dimiten tres secretarios de estado lusos

Portugal sí pasa factura a los políticos que van al palco

En España se mantiene la argumentación de que "ir a apoyar a un equipo español en la semifinal de la Champions es compatible con estar en un cargo público"

Foto: El presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa, y el primer ministro, António Costa, junto a su selección en la Eurocopa. (EFE)
El presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa, y el primer ministro, António Costa, junto a su selección en la Eurocopa. (EFE)

Tres secretarios de Estado de Portugal han dimitido este domingo después de saberse que estaban siendo investigados por sus viajes a la Eurocopa de fútbol de 2016, unos desplazamientos que fueron pagados por la pretrolera Galp, empresa que mantiene un litigio con el país vecino. La decisión de los lusos choca con lo que se vive en España, donde los palcos del Bernabéu, el Vicente Calderón o el Camp Nou se llenan de políticos cada vez que se disputa un partido importante y, sin embargo, ninguno de ellos duda en justificar su asistencia como si se tratase de un acto institucional.

Los políticos de Portugal que han dimitido son el secretario de Internacionalización, Jorge Costa Oliveira, el de Asuntos fiscales, Fernancho Rocha Andrade, y el de Industria, João Vasconcelos. Los tres han tomado esta decisión para garantizar así su derecho a la defensa y, aunque insisten en que su comportamiento "no ha sido ilegal", reconocen que les resulta imposible "seguir contribuyendo de la mejor manera al Gobierno" tras publicarse la noticia. "Los secretarios de Estado consideran que por iniciativa propia debían solicitar su imputación para poder ejercer su derecho de defensa", ha explicado el primer ministro de Portugal, António Costa.

Algunos de los asistentes al palco durante la semifinal madrileña de Champions en el Bernabéu. (Fotografías: Baldesca Samper)
Algunos de los asistentes al palco durante la semifinal madrileña de Champions en el Bernabéu. (Fotografías: Baldesca Samper)

De todos modos, frente a la dimisión de los lusos, sus homólogos españoles no dudan en ocupar los mejores asientos cada vez que les surge la oportunidad: José María Aznar, Ana Botella y Guillermo de la Dehesa estuvieron en el palco del Bernabéu cuando se disputó el Madrid-Barcelona en abril; José Manuel Villegas, Antonio Miguel Carmena e Iñigo Méndez de Vigo hicieron lo propio en la semifinal de la Champions entre Real Madrid y Atlético; y Juan Ignacio Zoido, José Manuel García Margallo y Luis de Guindos también se sentaron en la zona vip del Vicente Calderón cuando se disputó el partido de vuelta.

La lista de políticos que ha pasado por los palcos es larga, pero las razones que alegan para justificar su asistencia tienden a repetirse una y otra vez en el tiempo. "Ir a apoyar a un equipo español en la semifinal de la Champions es compatible con estar en un cargo público", argumentaba el pasado mayo Albert Rivera cuando se le preguntaba por los compañeros que habían ocupado la mejor zona del Bernabéu en el Real Madrid- Atlético. Cabe señalar, sin embargo, que a diferencia de los otros 81.000 espectadores que "apoyaron a su equipo" ese día, ninguno de los miembros de Ciudadanos pagó la entrada de su bolsillo. En el caso de los políticos, basta con las invitaciones que entrega el equipo correspondiente para sentarse en los asientos vip del estadio.

Algunos de los asistentes al palco durante la semifinal madrileña de Champions en el Vicente Calderón. (Fotografías: Baldesca Samper)
Algunos de los asistentes al palco durante la semifinal madrileña de Champions en el Vicente Calderón. (Fotografías: Baldesca Samper)

Más allá de las palabras de Rivera, conviene recordar la afirmación de Luis Bárcenas el pasado enero, cuando tuvo que declarar ante el juez por el caso Gürtel. Preguntado por las acusaciones que había vertido contra él Francisco Correa, el extesorero del PP se mofó de los tratos con grandes empresarios de los que presumía su antiguo socio, asegurando en este sentido que los dueños de OHL o ACS no necesitaban la ayuda "del gerente de la agencia de viajes para conseguir la adjudicación de una obra pública"", ya que les bastaba con tener a su disposición "el palco del Santiago Bernabéu". Ahí quedan sus palabras. Y ahí queda la dimisión de los tres secretarios de Estado de Portugal.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios