subida del precio de los bonos

De Allianz a Goldman Sachs: los fondos que más ganan con la caída de Maduro

La subida de precio de los bonos permite recuperar algo de pérdidas a fondos con posiciones de miles de millones. El mercado apuesta por un presidente más favorable

Foto: Bolívares y dólares. (E. Villarino)
Bolívares y dólares. (E. Villarino)

Las turbulencias políticas de Venezuela tienen muchas derivadas. Una de ellas es la inversión en bonos soberanos y corporativos de la petrolera estatal (PDVSA) que mantienen en cartera multitud de grandes fondos. Estos jugadores globales han perdido cientos de millones miles, en algún caso— con el deterioro de la economía, el desplome del precio de los bonos y la situación de impago de algunas emisiones de deuda pública. Las expectativas de que llegue un presidente ‘pro mercado’ les permiten recuperar parte de las pérdidas.

La posibilidad de que Nicolás Maduro abandone el poder ha provocado compras de bonos venezolanos, cuyo valor nominal en cotización se disparó la semana pasada un tercio, superando el 30% —a la par o valor de emisión sería el 100%—. El deterioro político y económico derivó en que la mayor emisión de Venezuela, un bono con vencimiento en septiembre de 2027 y un cupón del 9,25%, esté en situación de impago.

Aun así, hay inversores comprando. La razón es simple: las expectativas de un cambio de Gobierno alientan la esperanza entre los fondos de que el nuevo presidente salga de la situación de ‘default’ con algún tipo de acuerdo para poder seguir financiándose en el mercado en el futuro. Y las movilizaciones masivas de venezolanos, unidas a que el opositor Juan Guaidó se autoproclamó presidente encargado de Venezuela con el reconocimiento de Estados Unidos y algunos vecinos latinoamericanos, han alimentado estas expectativas.

Los fondos tienen en juego miles de millones de euros. Pese a que la inestabilidad política, social, económica y financiera de Venezuela era cada vez más acusada los últimos años, un cupón del 9,25% ha sido demasiado atractivo para muchos gestores que en sus mercados locales sufrían para encontrar rentabilidades ante las políticas de tipos bajos de los bancos centrales. De hecho, el retorno de estos títulos se disparó conforme el título cotizaba por debajo de la par. El precio de los bonos se desplomó especialmente en noviembre de 2017, tras un anuncio de las autoridades sobre su intención de reestructurar o refinanciar deuda. Asimismo, los bonos de PDVSA con vencimiento en 2024 y un cupón del 6% cotizan al 24%, frente al 14% de una semana antes.

Entre las gestoras con mayores posiciones en deuda venezolana, sumando los bonos emitidos por Venezuela o por la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), se encuentran BlackRock, Fidelity, Allianz y Goldman Sachs. En todos estos casos, superando los 1.000 millones de euros, según datos de Bloomberg, mientras que T. Rowe Price se queda cerca de esta cifra. Ashmore Grou cuenta a su vez con más de 700 millones, mientras que Grantham Mayo está cerca de los 500 millones. Con más de 200 millones están Northern, AllianceBernstein, Prudential, Stone Harbor, UBS, Pictet, HSBC o Sun Life Financial, mientras que por encima de los 100 millones destacan Candriam, TCW Group, Crédit Agricole, Standard Life Aberdeen y NN Group.

Bandera de Venezuela.
Bandera de Venezuela.

El caso más destacado es el de BlackRock, la mayor gestora del mundo por volumen de activos. En su caso, con una posición de casi 700 millones en deuda pública y otros casi 1.500 millones en bonos de PDVSA, con lo que la exposición es de más de 2.100 millones. Fidelity aparece en segundo lugar, con 1.100 millones de PDVSA y otros 600 del Estado, mientras que el gigante alemán Allianz reparte casi por igual entre ambos emisores un total de 1.600 millones.

La apuesta de Goldman Sachs

Por su parte, Goldman Sachs tiene una exposición de 1.400 millones a deuda corporativa de PDVSA y menos de 100 millones de bonos soberanos. El gigante norteamericano acumula importantes pérdidas que la semana pasada se redujeron, después de sorprender al mercado con la compra de bonos por valor de 2.500 millones de euros en mayo de 2017, según informó ‘The Wall Street Journal’. “Goldman está apostando a que un cambio en el Gobierno puede más que duplicar el valor de la deuda, que se negocia con fuertes descuentos”, apuntaba una fuente cercana al banco de inversión norteamericano.

Esta posibilidad es la que ‘compra’ el mercado durante los últimos días, aunque el ‘timing’ por ahora de Goldman hace que pierda dinero con esta decisión. Pero no fue el único. Por ejemplo, el fondo Edmond de Rothschild Fund Emerging Bonds, vehículo luxemburgués que se comercializa en España con casi 500 millones bajo gestión, tiene más del 2% de la cartera en deuda venezolana.

Este porcentaje ha ido disminuyendo, porque la posición ha tenido pérdidas aún mayores que el valor liquidativo, que ha caído un 10% en 2017 y otro tanto en 2018. Su gestor, Jean Jacques Durand, explicó en una entrevista a finales de 2017 en ‘Bolsamanía’ que su apuesta era de un cambio de régimen, dado que entonces el apoyo popular a Maduro era ya inferior al 20%. “Incluso en el actual contexto de 'default', los actuales precios de mercado son mucho más bajos que el potencial de actualización a largo plazo y la asimetría es extrema”, aseguró. Sin embargo, explicó, “hay que ser pacientes para ser conscientes del potencial completo de estas inversiones que se apoyan en un cambio completo de régimen o modelo económico, como fue el caso de Argentina hace varios años”.

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