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Alerta en los bancos centrales: el mercado ya apuesta por alzas de tipos antes de lo previsto
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Alerta en los bancos centrales: el mercado ya apuesta por alzas de tipos antes de lo previsto

Los mercados de bonos a corto plazo han reaccionado a los recientes giros de los legisladores en Canadá y Reino Unido

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Una inflación extremadamente elevada entre un mayor número de economías ricas provocó una agitación en los mercados de renta fija la semana pasada, cuando los inversores comenzaron a esperar que los bancos centrales endurecerían rápidamente la política monetaria.

Esta semana, todas las miradas estarán puestas sobre la Reserva Federal, que probablemente empiece a relajar su programa de compra de activos de 120.000 millones de dólares al mes, con la idea de acabar con dichas compras el próximo junio.

Los mercados muestran que los inversores apuestan cada vez más por que la Fed elevará los tipos de interés estadounidenses el próximo verano, tras los recientes informes de inflación y señales de que otros bancos centrales importantes están avanzando hacia el endurecimiento de su política.

Los rumores de que el Banco de Inglaterra podría ser el primer gran banco central en aumentar los tipos de interés se han intensificado en las últimas semanas, después de que su gobernador, Andrew Bailey, advirtiera el 17 de octubre de que el banco central “tendría que actuar” si los crecientes precios de bienes y energía aumentaban las perspectivas de inflación de los británicos.

Foto: Foto: EFE. Opinión

La inflación anual en Reino Unido se situó en un 3,1% en septiembre, pero se espera que aumente hasta cerca de un 5% en los próximos meses, más del doble del objetivo del banco del 2%. Las autoridades se reunirán este jueves para pronunciarse sobre los tipos. Los inversores presentes en los mercados de futuros de tipos de interés estiman la probabilidad de un aumento de tipos en el 62%, según CME Group.

El Banco de Canadá sorprendió a los mercados la semana pasada cuando puso fin a su programa gubernamental de compras de bonos y adelantó el plazo para el posible primer aumento de su tipo de interés de referencia desde su actual nivel cercano a cero.

Por otro lado, el Banco de la Reserva de Australia (RBA, por sus siglas en inglés), que tiene una reunión sobre políticas este martes, dejó atónitos a los inversores cuando la semana pasada se negó a defender el objetivo de tipos de interés del 0,1% que había establecido para los rendimientos de los bonos que vencen en abril de 2024. Los inversores de bonos vendieron su deuda gubernamental tras la publicación de un informe de inflación más sólido de lo previsto.

El movimiento del Banco de la Reserva de Australia aumentó las expectativas de que eliminaría el programa conocido como 'control de curva de rendimiento' en la reunión de esta semana. “Si lo hace, esto es un giro de 180 grados alarmante”, declara Ben Jarman, economista en JP Morgan.

“Los desafíos a los que se enfrentan los bancos centrales son simplemente descabellados”

Los cambios en las perspectivas de inflación vuelven la política general del RBA “insostenible”, declara David Plank, director de economía australiana en Australia and New Zealand Banking Group.

La semana pasada, por último, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, descartó las expectativas del mercado de que el BCE aumentaría los tipos de interés el año que viene, pero los inversores consideraron su mensaje demasiado suave y aumentaron sus apuestas de que el BCE elevaría los tipos pronto.

El turno del presidente de la Fed, Jerome Powell, llegará este miércoles en una rueda de prensa tras la reunión del banco central. Los inversores analizarán minuciosamente sus comentarios en busca de pistas sobre cómo reacciona ante los recientes cambios en las expectativas del mercado respecto a la inflación y los tipos de interés a corto plazo.

Probablemente Powell busque una posición intermedia que garantice a los inversores que está vigilando de cerca los riesgos inflacionistas sin mostrar una fuerte preocupación que alimente las expectativas de un rápido movimiento hacia un dinero más estricto, tal y como ha sucedido en Reino Unido y Canadá.

“Los desafíos a los que se enfrentan los bancos centrales son simplemente descabellados”, declara Jim Vogel, estratega de tipos de interés en FHN Financial. “Tengo que creer que Powell y su equipo están trabajando en un intenso equilibrio en su mensaje para mantener la credibilidad y la flexibilidad, pero después ofrecer respuestas honestas”.

Foto: El precio de la luz dispara la inflación. (EFE)

En EEUU, los denominados precios básicos, que excluyen las volátiles categorías de la alimentación y la energía, aumentaron un 3,6% en septiembre respecto al año anterior, utilizando el indicador preferido de la Fed. Desde mayo, dichos cambios de precios en 12 meses se han mantenido cerca de máximos en 30 años.

Powell y sus compañeros han declarado que siguen pensando que es probable que la inflación se reduzca por sí sola a medida que se resuelven los problemas de la cadena de suministro. Pero sus últimas observaciones revelan en cierto modo una menor convicción que a comienzos de año.

El Departamento de Trabajo de EEUU informó el pasado viernes de que su índice de costes laborales, un indicador de la compensación de los trabajadores que incluye tanto los salarios como las prestaciones, aumentó un 1,3% en el tercer trimestre respecto al segundo, su ritmo más acelerado desde al menos 2001. Autoridades de la Fed, incluido Powell, han declarado que prestan mucha atención a dicho indicador.

Los inversores están alerta para ver cómo las declaraciones de la Fed después de la reunión cambian la forma en que describen las presiones inflacionistas. Desde abril, ha caracterizado la inflación como “un reflejo en gran medida de factores transitorios”. Cualquier cambio en la terminología sería más importante que la descripción de Powell en la rueda de prensa, dado que las declaraciones son el producto de un exhaustivo debate en comisión.

Foto: Un hombre pasea a su perro. (EFE)

Los mercados de bonos estadounidenses han señalado las expectativas de aumentos de los tipos de interés por parte de la Fed el año que viene. La probabilidad de al menos dos aumentos de un cuarto de punto para finales de 2022 ha subido hasta casi el 80% en los últimos días, según precios del mercado de futuros supervisados por CME Group. Eso supone un aumento desde cerca del 20% tras la reunión de la Fed en septiembre.

Aunque los rendimientos de bonos a más corto plazo han estado aumentando, los de más largo plazo han estado cayendo. Eso es lo contrario de lo que sucedió en 2013 durante el denominado ‘taper tantrum’, en el que los inversores vendieron bonos estadounidenses a más largo plazo, elevando los rendimientos, al primer indicio de que la Fed estaba preparándose para reducir sus compras de activos.

A algunos analistas les preocupa que los recientes movimientos en el mercado de bonos sugieran un aumento del riesgo de un error político cometido por la Fed y otros bancos centrales, ya sea por retirar los estímulos con excesiva lentitud o por girar hacia una política más estricta demasiado rápido.

Pero otros creen que los acontecimientos simplemente reflejan una incertidumbre más general y que los inversores están deshaciendo posiciones que pierden dinero a medida que la Fed y otros bancos centrales se preparan para un abanico más amplio de posibles escenarios políticos en 2022 y posteriormente.

Los bancos centrales y los mercados están empezando a discrepar en su respuesta a las presiones inflacionistas

“Los inversores están esforzándose por corregir posiciones que se abrieron sobre la base de cuestiones y creencias anteriores”, declara Vogel.

La volatilidad en los mercados de tipos de interés aún no ha afectado a mercados de activos más amplios, como las bolsas de EEUU. Y los analistas han advertido de que dicha incertidumbre podría continuar hasta que la situación de la inflación confirme o contradiga las expectativas iniciales de que los recientes aumentos de precios remitirían sin una respuesta política.

“Los bancos centrales y los mercados están empezando a discrepar en su respuesta a las presiones inflacionistas, y es muy poco probable que todos estén en lo cierto”, declara Jim Reid, estratega en Deutsche Bank.

*Contenido con licencia de ‘The Wall Street Journal’.

Una inflación extremadamente elevada entre un mayor número de economías ricas provocó una agitación en los mercados de renta fija la semana pasada, cuando los inversores comenzaron a esperar que los bancos centrales endurecerían rápidamente la política monetaria.

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