Por qué Javier de Jaime (CVC) es el único ganador en la opa de Naturgy
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Por qué Javier de Jaime (CVC) es el único ganador en la opa de Naturgy

El mundo del dinero encierra claves de poder y de intereses que explican el sentido de muchas operaciones y desenlaces. Ibex Insider ofrece pistas para entender a sus protagonistas

Foto: Imagen: EC Diseño.
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Resuelta ya la entrada del fondo australiano IFM en el capital de Naturgy con un 10,8%, pocas veces antes una opa tan radiada logró tan poca recompensa. Aun así, el ánimo en el bando opado, que en última instancia viene a ser La Caixa, tampoco ha sido de satisfacción. Más bien al contrario, hay cierto tono de desaliento en las filas capitaneadas por Isidre Fainé, tanto por el esfuerzo empleado en la defensa como por la sensación de haber ido siempre a remolque de los acontecimientos, lo que ha implicado hacerse muchos jirones por el camino para terminar arrancando un sufrido empate técnico.

El resultado le sirve a Criteria (Caixa) para ganar tiempo como accionista de referencia, una vez que se ha gastado 200 millones en plena opa para aumentar su parte del 24,4% al 26,5% y tener un consejero más. Este esfuerzo le obligó a tensar su tesorería (emisión de bonos convertibles de Cellnex en junio) para pinchar los planes de IFM una vez testado hasta dónde iba a implicarse el Gobierno. Y muy a su pesar, no habría veto al desembarco australiano pese a la potestad existente con motivo de la pandemia para rechazar cualquier operación superior al 10% del capital de cualquier compañía.

Foto: Jaime Siles, ejecutivo de IFM. (EC)

Las sospechas de concertación entre el nuevo fondo de inversión y los ya accionistas GIP y CVC, ambos propietarios del 21%, respectivamente, para cambiar el orden de las cosas en Naturgy, donde ya han cumplido su ciclo de inversión, solo ha servido para que Vox haya ido más lejos que ningún otro partido. Nadie ha hecho causa en torno a la necesaria españolidad de la compañía pilotada por Francisco Reynés, que hasta la fecha pasa por ser la única gran energética con accionista español de referencia y a su vez es el principal operador de gas (cerca del 80%) que se consume en el país.

De poco sirvió para la causa que el entonces fontanero mayor Iván Redondo hiciera suya la tesis de La Caixa dentro del Palacio de la Moncloa. Los hechos han demostrado dos cosas: la disposición del jefe de gabinete para entender a futuros buenos clientes y su limitado poder dentro del Consejo de Ministros, por más que desde los medios hayamos engordado al personaje por encima de sus posibilidades. El presidente Pedro Sánchez delegó el asunto en la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, y su celo bruselense hizo inviable un veto absoluto a IFM, como terminaron comprobando desde La Caixa.

Ni siquiera el trabajo subterráneo del CNI sirvió para tumbar la operación

Descartado el bloque morado, tampoco había muchos más ministros con voz y voto en el asunto a favor de las tesis de Fainé. Ni la ministra de Transición Energética, Teresa Ribera, preocupada solo por la tarifa eléctrica, ni la ministra de Industria, Reyes Maroto, cuyo marido trabaja en Naturgy. Ni siquiera el trabajo subterráneo del CNI sirvió para que el Consejo de Ministros considerara la operación como crítica para los intereses del país. Así que, jugadas todas las cartas, Criteria tuvo que remangarse casi seis meses después de que arrancara el partido (enero de 2021) para salvar los muebles.

Aunque buena parte de lo sucedido puede cargarse en el debe de La Caixa. Primero, por su reacción, tan tibia en origen que llegó a interpretarse como un apoyo implícito a la entrada de IFM. Y segundo, por la ejecución de la defensa, tan diluida en el organigrama (Reynés debía mantener neutralidad) que al final fue Marcelino Armenter, consejero delegado de Criteria, quien hizo de ariete por obligación. Y así fue como el plan no echó a rodar hasta casi entrado junio, días después de que el primer ejecutivo del 'holding' abandonara el consejo de administración de Naturgy para no descubrir la jugada.

Foto: Foto: EC.

Ahora que las cartas están repartidas, IFM se ha quedado sin el zurrón de acciones a que aspiraba, clave para dar la vuelta a los equilibrios del consejo de Naturgy, aunque con el porcentaje suficiente para sumar junto a los otros dos fondos más del 50% en una junta de accionistas. Y esa opción, aunque es más tediosa, es el flanco que ahora La Caixa tiene descubierto, por más que cuente con resortes para blindar el mando de la compañía. El riesgo de una "gobernabilidad compleja" es una realidad aceptada por todos los actores en juego, salvo que haya algún movimiento que lo impida.

Y es aquí donde se descubre al jugador con más comodines: CVC. El fondo liderado por Javier de Jaime es la llave para hacer ganador a cualquier bando. Su jaula de oro en Naturgy, como también le pasó antaño en Abertis, con una participación difícil (o imposible) de vender en bolsa, tiene ahora un valor extra. Teniendo en cuenta que el financiero español, a diferencia de otros, paga impuestos en España y tiene aquí su principal núcleo de intereses, es más fácil que atienda a las sensibilidades del sistema… y esa gestión ya está hecha. Puede acomodarse al 'timing' de La Caixa, pero no será gratis.

Resuelta ya la entrada del fondo australiano IFM en el capital de Naturgy con un 10,8%, pocas veces antes una opa tan radiada logró tan poca recompensa. Aun así, el ánimo en el bando opado, que en última instancia viene a ser La Caixa, tampoco ha sido de satisfacción. Más bien al contrario, hay cierto tono de desaliento en las filas capitaneadas por Isidre Fainé, tanto por el esfuerzo empleado en la defensa como por la sensación de haber ido siempre a remolque de los acontecimientos, lo que ha implicado hacerse muchos jirones por el camino para terminar arrancando un sufrido empate técnico.

Naturgy Isidre Fainé CVC
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