Los CEO anti-Trump: piden 'impeachment' y despiden a empleados que asaltaron el Capitolio
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Los empresarios se posicionan

Los CEO anti-Trump: piden 'impeachment' y despiden a empleados que asaltaron el Capitolio

Decenas de directivos y grupos comerciales han pedido la destitución del presidente. Varias empresas han declarado que han despedido a los empleados

Foto: EC.
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Tras el asalto al Capitolio, las empresas han actuado para desvincularse del presidente Trump y sus seguidores y han despedido a los empleados que participaron en él. Facebook ha suspendido la cuenta de Trump de forma indefinida y la canadiense Shopify ha cerrado las tiendas ‘online’ vinculadas a la campaña y negocios de Trump. La editorial Simon & Schuster ha declarado que suprimiría la publicación de un libro del senador Josh Hawley, defensor clave de la denuncia electoral de Trump.

Decenas de directivos y grupos comerciales denunciaron el asalto al Capitolio y han pedido la destitución del presidente. Varias empresas han declarado que han despedido a los empleados que participaron en dicho incidente tras haberles identificado en fotos y vídeos publicados en las redes sociales.

Goosehead Insurance declaró el jueves pasado que Paul Davis, asesor jurídico adjunto, ya no trabajaba en la empresa. En un ‘e-mail’ a los empleados de ese mismo día, el CEO de Goosehead, Mark Jones, decía que en la empresa estaban “sorprendidos y conmocionados al descubrir que uno de nuestros empleados, sin nuestro conocimiento o apoyo, participó ayer en una manifestación violenta en nuestra capital”. Un portavoz de Goosehead, empresa cotizada con sede en Westlake, Texas, señala que Davis fue contratado a mediados de 2020. En una cuenta de Instagram, un usuario identificado como Paul M. Davis escribió que estaba “manifestándose de forma pacífica” el pasado miércoles. La cuenta, que era pública hasta la mañana del jueves pasado, es ahora privada. Davis no ha querido hacer declaraciones.

Manifestantes, frente al Capitolio. (Reuters)
Manifestantes, frente al Capitolio. (Reuters)

Los directores de Navistar Direct Marketing, imprenta en Frederick, Maryland, vieron en Twitter que un hombre que llevaba una insignia de la empresa estaba entre los asaltantes del Capitolio. Tras revisar las fotos, la empresa declaró que el empleado había sido “despedido por motivo justificado”.

“Respetamos el derecho de todos los empleados a un ejercicio pacífico y legítimo de la libertad de expresión, pero cualquier empleado que tenga una conducta peligrosa que ponga en peligro la salud y seguridad de otros no seguirá trabajando en Navistar Direct Marketing”, afirma la empresa. Un portavoz se ha negado a revelar el nombre del empleado en cuestión. En la mayoría de estados, las empresas tienen plena libertad para despedir empleados, incluso por su conducta fuera del lugar de trabajo.

Ron Shaich, antiguo CEO de Panera Bread e inversor de otras muchas cadenas que está involucrado en No Labels, grupo político que apoya a los legisladores centristas, dice que los directivos tienen derecho a despedir a los trabajadores que consideran que han participado en actividades ilegales.

Foto: Manifestantes reclaman frente al Capitolio la expulsión de Donald Trump como presidente de Estados Unidos.

“No hay una libertad sin límites”, declara, añadiendo que, si uno de sus empleados hubiese entrado de forma ilegal en el Capitolio, lo habría despedido. “No voy a decirte que no vayas a una manifestación pro-Trump y que no deberías estar en tu empresa si votas a Trump, pero esto no es lo mismo”, afirma. “Como sociedad, tenemos que rechazarlo. No está bien”.

Dave Petratis, CEO de Allegion, fabricante de productos de seguridad que tiene su sede norteamericana en Indianápolis, dice que apoyó una declaración de la Asociación Nacional de Manufactureros que sugería al vicepresidente, Mike Pence, que considerase invocar la 25ª enmienda para destituir al presidente. “El centro, la parte más sensata de EEUU y el mundo tienen que ponerse de pie y decir: basta”, declara, añadiendo que los sucesos de la semana pasada hacen que quiera alzar más la voz. “Simplemente, me motiva y me empuja a la acción”.

Puede que las empresas también tengan que enfrentarse a una respuesta. The Lincoln Project, grupo de republicanos anti-Trump y antiguos republicanos, dice que está planeando “una brutal campaña de presión empresarial” dirigida a empresas, asociaciones comerciales, directores generales y otros que “actúan como financiadores del movimiento autoritario que asaltó el Capitolio de EEUU”, escribió en un tuit Steve Schmidt, estratega político y cofundador del Lincoln Project.

Donald Trump, presidente de EEUU. (Reuters)
Donald Trump, presidente de EEUU. (Reuters)

En una entrevista el jueves pasado, Schmidt declaró que no estaba preparado para enumerar las empresas concretas que estarán en el punto de mira, pero afirmó que el Lincoln Project cree que hay muchas que vale la pena supervisar. “Es momento de elegir: EEUU o autocracia”, dijo. “Va a haber un debate público alrededor de ello”.

Rich Lesser, CEO de Boston Consulting Group, declara que la comunidad empresarial tiene que ser clara con el comportamiento del presidente Trump, así como de aquellos miembros del Congreso que actuaron como habilitadores. “Si pasamos por alto estas acciones y las tratamos como un hecho aislado contratando y apoyando a esos individuos, nos arriesgamos a ser cómplices a la hora de fomentar acciones futuras que desestabilicen nuestro país”, explica. Lesser no ha sugerido medidas específicas que deban tomar las empresas, pero declara que estas tienen un papel importante.

Se han escuchado más peticiones de destitución del presidente de grupos tan variados como National Nurses United, que representa a 170.000 enfermeras en EEUU, y el bufete de abogados Crowell & Moring, que tiene alrededor de 1.100 empleados. El bufete, con sede en Washington DC, ha instado a otros líderes y abogados a que sumen su apoyo al documento de la empresa. “El presidente ha demostrado ser inepto para su cargo, y una amenaza temeraria y deliberada para la Constitución que se comprometió a preservar, proteger y defender”, declaró el bufete.

"Si pasamos por alto estas acciones contratando y apoyando a esos individuos, nos arriesgamos a ser cómplices"

El presidente de Crowell & Moring, Phil Inglima, demócrata, dice que desde que la firma compartió el documento, ha sabido que muchos líderes de bufetes de abogados de diferentes tamaños quieren participar. Dice que la firma, que cuenta con apoyo interno de republicanos y demócratas, enviaría el documento a Pence la semana pasada.

Un director general que ha sido un gran donante de Trump dice que se sintió frustrado por la violencia y le hubiera gustado que el presidente desaprobara de forma más contundente las acciones de los asaltantes, aunque también declara que Trump había sido difamado por sus oponentes y los medios durante su mandato. El CEO dice que ya no planea respaldar financieramente las futuras ambiciones políticas de Trump.

Foto: (Reuters)

Hay otros líderes empresariales que siguen defendiendo a Trump y los senadores republicanos. John Lodge III, CEO de Lodge Lumber, en Houston, dice que sigue siendo partidario, en términos personales y financieros, de Trump y el senador Ted Cruz, quien se opuso a ratificar los votos de Biden en Arizona la noche del miércoles.

Lodge dice que cree que el asalto fue organizado para hacer quedar mal a los seguidores de Trump. “Apoyo a cualquiera que apoye al presidente y a Ted Cruz”, dice, añadiendo que tiene una lista de personas que no apoyan al presidente y que no obtendrán apoyo financiero por su parte en las próximas elecciones, tanto republicanos como demócratas.

Tras el asalto al Capitolio, las empresas han actuado para desvincularse del presidente Trump y sus seguidores y han despedido a los empleados que participaron en él. Facebook ha suspendido la cuenta de Trump de forma indefinida y la canadiense Shopify ha cerrado las tiendas ‘online’ vinculadas a la campaña y negocios de Trump. La editorial Simon & Schuster ha declarado que suprimiría la publicación de un libro del senador Josh Hawley, defensor clave de la denuncia electoral de Trump.

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