investigan la INJERENCIA de moscú EN EL BREXIT

¿Es Boris Johnson el candidato del Kremlin? Los tentáculos rusos llegan a Westminster

Mientras se investiga la posible injerencia de Rusia en la campaña proBrexit, medios británicos revelan que Johnson fue un objetivo de George Papadopoulos, uno de los protagonistas de la trama rusa

Foto: El ministro de Exteriores británico, Boris Johnson, se dirige a personal del Foreign Office, en Londres. (Reuters)
El ministro de Exteriores británico, Boris Johnson, se dirige a personal del Foreign Office, en Londres. (Reuters)

¿Está el Kremlin interesado en que Boris Johnson se convierta en el próximo primer ministro británico? En Bruselas, existe cada vez más preocupación ante la delicada situación política de Theresa May, que en la pasada semana tuvo que hacer frente a dos dimisiones de sus ministros. Algunas voces auguran que no aguantará hasta Navidades. En este contexto, temen que Johnson se traslade al Número 10. La figura del euroescéptico –protagonista indiscutible de la campaña por la salida del bloque- dificultaría, aún más, las ya de por sí complejas negociaciones del Brexit, hasta el extremo de que puedan terminar sin acuerdo. Y no hay nada que pudiera deleitar más a Moscú que un escenario europeo sumido en el caos. Se plantea, por tanto, de nuevo la pregunta: ¿está el Kremlin interesado en que Johnson se convierta en el próximo 'premier'?

La investigación de la trama rusa que se lleva ahora a cabo en Estados Unidos -que busca esclarecer si hubo coordinación entre el equipo de campaña de Donald Trump y Moscú- está empezando a sugerir también una serie de cuestiones sobre la posible interferencia del Kremlin en el Reino Unido, donde el triunfo del Brexit en el histórico referéndum del año pasado hizo tambalear los pilares de la Unión Europea (UE). Debilitar tanto el bloque comunitario como la OTAN siempre ha formado parte del plan estratégico de Moscú. En este sentido, el problema también afecta a España. No en vano, este lunes, el ministro de Exteriores y Cooperación, Alfonso Dastis, informó a sus homólogos comunitarios sobre los casos de "desinformación" y "manipulación" desde Rusia a través de Internet para tratar de influir en la crisis catalana.

En el Reino Unido, 'The Observer' ha revelado que Johnson, junto con otros dos pesos pesados del Foreign Office, ha sido objetivo de George Papadopoulos -asesor de política exterior de la campaña de Trump- y un académico maltés con sede en Londres, llamado Joseph Mifsud. Ambos están siendo investigados ahora por el FBI.

Johnson ha sido objetivo de George Papadopoulos y un académico maltés, Joseph Mifsud. Ambos están siendo investigados por el FBI

Alok Sharma, secretario de Estado de Exteriores hasta las elecciones británicas de junio, confirmó que se había puesto en contacto con Mifsud “un par de veces” y había asistido a una cena de recaudación de fondos en su distrito electoral el pasado 19 de octubre. Johnson fue el invitado de honor en dicho evento. Por su parte, Tobias Ellwood, responsable de la campaña oficial por la salida de la UE y también figura clave del ministerio de Asuntos Exteriores, se reunió con Papadopoulos en septiembre de 2016.

Las revelaciones han creado gran revuelo en el Parlamento, donde Johnson ha asegurado “no haber visto nada” sobre una posible injerencia rusa en los procesos electorales británicos. Sin embargo, la 'premier' Theresa May ha asegurado que se toma “muy en serio” la “intervención rusa, o los intentos rusos de intervenir en los procesos electorales o en los procesos democráticos de cualquier país”.

De momento, un comité parlamentario está investigando si Rusia pudiera haber creado noticias falsas que hubieran podido influir sobre el voto de los británicos. Después de que Facebook haya admitido finalmente que la publicidad de fabricación rusa había llegado a 126 millones de estadounidenses durante las elecciones estadounidenses, la City University de Londres ha descubierto que 13.000 bots de Twitter que bombardearon propaganda pro-Brexit en el histórico referéndum del año pasado fueron eliminados misteriosamente poco después de que se supiera el resultado del plebiscito.

Votantes a favor del Brexit a las puertas de Downing Street tras el resultado del referéndum, el 24 de junio de 2016. (Reuters)
Votantes a favor del Brexit a las puertas de Downing Street tras el resultado del referéndum, el 24 de junio de 2016. (Reuters)

No ha existido un análisis profundo sobre lo que ha ocurrido en las elecciones en este país”, asegura a El Confidencial Damian Collins, responsable del comité de Cultura, Medios y Deporte. “Sería un gran problema si hubiera un abuso sistémico de Facebook y Twitter por parte de las organizaciones rusas o respaldadas por extranjeros, que tratan de influir en cómo votan los ciudadanos”, matiza.

El comité de Collins comenzó a investigar noticias falsas a principios de este año. Entonces, la idea de una manipulación rusa en la democracia occidental era algo similar a una teoría de la conspiración. Pero poco a poco, determinadas sospechas van tomando forma. “A día de hoy no podemos asegurar nada, pero estamos investigando varias cosas”, señala.

El diputado 'tory' ha preguntado a los responsables de Facebook y Twitter si tienen constancia de que durante la campaña del referéndum del Brexit pudo haber propaganda apoyada por organizaciones rusas que quisiera influir en el voto. En febrero, el comité viajará hasta Washington para reunirse con las grandes compañías de redes sociales. Para primavera esperan poder publicar un informe con sus conclusiones. De momento, Collins asegura que “parece que hay toda una industria en Rusia, y no solo bots, sino miles de personas, trabajando en edificios, sacando noticias falsas”. “Tenemos que saber si esto es una amenaza real para nuestra democracia y nuestra forma de vida”, añade.

“Es inverosímil pensar que UK no fue atacado”

Ben Nimmo, del reputado think tank Consejo Atlántico, asegura que “es francamente inverosímil” pensar que el Reino Unido no ha sido también atacado. “Sobre todo en referéndums, donde el voto se basa en un sí o un no, es muy fácil influir. Es cierto que aún no se puede afirmar nada categóricamente, pero hay muchas sospechas. Por ejemplo, hay una cuenta de Twitter de un supuesto David Jones, que generó una gran cantidad de contenido proBrexit. Su actividad era de 5 de la mañana hasta 17.00 horas londinense, que curiosamente coincide con las 8 de la mañana y las 20.00 hora rusa”, matiza a este diario el experto en propaganda online. “El problema es que cuando una cuenta desaparecer no deja rastro. Y cuando se pide colaboración a las grandes compañías como Facebook, Twitter o Google surge siempre el debate entre transparencia y privacidad”, explica.

El anonimato que ofrecen las redes encajaría, por tanto, a la perfección con la nueva estrategia del Kremlin. Si bien es cierto que la percepción rusa de la amenaza derivada de la UE y la OTAN ha permanecido inalterable desde la Guerra Fría en los últimos años, según ha podido saber El Confidencial Rusia ha tratado de combatirla de una forma mucho más agresiva, pero a la vez más sutil, en cuanto que no se pone claramente de manifiesto su participación, dando lugar a una continua injerencia en cualquier conflicto o asunto interno del bloque comunitario.

El objetivo no es otro que debilitar la cohesión de la UE y poner en duda sus propios fundamentos. En clave interna, el Gobierno ruso también utiliza esa estrategia para mostrar una imagen de fortaleza y estabilidad en contraposición al “caos” que quieren dar a entender en las democracias occidentales.

El presidente de EEUU, Donald Trump, junto al líder ruso Vladimir Putin, durante la cumbre de la APEC, en Danang, Vietnam. (Reuters)
El presidente de EEUU, Donald Trump, junto al líder ruso Vladimir Putin, durante la cumbre de la APEC, en Danang, Vietnam. (Reuters)

Pero, aparte de la pesquisa del comité parlamentario, la Comisión Electoral del Reino Unido también está investigando a Arron Banks, responsable de las generosas donaciones que se realizaron a la campaña proBrexit. El empresario donó a la causa más de 8 millones de libras. Y surgen cada vez más preguntas sobre el origen del dinero. En 2013, según el Think Tank Open Democracy, Banks tenía serios “problemas financieros”, que parecieron haberse resuelto por arte de magia un año después. La esposa de Banks, Katya, es rusa y su padre es un funcionario del Gobierno ruso. Pero el empresario asegura que la idea de un vínculo entre Rusia y el Brexit es “una completa necedad de principio a fin”.

El diputado laborista Ben Bradshaw ha expuesto sin embargo en el Parlamento sus dudas respecto al empresario, en el contexto de que existe “una preocupación cada vez mayor ante la injerencia extranjera y particularmente rusa en las democracias occidentales”.

Hay muchos tentáculos del Kremlin en suelo británico que empiezan ahora a llamar la atención

“Estoy en contacto con gente que lleva a cabo las investigaciones. Me dan material y me animan a continuar haciendo preguntas al respecto. Estoy satisfecho con los progresos que se van alcanzando, pero la Comisión Electoral no tiene herramientas para investigar según qué cosas y me preocupa la postura complaciente del Gobierno”, asegura. “Es muy importante defender la integridad de las democracias”, matiza.

Por su parte, el liberal demócrata Tom Barke señala que la gente necesita saber si efectivamente Rusia “jugó algún tipo de papel en el referéndum del Brexit”, aunque las investigaciones “deben ir más allá”. “Hay muchas cosas que se tienen que tener en consideración. Tenemos que analizar más a fondo la figura de Nigel Farage, Julian Assange, la televisión y radio rusa que tienen su base en el Reino Unido, el Westminster Russian Forum… esto es un tema realmente complejo y debemos analizar cada punto”, matiza.

En efecto, hay muchos tentáculos del Kremlin en suelo británico que empiezan ahora a llamar la atención. 'The Sunday Times' revelaba recientemente la reunión mantenida a principios de noviembre por un grupo de británicos cercanos a Moscú, en un edificio que el Gobierno ruso tiene en Kensington (suroeste de Londres).

Se trataba del Westminster Russian Forum (Foro Rusia de Westminster), que se autodenomina “primer exponente del Reino Unido de las relaciones neutrales y positivas” entre ambos países. El foro en cuestión es el sucesor de Conservative Friends of Russia (Amigos de Rusia Conservadores), que se tuvo disolver tras ganarse el apodo de “Tories for Putin”.

Un trabajador en la sede del grupo de presión proBrexit 'Leave.eu', en Londres. (Reuters)
Un trabajador en la sede del grupo de presión proBrexit 'Leave.eu', en Londres. (Reuters)

En el actual Foro no hay ahora diputados, pero sí importantes figuras de la campaña proBrexit. Por ejemplo, Nigel Sussman, responsable de cuentas, es un miembro del Ukip. En marzo, realizó un viaje oficial a la Crimea anexionada a Rusia y regresó con un informe donde aseguraba que Rusia es “país democrático” que está siendo “demonizado”.

Por otra parte, Julian Assange, responsable de Wikileaks, también se encuentra en Londres, refugiado en la embajada de Ecuador desde junio de 2012. Su portal publicó miles de mensajes de correo electrónico dañinos para Clinton que, según los servicios de inteligencia de Estados Unidos, fueron parte del plan para promover la victoria de Trump. El director de la CIA, Mike Pompeo, aseguró que WikiLeaks era un “servicio de inteligencia hostil a menudo instigado por actores estatales como Rusia”.

Curiosamente, Nigel Farage, en su día líder y alma del partido euroescéptico Ukip (que jugó un papel vital en la campaña del Brexit) visitó a Assange el pasado mes de marzo. Asegura que se trataba de una reunión periodística para su programa de radio en LBC, pero hasta la fecha no ha salido a las ondas ningún material referente a este encuentro.

Johnson tiene acceso a la información de los servicios secretos. Por eso me sorprendió cuando dijo que no sabía nada sobre la posible injerencia rusa

La compañía que también jugó un papel fundamental en la campaña de Trump, Cambridge Analytica -que presume de ser capaz construir un “perfil psicográfico” de los individuos a partir de sus publicaciones en redes sociales- también está basada en Londres. Su director ejecutivo, Alexander Nix, que estudió en el prestigioso colegio de Eton (cuna de herederos, millonarios y políticos) aseguró en febrero de 2016 que se habían “asociado” con "Leave.eu" (la campaña proBrexit vinculada a Ukip). Desde entonces, han estado intercambiando información.

Durante la campaña del referéndum europeo también hubo un extraño movimiento que no ha salido a la luz hasta ahora. Los unionistas norirlandeses del DUP –sin cuyo apoyo Theresa May no habría sobrevivido tras perder la mayoría en las elecciones generales de junio- recibieron una generosa donación de 425.000 libras para apoyar la causa proBrexit. Detrás de esta donación, está el Constitutional Research Council (CRC), organización presidida por el empresario Richard Cook, que reside en Glasgow. El movimiento independentista escocés siempre ha sido de gran interés para Rusia. No en vano, la agencia de noticias rusa Sputnik -que también publica en español- tiene su sede en Edimburgo.

"Bruselas no debe preocuparse por Johnson"

Ahora bien, volvamos a la pregunta: ¿está el Kremlin interesado en que Boris Johnson se convierta en el próximo primer ministro británico? Los expertos consultados por este diario dudan que existan pruebas que respalden esta teoría, aunque coinciden en que el actual ministro de Exteriores puede ser una figura interesante para Moscú.

El laborista Ben Bradshaw asegura que tener a Johnson como primer ministro británico sería “desastroso” para el Reino Unido y “terrible” para Europa. “Indirectamente Rusia estaría encantado con este escenario, pero las perspectivas de que esto ocurra son muy limitadas. Así que le diría a Bruselas que no estuviera preocupado por esto”, matiza.

Colin Talbot, profesor de la Universidad de Mánchester y Cambridge, asegura que ahora mismo Johnson “tendría dificultades para conseguir el apoyo de los diputados 'tories' para presentar su candidatura”. “Pero si pasa ese obstáculo, los sondeos le siguen situando como el favorito entre los miembros de la formación, que son al final los que eligen al líder”, señala a este diario.

“Como ministro del Exteriores, Johnson tiene acceso a la información de los servicios secretos británicos. Por eso me sorprendió cuando dijo que no sabía nada al respecto ante la posible interferencia rusa en Reino Unido. O bien es porque no le han pasado información porque no se fían de él o bien no lo ha querido admitir en público por temas precisamente de seguridad”, afirma. “Decir que el Kremlin está detrás de una campaña para convertirle en primer ministro es algo muy serio y delicado y no existen pruebas. Ahora bien, lo que está claro que es Rusia siempre ha querido desestabilizar Europa”, matiza.

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