Los inversores inundan la Fed con liquidez a corto plazo: ¿hay que preocuparse?
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Los inversores inundan la Fed con liquidez a corto plazo: ¿hay que preocuparse?

Cada noche, billones de dólares cambian de manos en el mercado de 'repos'. Wall Street está atento a un posible aumento de la tensión financiera

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Wall Street se remueve inquieta, preocupada por la posible proximidad de un periodo de incertidumbre, tras una insólita oleada de préstamos a corto plazo por parte de empresas con mucho dinero en efectivo.

En una noche, los bancos, fondos de mercado monetario y otros inversores depositan más de un billón de dólares en efectivo en la Reserva Federal. Se trata de la mayor cantidad registrada desde 2013, año en que la Reserva comenzó a aceptar estos acuerdos de recompra inversa.

En respuesta a la magnitud de estos depósitos, algunos analistas advierten de que los mercados de financiación a corto plazo son vulnerables a las perturbaciones. Aunque ya se había visto cierto aumento a lo largo de la primavera, toda la acción que ha vivido el mecanismo de recompra inversa ('repo') de la Reserva este verano parece deberse a que, en junio, el banco central decidió subir el interés que paga del 0% al 0,05%.

Foto: El presidente de la Fed, Jerome Powell. (Reuters)

Los acuerdos de recompra son el principal mecanismo por el que los mercados trasladan el dinero de quien lo tiene a quien lo necesita. La Reserva Federal les permite tener cierta influencia en los tipos de interés a corto plazo. El aumento exponencial de la recompra inversa indica que los bancos e inversores tienen fondos extra y la Reserva Federal se los está llevando.

Es normal que un tipo de interés mayor atraiga más dinero, pero los analistas afirman estar asombrados por la velocidad a que las empresas se han volcado con la recompra inversa, dejando atrás otras inversiones a corto plazo como los bonos del Tesoro o los efectos comerciales.

El contraste con 2019 y 2020, cuando la Reserva se enfrentó al problema opuesto, también ha puesto de relieve el cambio. En septiembre de 2019, los precios de recompra se dispararon, por lo que la Reserva tuvo que conceder temporalmente préstamos de recompra para inyectar dinero adicional en el mercado y bajar los precios. Los bancos también acudieron a la Reserva en busca de oportunidades de recompra cuando estalló la pandemia.

En la última reunión de la Reserva Federal, se decidió crear dos sistemas de recompra permanentes

Las operaciones de recompra son sencillas: a cambio de dinero, el prestatario vende un valor al prestamista, como puede ser un bono del Tesoro. Al final del préstamo, el prestamista 'recompra' el valor durante un tiempo más. Este periodo adicional equivale al interés que cobra el prestatario. En el caso del mecanismo de la Reserva, el banco central es el que proporciona el valor a cambio del pago por adelantado.

La preocupación por los mercados de financiación a corto plazo no es una novedad. En la última reunión de la Reserva Federal, se decidió crear dos sistemas de recompra permanentes, con el fin de reforzar los mercados ante la volatilidad que podría producirse cuando el banco central endurezca las condiciones financieras en los próximos años.

La deuda a corto plazo marca la intersección entre los mercados y la economía, lo que implica que el funcionamiento de estos mercados es fundamental para la recuperación de Estados Unidos y para el alza generalizada de los precios de acciones, bonos y otros valores.

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EFE.

Aunque son pocos los inversores que creen que los mercados de recompra directa e inversa se enfrentarán de forma inminente a la vulnerabilidad ante un colapso como el que caracterizó la crisis de 2008, la sensibilidad de estos mercados a los cambios políticos y económicos tiene nerviosos a muchos gestores de carteras. La coyuntura actual, marcada por nuevos récords de emisión de bonos de EEUU a tipos de interés extremadamente bajos y una floreciente recuperación económica que ha llevado la inflación a los mayores niveles de los últimos años, ha duplicado su preocupación.

Según Michael de Pass, jefe global de compraventa del Tesoro de EEUU en Citadel Securities, “el mercado de recompra se caracteriza por ser de gran actividad, con un volumen de negocios diarios enorme, y constituye la base del mercado de deuda pública de Estados Unidos. Es fundamental para el funcionamiento de los mercados financieros”.

Los agentes de bolsa indican que el principal mercado que observan para evaluar los mercados de bonos a corto plazo es el de recompra. Para la Reserva Federal, la recompra ayuda a evitar que los tipos de interés a un día suban mucho, mientras que la recompra inversa ayuda a evitar que bajen de golpe.

Foto: El Banco de Inglaterra. (Reuters)

Según Darrell Duffie, un profesor de finanzas en la Graduate School of Business de la Universidad de Stanford, la recompra favorece la implementación de nuevas políticas: “Si no tuviéramos un mecanismo de recompra inversa a un día, los tipos de recompra caerían y, con ellos, los de otros mercados a corto plazo, lo que podría dejar los tipos de los fondos federales por debajo de los objetivos de la Reserva”.

A pesar de la clara importancia de este mercado, las dinámicas subyacentes no siempre están claras. Los analistas tildan este mercado de 5,1 billones de dólares de valor de opaco, y lo critican por tener poca información pública disponible acerca de las operaciones, las garantías e incluso los participantes de un gran porcentaje de las transacciones. Describen además cómo algunos aspectos del mismo apenas han cambiado desde su creación en la década de 1980.

Las perturbaciones de la crisis de 2008 y las más recientes de hace dos años reforzaron la sensación de que el mercado está sujeto a muchas fuerzas que compiten entre sí y a menudo son invisibles. Algunos inversores atribuyeron las turbulencias a la reducción de las reservas federales, a que los operadores optasen por retener más bonos del Tesoro ante el aumento de los préstamos federales y a regulaciones para gestionar la crisis que empujaron al alza los costes de las operaciones de recompra, excluyendo a operadores más pequeños. Estas normativas también han limitado la cantidad que pueden prestar los grandes operadores.

"Desde su creación hasta la gran crisis financiera, la Reserva Federal se endeudaba principalmente con el público"

Michael Feroli, economista jefe de Estados Unidos de JP Morgan, explica que los mercados de recompra no fueron concebidos como una herramienta del banco central para controlar los tipos de interés a corto plazo, pero los cambios que ha sufrido la estructura del mercado en las últimas décadas han otorgado a los tipos de recompra una gran influencia sobre los tipos de referencia de los fondos federales de la Reserva.

“El afán de los bancos por poseer reservas, los problemas regulatorios que afectan a los canales y un mercado de fondos federales mustio: son cosas que no estaban hace unos años, pero ahora sí”, aclaró Feroli.

Bill Nelson, economista jefe de BPI y antiguo miembro del personal de la Reserva Federal, expone que el uso intensivo del mecanismo de recompra inversa aumenta la importancia sistémica de los fondos de inversión del mercado monetario, un sector que la Reserva considera un riesgo para la estabilidad financiera. Se trata de una señal de que los mercados financieros siguen cambiando y de que los inversores y los responsables políticos deben redoblar sus esfuerzos para mantenerse al día.

“Desde su creación hasta la gran crisis financiera, la Reserva Federal se endeudaba principalmente con el público, en forma de capital. Desde que acabó la crisis, también ha recurrido a los saldos de reserva de los bancos”, explica Nelson. “Desde marzo de este año, la Reserva ha adquirido un fuerte endeudamiento con fondos monetarios”.

*Contenido con licencia de ‘The Wall Street Journal’.

Wall Street se remueve inquieta, preocupada por la posible proximidad de un periodo de incertidumbre, tras una insólita oleada de préstamos a corto plazo por parte de empresas con mucho dinero en efectivo.

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