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Apagar el botón SWIFT: por qué no es tan sencillo desconectar a Rusia de este sistema
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"SWIFT es neutral"

Apagar el botón SWIFT: por qué no es tan sencillo desconectar a Rusia de este sistema

Las sanciones financieras que afectan a los bancos rusos son difíciles de coordinar y amenazan con causar repercusiones económicas más amplias

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Estados Unidos y Europa están sopesando cómo responder al envío de tropas rusas a Ucrania, y las sanciones financieras son una de las principales medidas que se barajan.

Estados Unidos y los países europeos han contemplado la posibilidad de cortar el acceso de los bancos rusos a la red mundial SWIFT, una forma extraordinaria y poco utilizada de aislamiento financiero que, según el presidente Biden, no cuenta por ahora con el apoyo de algunos aliados europeos.

La Sociedad para las Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Mundiales, o SWIFT, por sus siglas en inglés, se fundó en la década de 1970 como sustituto del telex. Es propiedad de sus miembros y está supervisada por los bancos centrales. En la actualidad, SWIFT opera en más de 200 países y conecta a más de 11.000 bancos, instituciones financieras y empresas. No mueve dinero en sí mismo, pero es una plataforma de mensajería vital que los bancos utilizan para realizar decenas de millones de pagos transfronterizos y otras transacciones entre sí cada día.

Foto: El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky. (Reuters)

Pero no es tan fácil encenderlo o apagarlo sin más. Aunque los bancos de un país pueden operar en SWIFT de forma que cumplan con sus obligaciones legales y sanciones nacionales, la organización no es quien decide si excluir a una institución financiera o a un país de la red. "SWIFT es neutral", reza el sitio web de la organización. "SWIFT no tiene autoridad para tomar decisiones sobre sanciones". Las leyes sobre sanciones pueden ser contradictorias de un país a otro, por lo que, al estar constituida en Bélgica, sigue la normativa de la Unión Europea, especifica en su página web. En 2012, cortó el acceso de los bancos en Irán en respuesta a las medidas de sanción de la UE.

Sin embargo, la política tras esta estrategia no es sencilla. Muchos de esos bancos volvieron a conectarse en 2016 cuando la UE los retiró de las listas de sanciones. Luego, en 2018, cuando Estados Unidos trató de sancionar a Irán de nuevo, se informó que algunos funcionarios de la administración Trump estaban dispuestos a presionar a SWIFT si no cumplía con las leyes estadounidenses. SWIFT restringió el acceso de ciertos bancos iraníes, lo que posteriormente calificó de "hecho aislado" y "lamentable", y "llevado a cabo en aras de la estabilidad e integridad del sistema financiero mundial". Quizá en algún momento haya más unanimidad en Estados Unidos y Europa sobre la forma que deberían tomar las sanciones financieras en respuesta a las acciones del presidente Vladimir Putin contra Ucrania.

También hay quien ha expresado preocupación por el riesgo financiero y los cambios en el sistema que supone el bloqueo de una economía y exportador de materias primas de peso. El presidente del Consejo de Estabilidad Financiera, un organismo regulador internacional, declaró ante reporteros del 'Financial Times' que el bloqueo del acceso de los bancos rusos a la red podría provocar una "grave interrupción de los flujos de pago". La primacía del dólar estadounidense en los mercados energéticos le otorga una gran influencia, pero también suscita preocupación por que se produzcan interrupciones en los principales mercados del gas. Los bancos rusos pueden ser corresponsales de clientes en otros países, y los bancos no rusos podrían estar realizando transacciones en nombre de clientes rusos. Fitch Ratings señaló que un corte de SWIFT podría "obstaculizar los reembolsos de los acreedores extranjeros". Algunos bancos europeos tienen una exposición considerable a los préstamos en Rusia.

Foto: Protesta contra la invasión de Rusia a Ucrania en Turquía. (Getty Images/ Burak Kara) Opinión

Los grandes bancos estadounidenses tienen una exposición directa a Rusia limitada. El país no figura entre las 20 principales exposiciones no estadounidenses de JPMorgan Chase, por ejemplo, y solo representaba el 0,3% de las exposiciones de Citigroup en el tercer trimestre. Citigroup ya está en proceso de abandonar la banca de consumo en Rusia como parte de una salida más amplia de varios mercados.

No obstante, las empresas de pagos llevan tiempo temiendo que el papel del sistema subyacente en la política les sitúe en medio de los conflictos y fomente la fragmentación nacional de las redes. Rusia y China han estado construyendo sus propios sistemas similares al SWIFT. Las divisas digitalizadas de los bancos centrales u otros tokens como el bitcoin podrían adquirir un papel más importante en los pagos globales antes de lo esperado, aunque también podría aumentar la desconfianza en torno a estas herramientas si ayudan a reducir la eficacia de las sanciones.

Según los analistas de investigación de JPMorgan, los prestamistas rusos se han reequilibrado hacia la banca nacional desde la implementación de sanciones en respuesta a la anexión de Crimea en 2014, y sus activos se financian ahora en un 60% con depósitos nacionales. Sin embargo, los analistas también señalan que todavía se enfrentan a la posible necesidad de convertir rublos a una moneda "fuerte" como el euro o el dólar estadounidense con fines de cobertura, la gestión del riesgo de tipos o el comercio. Las sanciones podrían estar dirigidas a esa convertibilidad.

Foto: Tropas rusas, durante un ejercicio militar junto a Bielorrusia en Kaliningrado. (Reuters/Vitaly Nevar)

Incluso sin un corte de acceso a SWIFT, las medidas propuestas incluirán sanciones a grandes bancos rusos, que podrían extenderse a otros tipos de pagos. Por ejemplo, los efectos de las sanciones en respuesta a Crimea se hicieron notar en las redes de tarjetas estadounidenses. Desde entonces, la banca y los pagos digitales no han hecho más que aumentar su variedad e importancia. Rusia podría responder con sus propias medidas, aunque aún no está claro si sus redes de pago alternativas serían suficientes para centrarse en el ámbito interior.

Pase lo que pase en los próximos días, es probable que la geopolítica de los pagos no haga más que intensificarse. Los bancos y las empresas de pagos seguirán enfrentándose a nuevos retos para ser verdaderamente globales.

*Contenido con licencia de 'The Wall Street Journal'

Estados Unidos y Europa están sopesando cómo responder al envío de tropas rusas a Ucrania, y las sanciones financieras son una de las principales medidas que se barajan.

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