)

Klympush aplaude la oferta de recibir armas de Estados Unidos para enfrentarse al enemigo. “Claro que necesitamos armas. EEUU o cualquiera que quiera vendérnoslas será bienvenido”, agradece la responsable del Gobierno de Kiev. “Rusia prometió en (los tratados de paz de) Minsk ser garante de la integridad territorial y la seguridad de Ucrania. Y, ahora, los mercenarios y las marionetas de Rusia nos atacan. Están probando nuevas armas y municiones en nuestro territorio”, denuncia.

“No vemos que Rusia quiera discutir de verdad una solución. Tenemos que seguir defendiéndonos. Si Ucrania no hubiera respondido a la agresión rusa habría pasado como en Georgia. Estamos en la línea del frente entre la dominación rusa y el mundo libre”, manifiesta.

Aun así, Klympush reconoce que “hay mucho trabajo por hacer” para cumplir con los estándares de OTAN y de la Unión Europea. “Pero puedo garantizar que todos los que participaron en la revolución de la dignidad (Euromaidan) no solo querían alinearse con Europa, también exigían una Ucrania democrática y tener prosperidad económica”, zanja.

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