¿Analizar el pescado congelado? Hasta dónde ha llegado China para eliminar el coronavirus
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culpan a la comida refrigerada de rebrotes

¿Analizar el pescado congelado? Hasta dónde ha llegado China para eliminar el coronavirus

Muchos países, incluido EEUU, afirman que hay muy pocas o ninguna prueba de que la comida o su envase propaguen el virus, pero Pekín no quiere correr riesgos

Foto: EC.
EC.

Muchos países en todo el mundo están controlando a personas en sus fronteras por el coronavirus. China lo está haciendo con el pescado congelado.

Desde junio, cuando hubo un repunte de casos en un mercado de pescado, carne y verduras en Pekín, las autoridades chinas han identificado a importaciones de comida congelada o refrigerada como potenciales culpables. Actualmente hay un caso dramático que exige precaución en la ciudad de Qingdao, donde las autoridades están realizando el test por coronavirus a cerca de 11 millones de habitantes tras un brote que, dicen, está vinculado con dos trabajadores portuarios que se contagiaron el mes pasado. Los trabajadores se contagiaron probablemente tras manipular marisco congelado importado que contenía el virus, aseguran las autoridades.

La preocupación sobre los envíos de alimentos ha provocado inspecciones a gran escala en el país. El mes pasado, la Agencia Nacional de Aduanas declaró que había analizado al menos medio millón de muestras extraídas de paquetes de las llamadas cadenas de congelados, que incluirían pescado y carne que llegan a los puertos nacionales.

Foto: Test del coronavirus en Qingdao. (Reuters)

El análisis descubrió restos del coronavirus en algunos casos, como en paquetes de calamar congelado de Rusia y pescado de Indonesia y Noruega de las últimas semanas. Las autoridades interrumpieron las importaciones de al menos dos entidades —una empresa de mariscos indonesia y una embarcación pesquera con la bandera de Noruega— durante una semana.

China es un caso aparte en este ámbito. La agencia Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EEUU declara que no hay evidencias de que los alimentos puedan propagar el coronavirus, pero no lo descarta como posibilidad. El riesgo de contagio por alimentos o su envase "se considera muy bajo", afirma. La Organización Mundial de la Salud dice que no es necesario desinfectar los envases alimentarios.

Las autoridades de sitios como Singapur y Nueva Zelanda declaran que no han visto pruebas de transmisión del covid-19 a través de comida o envases.

Las medidas de China, que incluyen controles por muestreo virtuales de fábricas que pertenezcan a sus proveedores alimentarios extranjeros, también han sido recibidas con escepticismo por grupos empresariales y otros organismos. Los controles como el análisis de productos importados "no están justificados científicamente", declaró la Comisión Internacional sobre Especificaciones Microbiológicas para los Alimentos, organización científica, en un artículo de opinión en septiembre.

Foto: Nueva Zelanda apunta a un cargamento de carne congelada como origen del brote. (EFE)

Jeff Farber, miembro de esta Comisión y exdirector de seguridad microbiana alimentaria en la agencia federal de salud de Canadá, señala que el enfoque de China "crea un nuevo manto de confusión y costes innecesarios para la industria". Dice que no descartó la posibilidad de que los trabajadores pudieran haberse infectado por pescado contaminado, pero que la probabilidad de transmisión por superficies inanimadas era mínima.

Algunos investigadores dicen que la transmisión es técnicamente posible cuando la comida se transporta a bajas temperaturas, que tienden a conservar los virus, a pesar de que es una posibilidad remota. En un país como China, que casi ha derrotado al virus dentro de sus fronteras, según ellos, se debería analizar hasta la más mínima posibilidad de reintroducir el virus.

"Si no tienes [el virus] en tu país y de repente sí, podría haber viajado en la comida", declara Dale Fisher, especialista en enfermedades contagiosas de la Universidad Nacional de Singapur que preside el comité directivo de la red de alerta y acción global de la OMS.

Mercado de pescado en China. (Reuters)
Mercado de pescado en China. (Reuters)

Contagiarse de covid-19 por un salmón o calamar congelados dependería de una cadena de sucesos improbable, dicen los científicos. Primero, el virus tendría que pasar de una persona infectada a la superficie del alimento o su envoltorio —por un estornudo o tos, por ejemplo—. Luego, tendría que sobrevivir al proceso de envío internacional sin desintegrarse. Al llegar, tendría que haber un lote de virus vivos en cantidades suficientes para provocar una infección. Finalmente, alguien —un consumidor o manipulador de alimentos— tendría que contagiarse por, digamos, tocar el virus vivo en la comida o el envase y luego tocarse la cara.

China se puso en marcha en junio, después de que un brote asociado a un mercado mayorista en Pekín llamado Xinfadi infectase a cerca de 300 personas. Antes del brote, la capital no había registrado transmisión comunitaria en más de 50 días, lo que condujo a una investigación sobre cómo se originó la serie de casos.

Los investigadores encontraron rastros de covid-19 en un trozo de salmón, así como en un foso cercano y en otras partes del mercado, declaró el gobierno. En el momento, Liu Jun, investigador del Instituto Nacional para el Control y la Prevención de Enfermedades Virales, comunicó a los medios que el virus podría haberse propagado o bien a través de pescado contaminado o por una persona infectada.

Los investigadores concluyeron que el brote seguramente se originó "por una serie de productos marinos y sus envases"

Tras la investigación, las autoridades chinas articularon una conclusión más clara, aunque no definitiva. En una entrevista en la televisión estatal en agosto, Wu Zunyou, jefe epidemiólogo del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de China, declaró que la investigación había excluido casi por completo la posibilidad de que el brote de Xinfadi hubiera sido ocasionado por una persona contagiada.

Los investigadores concluyeron que el brote seguramente se originó por "una serie de productos marinos y sus envases", dice Wu. Los trabajadores que estuvieron en contacto con los productos y materiales se contaminaron y enfermaron más tarde, afirma.

Investigadores del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades chino descubrieron que el virus de Xinfadi pertenecía a una variedad extendida en Europa, lo que sugería que fue importado, según un informe publicado en septiembre en 'Biosafety and Health', revista subvencionada por la Asociación Médica de China.

Las autoridades locales han sido más decisivas en el caso de dos trabajadores del puerto de Qingdao, que dieron positivo por coronavirus tras pasar un turno de noche cargando y descargando pescado congelado importado. Los análisis mostraron que algunos de los paquetes también contenían el virus. Las autoridades de control de enfermedades chinas compararon la secuencia genética de dos grupos de virus y descubrieron que eran parecidas.

Foto: Imagen: Pablo López Learte.

"La cadena de transmisión es clara y está relacionada con las importaciones de ultramar", declara Yu Dongquan, secretario general adjunto del gobierno municipal de Qingdao.

China había empezado a incrementar su política de test meses atrás. En junio, las autoridades aduaneras solicitaron a las empresas que enviaban carne, lácteos y otros productos alimentarios al país que firmaran documentos en los que declaraban que sus alimentos no estaban contaminados con el virus. En julio, China suspendió las importaciones de gambas congeladas de tres empresas ecuatorianas después de que se encontraran trazas del virus en los envases. En agosto, las autoridades de Shenzhen detectaron el virus en alitas de pollo procedentes de Brasil.

Los científicos aseguran que los test de ácido nucleico que se utilizan para tales inspecciones probablemente solo identifican trazas o fragmentos de material genético viral en los alimentos o envases, pero no comprueban si el virus sigue contagiando, lo que implicaría un procedimiento de laboratorio nocivo.

Mercado de pescado en China. (Reuters)
Mercado de pescado en China. (Reuters)

Los científicos siguen investigando el comportamiento del virus en superficies alimentarias cuando la temperatura es baja. Un estudio preliminar del Dr. Fisher en Singapur sugiere que el virus podría sobrevivir y seguir contagiando en salmón, pollo y cerdo congelados hasta durante tres semanas.

Chungen Pan, viróloga en el instituto de investigación adjunto al conglomerado chino de alimentación animal de Cantón Guangdong Haid Group, reunió a un equipo de científicos chinos para abordar la misma pregunta y encontró que el virus podía sobrevivir en salmón refrigerado durante más de una semana. La Dra. Pan dice que su estudio —que todavía no se ha publicado— sugiere que las autoridades aduaneras deberían tener cuidado.

Otros dicen que las probabilidades son insignificantes. Don Schaffner, profesor de la Universidad Rutgers especializado en ciencia alimentaria y asesor del grupo industrial Global Cold Chain Alliance, declara: "Lo que sabemos es que el covid-19 sí se contagia de una persona a otra y rara vez, por no decir nunca, se transmite por las superficies".

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