VARIANTE DIESEL G 400D CON 330 CABALLOS

Mercedes Clase G, el rediseño del todoterreno más capaz en su 40 aniversario

La primera generación se lanzó en 1979, con tracción 4x4 permanente y con bloqueos de diferencial. Fue el precursor de la gama de todocaminos que ofrece Mercedes

El Mercedes Clase G, el icónico todoterreno de la marca de la estrella, cumple 40 años. Y lo hace con una generación muy avanzada tecnológicamente pero con el mismo espíritu de siempre, el todoterreno más extremo y capaz. Un modelo que fue el precursor de la amplia familia de vehículos todocamino que ofrece la gama de Mercedes.

Para celebrar este aniversario se presentan cuatro novedades pensadas para entusiasmar a los adeptos de la Clase G. En primer lugar, tres modelos especiales de gran atractivo, llamados "stronger than time". En segundo lugar, la variante G 400 d (consumo de 9,6 l/100 km), dotada del eficiente motor diésel de seis cilindros en línea en su versión más potente, y disponible como una opción exclusiva para el modelo especial.

La otra novedad importante en el nuevo Clase G es el programa de personalización que permite al cliente configurar un Clase G totalmente individual. También la puesta en marcha del G-Class Experience Center, un entorno situado en las proximidades de la planta de producción de la Clase G en Graz, y al que podrán acudir clientes de todo el mundo. Es el sitio ideal para poner a prueba personalmente las impresionantes capacidades de este todoterreno en condiciones off-road extremas. Y sobre todo, hacerlo con la ayuda de conductores especialistas, formados para ello por Mercedes.

El Mercedes Clase G es un modelo que se ha mantenido fiel a sí mismo desde que se lanzara al mercado por primera vez en 1979. Se trata de un todoterreno con contrastadas opciones para salir del asfalto, un vehículo que ha evolucionado continuamente y que sigue manteniéndose en lo más alto de su segmento. Mantiene su tracción 4x4 permanente y sus bloqueos de diferencial que le posicionan un escalón por encima de cualquiera de sus rivales en la práctica del todoterreno de verdad.

Ni las condiciones más adversas detienen al Clase G.
Ni las condiciones más adversas detienen al Clase G.

El primer Clase G ya nació como un vehículo con "una incontestable capacidad dentro y fuera de la carretera y máxima versatilidad de uso", como explicaba su dossier de prensa en la presentación mundial, en febrero de 1979 en Toulon, Francia. Atributos que siguen presentes en la gama actual del Clase G, la 463, que se fabrica en Graz, Austria, desde mayo de 2018.

La historia del Clase G comenzó en el verano de 1969, cuando Daimler-Benz AG y Austria Steyr-Saimler-Puch AG intuyeron los buenos resultados que daría una cooperación en el desarrollo de un vehículo de campo. Ambos fabricantes ofrecían ya vehículos con excelentes capacidades todoterreno: el Mercedes-Benz Unimog, y los PuchHaflinger y PuchPinzgauer. La idea de fabricar un modelo todoterreno conjuntamente tomó forma y en 1971 se comenzó a vislumbrar el que sería un automóvil que luego sería legendario, el Clase G.

El diseño final, con su icónico perfil, fue definido por Mercedes-Benz Design, con Bruno Sacco a la cabeza. Los estilistas combinaron magistralmente las grandes y pulidas superficies de la carrocería del vehículo con unas características técnicas muy definidas, como los amplios ángulos de ataque y salida, así como una gran altura libre al suelo.

Made in Austria

El Clase G se fabrica en la planta de Puch en Graz-Thondorf desde sus inicios. En esta planta se sigue ensamblando el actual Clase G desde mayo de 2018. La primera producción en serie del Clase G comenzó en febrero de 1979 poco después de su presentación mundial. En la fecha de lanzamiento, en la primavera de 1979, se ofrecían cuatro motores con una gama de potencias comprendida entre 72 y 156 caballos.

Inicialmente, el Clase G fue presentado al mercado como el modelo 460. Era un todoterreno con un interior sencillo pero en el que se había prestado mucha atención al sistema de propulsión. La tracción total, que era de serie, contaba con un diferencial entre ejes bloqueable al cien por cien y diferenciales bloqueables opcionales en los ejes delantero y trasero. Una tecnología que ha sido equipamiento de serie desde 1985 en todos los Clase G. El diseño del chasis y los ejes rígidos con amortiguadores de muelles estaban orientados en busca de la versatilidad y robustez fuera de la carretera.

Mismos bloqueos, nueva pantalla.
Mismos bloqueos, nueva pantalla.

En el momento de su primer lanzamiento se ofrecían las versiones 240 GD y 300 GD con motor diésel y las 230 G y 280 GE en gasolina. Estaban disponibles con dos batallas distintas (2.400 y 2.850 milímetros), así como con carrocerías descapotable, cerrada (Station Wagon) o furgón panelado, con los laterales cerrados, para un uso más industrial el que fuera necesaria una gran capacidad de tracción.

En 2012 se añadió a la gama la variante de altas prestaciones firmada por AMG. Era el G 63 AMG, propulsado por un motor biturbo V8 de 5,5 litros que proporciona 544 CV de potencia y 760 Nm de par máximo. Curiosamente, esta variante de altas prestaciones acapara una cuota de ventas del 40%, convirtiéndose así en la más popular de la Clase G. Pero Mercedes lleva desde 1999 oreciendo versiones con el anagrama de AMG y por ello de altas prestaciones.

Una actualización profunda

El Mercedes-Maybach G 650 Landaulet que se lanzó en 2017 avala la gran versatilidad de la Clase G. Este todoterreno, fabricado en una edición limitada a 99 ejemplares, satisface las expectativas de los clientes más exigentes gracias a su motor V12, a los ejes pórtico, a la capota textil de accionamiento eléctrico y a un equipamiento exclusivo para las plazas traseras.

En 2018, el Clase G recibió la actualización más profunda de su historia. Esta primavera se añadió a la gama la versión G 350 d, que equipa un propulsor de seis cilindros en línea, un motor diésel que convierte a este Clase G en el más eficiente de la historia con unas emisiones medias de CO2 de 289 g/km. El G 350 d completa la gama junto a las versiones gasolina, el G 500 y el Mercedes-AMG G 63, que con sus 585 CV de potencia es capaz de hacer el 0 a 100 km/h en tan solo 4,5 segundos. Y todo ello con unas capacidades fuera de carretera realmente imparables, como siempre.

Los modelos especiales del 40° aniversario de la Clase G pueden equipar dos motores diferentes. El modelo especial G 400d cuenta en exclusiva con la versión de mayor potencia del nuevo motor diésel de seis cilindros en línea con una potencia de 330 caballos y un par de 700Nm. Como alternativa, las ediciones 40 aniversario se pueden equipar con el motor de gasolina del G 500, que proporciona 422 caballos.

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