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El Podemos de Chile: “Hemos heredado problemas de la dictadura, como en España”
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IGOR CONTRERAS, LÍDER DEL ‘PARTIDO DE LA GENTE’

El Podemos de Chile: “Hemos heredado problemas de la dictadura, como en España”

Creen que el poder maltrata al ciudadano, que no hay libertad en su país. Son el Podemos de Chile. Este diario entrevista a su fundador, Igor Contreras Jeria

Foto: Un manifestante arroja cócteles molotov a la policía antidisturbios en Santiago de Chile durante una protesta en el aniversario del golpe de Estado. (Reuters)
Un manifestante arroja cócteles molotov a la policía antidisturbios en Santiago de Chile durante una protesta en el aniversario del golpe de Estado. (Reuters)

Es algo que se respira y se siente. La incertidumbre azota a las sociedades en todo el mundo, los movimientos ciudadanos afloran en el Viejo Continente. Y, mientras la última encuesta del CIS otorga a Podemos el primer puesto en intención de voto en España, Latinoamérica mueve ficha para adaptarse al futuro ante lo que se padece al otro lado del charco. Santiago de Chile, una de las urbes con más carisma para el español que busca oportunidades lejos de la recesión europea, quiere prepararse para este giro político. En el centro de la ciudad, dominado por el Palacio de la Moneda, cada rincón huele a debate parlamentario. En el sótano de un pequeño café de la zona, se encuentra Igor Contreras Jeria, el artífice de ese cambio en el país. El líder del partido de la gente, el 'Podemos' de Chile.

Nacido en 1970, su familia arrastra una larga historia de exilio: Alemania, Colombia, Venezuela... Contreras encarna uno de los secretos mejor guardados de la política latinoamericana: primo de la actual presidenta de Chile, Michelle Bachelet, ahora intenta abrirse camino en solitario con la meta de inculcar los mismos valores que uno de sus referentes, el partido liderado por Pablo Iglesias.

PREGUNTA: ¿Cómo nace su partido?

RESPUESTA: El partido nace de la candidatura oficial de Franco Parisi, ‘el poder de la gente’. Franco fue un candidato independiente que representaba a los ciudadanos que no eran ni de izquierdas ni de derechas. Con este nuevo bloque, que nace de la matriz de esta ideología, nosotros queremos que surja otra vez un candidato independiente del poder político y que no se guíe por los meros protocolos de siempre, implantados en las bases de la política que se hace hoy en día en Chile.

El partido nace de la candidatura oficial de Franco Parisi, 'el poder de la gente'. Fue un candidato independiente que representaba a los ciudadanos que no eran ni de izquierdas ni de derechas

Como ya he dicho, nosotros queremos representar a ese sector desconforme con la política establecida y, para ello, por supuesto que no tenemos un discurso de izquierdas ni de derechas. Simplemente queremos desarrollar cuestiones acordes y beneficiosas para la gente que trabaja para salir adelante en su día a día. Representamos a los ciudadanos y no nos ha ido mal a pesar de la falta de financiación.

P.: ¿Cómo se definen políticamente?

R.: Nuestras bases son apolíticas o antipolíticas, como se le quiera llamar, aunque a pesar de ello hemos convencido al conjunto que represento para que seamos una opción política. Es decir, que seamos una alternativa para los ciudadanos y entremos en el juego de la política a pesar de que somos apolíticos. Es una paradoja, pero es así. Somos un partido político al que no le gusta la política. Pero también es cierto que, si no jugamos a los que juegan todos, no podremos ser una opción para la gente e impulsar ese cambio que tanto anhelamos.

Había que organizarse para ser una opción constructiva y no ser un grupo de personas que sólo se centra en reclamar. De esa forma, también podemos salir de la frustración que existe. Tenemos una fuerza de base popular para lograr esos objetivos y por eso teníamos que formarnos como partido, aunque no queremos nada con los políticos: lo queremos con la gente de la calle.

P.: ¿Cuáles son sus objetivos fundamentales?

R.: Planteamos un cambio grande, un cambio de modelo para la estructura chilena. Lo fundamental se encuentra en la Constitución que tenemos, ya que es una herencia de la dictadura de Pinochet. En la misma hay unas reformas muy pequeñas que se han desarrollado y que siguen estando ahí hasta fecha de hoy. Además, el Estado en sí es muy débil. Debe de ser más fuerte para garantizar lo básico, es decir, la vivienda y la alimentación. No puede ser que la Constitución y las leyes establecidas sigan todavía protegiendo a los criminales procedentes de la dictadura. La existencia de un plebiscito sería fundamental para evitar este sistema tan proteccionista con el poder. Hasta los empresarios están amarrados para atreverse con inversiones extranjeras.

P.: Su referente ahora mismo se encuentra, precisamente, en el extranjero. Se trata del partido español Podemos…

R.: Nos parecemos mucho a Podemos por la cercanía en la forma de pensar. De hecho, con Franco Parisi en las pasadas presidenciales propusimos las mismas medidas que el partido Podemos tiene establecidas en su web. En un 99% de los planteamientos, somos lo mismo que Podemos, que ahora se ha convertido en un referente para nosotros debido a esos resultados tan asombrosos que han tenido en la última encuesta de intención de voto en España. Además, estamos al tanto de cómo están trabajando desde las universidades y cómo están desarrollando su campaña a través de la televisión. Desde luego, en Chile también estamos indignados de aguantar el maltrato del poder. El ciudadano no puede tener mucha participación. Por lo tanto, hay que alzar la voz, y mucho.

P.: Entonces, ¿se parece la situación política de Chile a la de España?

R.: El proceso de España ha sido duro y la gente se ha movilizado mucho por la crisis tan terrible y tan asfixiante que se padece allí. No ha golpeado tan fuerte en Chile. De hecho, ahora tenemos una desaceleración. Simplemente, hemos heredado los problemas de épocas pasadas, como pasa en el caso de España, y en Chile la gente ha sido tímida para salir a la calle. Desde luego, eso en España no ha pasado.

P.: ¿Los orígenes de su partido se parecen a los de Podemos?

R.: Nosotros también nos hemos forjado a través del movimiento estudiantil. Poco a poco, a raíz de estos movimientos de indignación se han establecido distintos programas y consensos. Nos queda seguir poniéndonos de acuerdo para seguir juntos en esta posdictadura en la que vivimos.

P.: Por lo tanto, ustedes también quieren ser portavoces de la indignación de los ciudadanos…

R.: Queremos que la gente despierte para que pueda elegir libremente. Por supuesto, no dejar en manos de los poderosos todos los asuntos importantes que juegan un papel fundamental en el día a día de las personas comunes y corrientes, que no tienen los beneficiosos de los que gozan estos.

No queremos imponer ni enseñar, queremos explicar que las cosas no son como te las dicen. En Chile no hay democracia porque el abuso de poder es exagerado

No queremos imponer ni enseñar, queremos explicar que las cosas no son como te las dicen. En Chile no hay democracia porque el abuso de poder es exagerado. Hay una necesidad de cambio. Lo de España ha sido muy impresionante y es un ejemplo a seguir.

P.: ¿Ha hablado con algún representante del partido de Pablo Iglesias?

R.: Hemos estado en comunicación con personas de Podemos para buscar acercamientos y establecer acuerdos. Tenemos muchas ganas de sentarnos a conversar con ellos. De hecho, en las próximas semanas viajaré a Europa y sé que voy a tener el gusto de hablar con Pablo Iglesias, además de con otros representantes de peso del partido. Queremos consolidar las relaciones internacionales porque ahora es lo mejor para apoyarse mutuamente y conversar sobre los puntos de unión y colaboración.

P.: ¿Cómo definiría la política de su partido y la de Podemos?

R.: No es una política, es una filosofía de vida de un partido potente y, sobre todo, trabajador. No es ideología porque no queremos plantear política en sí, sino una manera distinta de vivir. Me gustaría mucho que se asentara esta colaboración porque el partido de la gente tiene mucho interés y es un punto fresco.

P.: Chile es un referente en muchas cuestiones a nivel internacional, pero ¿qué le falta al país?

R.: ¿Por dónde empiezo? A Chile le hace falta conocer la realidad democrática, la libertad y la alegría. Desde el año 89 hasta la actualidad estamos esperando a que venga esa alegría, pero nunca llega. En teoría, parece un país de derechos por la tasa de empleo, pero necesita respiro democrático y lidiar con su pasado. Por los crímenes de la dictadura que no tienen culpables aún.

P.: Por lo tanto, quedan muchas heridas por cerrar…

R.: No han querido enfrentarse a ello. Ningún partido se ha atrevido a hacerlo. A Chile le ha faltado voluntad. Nos comparamos con Argentina en ese punto porque las heridas están abiertas y las realidades son diferentes: hay mucha corrupción encubierta y en distintas fases y escalones sociales. Parece que no, pero hay mucha corrupción.

P.: La corrupción es el mal más internacionalizado entonces...

R.: Hay que ser honesto. Es un problema de las personas, no de la política ni de los políticos porque el sistema te lo permite. He vivido en varios países de Latinoamérica por el exilio de mi padre y ocurre a otro nivel más encubierto. Siempre, lamentablemente, es problema del individuo, porque siempre habrá quien intente sacar una ventaja de una situación privilegiada.

P.: Pero, a pesar de todo, ¿Chile goza de una buena situación global?

R.: Es un país que está en crecimiento, pero necesitamos derechos de justicia porque Chile está en una buena situación y hay oportunidades laborales. La cuestión es que hay un techo impuesto por unos pocos y, además de los monopolios, el liberalismo hace que sea difícil ser empresario.

P.: Hablando un poco más de usted, antes ha trabajado para su prima, la actual presidenta Bachelet…

R.: Michelle Bachelet es mi prima y ahora no la apoyo a nivel político porque, además de que ya ha gobernado, es decir, ha tenido su oportunidad, no me gustó su socialismo y he buscado mi espacio. Fue una decepción para mucha gente, teníamos la esperanza de que cambiase muchas leyes injustas que todavía están vigentes.

Hay un techo impuesto por unos pocos y, además de los monopolios, el liberalismo hace que sea difícil ser empresario

Tengo un acento marcado de una mezcla de lugares y ha sido muy difícil para mí ganarme cada metro cuadrado para que no me trataran como un extranjero. En 2005, trabajé con Bachelet en su campaña porque para mí fue algo muy importante tener una familiar candidata. Era una manera de resarcir a la familia y de honrarla. Tengo familia repartida en Suecia, Francia y demás. En la campaña me encargué del tema juvenil y también de la producción de la candidatura.

P.: Su familia ha soportado fuertes golpes políticos en distintas naciones.

R.: Nací en 1970 en Chile y nos marchamos a los dos meses a Alemania. Dos años después, volvimos y entonces estalló la dictadura de Pinochet. Tuvimos que volver a irnos. Mi padre fue detenido y pasó dos años y medio en un centro de tortura en Chacabuco. Mi madre tuvo que encargarse de mis primos. Mi familia recibió muchos golpes y lo pasamos muy mal. Íbamos de un sitio para otro. Fuimos a Colombia a vivir después de que soltaran a mi padre y aún no sabemos por qué motivo lo encarcelaron. Estuve cinco años en Colombia y, de allí, pasé a Venezuela. Desde entonces, he estado entre Chile y Venezuela. Me tocó vivir otro golpe de Estado en un país distinto al mío, en la Venezuela de Chávez. Vi peligrar mi vida en dos ocasiones.

P.: Para terminar, me ha hablado antes de una especie de renta familiar…

Es algo que se respira y se siente. La incertidumbre azota a las sociedades en todo el mundo, los movimientos ciudadanos afloran en el Viejo Continente. Y, mientras la última encuesta del CIS otorga a Podemos el primer puesto en intención de voto en España, Latinoamérica mueve ficha para adaptarse al futuro ante lo que se padece al otro lado del charco. Santiago de Chile, una de las urbes con más carisma para el español que busca oportunidades lejos de la recesión europea, quiere prepararse para este giro político. En el centro de la ciudad, dominado por el Palacio de la Moneda, cada rincón huele a debate parlamentario. En el sótano de un pequeño café de la zona, se encuentra Igor Contreras Jeria, el artífice de ese cambio en el país. El líder del partido de la gente, el 'Podemos' de Chile.

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