Un momento no tan óptimo para el mandato de Marta Ortega en Inditex
  1. Mercados
  2. El Valor Añadido
Los desafíos del relevo

Un momento no tan óptimo para el mandato de Marta Ortega en Inditex

Inditex se prepara para un relevo radical en su cúpula, que se produce en un momento clave para el futuro del gigante internacional de la moda

Foto: EC.
EC.
EC EXCLUSIVO Artículo solo para suscriptores

El ascenso de Marta Ortega a la presidencia de Inditex es una de esas noticias que pueden sorprender más que por el 'qué' por el 'cuándo' y el 'cómo'. En una empresa cuyo capital es propiedad en casi un 60% de su fundador, Amancio Ortega, la tentación de mantener las riendas bajo el control de su propia familia parece enorme. Y, después de 15 años desempeñando distintas responsabilidades dentro del grupo, su hija menor parecía la elegida para dar continuidad a un proyecto nacido hace casi 60 años en un modesto taller de A Coruña y que hoy ha devenido en un coloso de la moda a escala global.

Lo que este martes ha provocado la sorpresa y la desconfianza de los inversores no es tanto que Ortega vaya a presidir Inditex sino el ‘timing’ y las maneras de su designación. A la pregunta del por qué ahora trató de responder en la rueda de prensa ofrecida este mismo martes el todavía presidente del grupo, Pablo Isla, señalando que se trata del momento “óptimo” para ejecutar un plan en el que se viene trabajando desde hace muchos años.

Pero esa consideración de que el de ahora es un momento ideal para abordar una transición de este calado (no solo Ortega asume la presidencia, sino que Óscar García Maceiras sustituye a Carlos Crespo como consejero delegado del gigante textil) puede resultar algo discutible para los mercados, que han respondido con una caída del 6% de la cotización del grupo textil en la sesión bursátil del martes.

La compañía ha protagonizado una fuerte recuperación tras el 'shock' del coronavirus

Es cierto que el de Inditex es hoy por hoy un negocio con un modelo operativo apuntalado desde hace años y una estrategia muy claramente definida, lo que debería hacer mucho más fácil la continuidad pese al relevo en su cúpula. Y también es cierto que la compañía ha protagonizado en los últimos trimestres una muy rápida recuperación tras el 'shock' del coronavirus, hasta el punto de registrar en el segundo cuarto de este año cifras récord en términos de ventas, ebitda y beneficio neto.

Sus más recientes resultados, que confirman el liderazgo del grupo en términos de rentabilidad y generación de caja, incluso en un momento tan complejo, no han sido pasados por alto por los inversores, que, dejando a un lado las recurrentes preocupaciones en torno a las valoraciones de la compañía, la han afianzado como la cotizada más valiosa del mercado español, con una capitalización que ha hollado varias veces en las últimas semanas la cima de los 100.000 millones de euros.

Foto: EC.

Y no es difícil imaginar que el grupo haya decidido abordar este movimiento ahora, a apenas dos semanas para hacer públicas sus cuentas del tercer trimestre, con la confianza de que unos buenos resultados ese día puedan hacer olvidar cualquier preocupación a los inversores.

"Con el negocio 'de vuelta a la normalidad' tras las extensas restricciones de movilidad en muchos países a principios de 2021 y la mayoría de las iniciativas estratégicas de los últimos años (ROP / SINT / IOP) ahora totalmente implementadas, Inditex es una máquina bien engrasada, por lo que es un momento oportuno para embarcarse en su planeada sucesión y cambio generacional. De hecho, esperamos que los resultados del tercer trimestre de 2021 (15 de diciembre) ilustren su sólida salud financiera", observan en este sentido los analistas de Banco Santander.

Pero nada de esto quita que Inditex se halla inmerso en una industria en transformación, que debe dar respuesta a cuantiosos desafíos en los próximos años. Ir por delante de sus competidores no es ni mucho menos una garantía de éxito a medio y largo plazo y la agudización de la competencia que ha supuesto el auge del comercio online representa un desafío de calado que seguirá marcando el futuro del negocio. La inquietud con la que en varias ocasiones —sin ir más lejos, tras los últimos resultados— han reaccionado los inversores a cualquier muestra de debilidad en los márgenes del grupo es una clara muestra de lo que está en juego.

Unos buenos resultados el 15 de diciembre pueden atenuar la inquietud del mercado

Es por eso que los analistas observan con cierta preocupación que tanto Marta Ortega como García Maceiras (en especial este, que tendrá en su mano el poder ejecutivo) tendrán que demostrar su valía en un entorno ciertamente desafiante y lamentan que el proceso de sucesión no se haya articulado de una manera más suave, con un periodo más largo de transición bajo la supervisión del propio Isla.

Probablemente, a los niveles en los que se mueve Inditex, sea una especie de quimera pensar que existe realmente un momento óptimo para dar el relevo al hombre que ha guiado el rumbo de la compañía hasta consolidarla como el gigante internacional que es hoy —con una valoración ocho veces superior a la que tenía cuando llegó al grupo hace más de 16 años—. Pero afrontarlo en un momento de transformación en la industria, ralentización económica y con las preocupaciones sanitarias ‘in crescendo’ probablemente no haga sino agudizar la sensación de reto titánico.

Al duo que conforman Ortega y García Maceiras les aguardan importantes pruebas por delante antes de hacerse acreedores de la confianza de los inversores. En Arteixo consideran que el momento óptimo para darles las riendas del grupo ha llegado. El mercado probablemente será algo más exigente.

El ascenso de Marta Ortega a la presidencia de Inditex es una de esas noticias que pueden sorprender más que por el 'qué' por el 'cuándo' y el 'cómo'. En una empresa cuyo capital es propiedad en casi un 60% de su fundador, Amancio Ortega, la tentación de mantener las riendas bajo el control de su propia familia parece enorme. Y, después de 15 años desempeñando distintas responsabilidades dentro del grupo, su hija menor parecía la elegida para dar continuidad a un proyecto nacido hace casi 60 años en un modesto taller de A Coruña y que hoy ha devenido en un coloso de la moda a escala global.

Amancio Ortega Inversores Coronavirus
El redactor recomienda