dependencia de la pensión pública

¿Listos para la jubilación? Los españoles ahorran menos y peor que los europeos

Los españoles esperan dedicar el 35% de su renta a los gastos básicos en la jubilación. Los planes de pensiones españoles, menos rentables que los europeos

Foto: Foto:Corbis
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Las expectativas de las futuras pensiones en España son inciertas ante el desafío del envejecimiento de la población. El Pacto de Toledo alcanzó en septiembre un acuerdo de mínimos para volver al IPC como referencia para la revalorización anual, pero las negociaciones continúan para una reforma integral y los futuros jubilados no saben con qué pensión contarán. De hecho, infravaloran el coste de la vida en la jubilación y consiguen rentabilidades inferiores con sus planes de pensiones a las de otros países.

Así lo ha puesto de manifiesto un estudio de la gestora británica Schroders, realizado entre 22.000 inversores de 30 países, entre los que está España. Los españoles esperan dedicar una media del 35% de sus rentas para la jubilación a cubrir gastos básicos de manutención. Sin embargo, la realidad es muy diferente, ya que alcanza el 51% de los ingresos.

Y eso que muchos españoles llegan con vivienda en propiedad y, por lo tanto, sin gastos pendientes en alquiler o hipoteca, lo que incentiva nuevas ofertas desde el sector financiero como las hipotecas inversas. De hecho, el 87% de los españoles es propietario de bienes inmuebles, según el I Observatorio del Ahorro y la Inversión de Bestinver y el IESE. El 72% de los encuestados confiesa preocupación por las pensiones, pero son los mayores de 54 años los más activos en prepararse para la jubilación, aunque cuanto menos tiempo queda, hay menor capacidad de aprovechar el interés compuesto.

Pese a la preocupación para el retiro, los españoles que ahora son población activa subestiman el coste de la vida. Asimismo, el 79% de los españoles encuestados cree que sus rentas son suficientes para la jubilación, según la encuesta de Schroders: los jubilados españoles perciben el 68% de su salario final cada año de media como rentas en la jubilación, por encima del 63% de media europea.

La tasa de sustitución española —pensión respecto al último salario— está entre el 70% y el 80%, de las más altas de Europa. Sin embargo, para que persista debería consolidarse la revalorización de las pensiones del IPC, y no las subidas del 0,25% a las que empuja la reforma de 2013. En este caso, las pensiones perderían poder adquisitivo paulatinamente.

Sin información

La realidad es que los españoles no tienen información oficial sobre su futura pensión, incumpliendo la ley de reforma del sistema de 2011 que obliga a la Seguridad Social a informar sobre ello a los cotizantes. Pero nunca llegó a mandarse la carta con estos datos, pese a que incluso estuvo presupuestada, y el Ministerio de Empleo y Seguridad Social no está por la labor tampoco con Magdalena Valerio al mando. A cambio, en los últimos años hay una herramienta que realiza el cálculo en la página web, pero con estimaciones sin deflactar. Es decir, sin considerar la variación de los precios y, por lo tanto, puede decir a un mileurista que su pensión será de 2.000 o 3.000 euros mensuales en dos décadas, lo que los expertos consideran ilusión monetaria.

Lo curioso es que el Gobierno sí obligará a las empresas que tienen planes de empleo a que informen de la pensión futura a los partícipes, según el Anteproyecto de Ley desarrollado por el Ministerio de Economía para la transposición de la directiva europea que regula las actividades y supervisión de estos fondos. Por ahora, los planes de empleo tienen una penetración reducida en España, salvo en sectores como la banca donde están más extendidos. Según datos de la patronal de gestoras, Inverco, hay 2 millones de partícipes con un ahorro de 35.000 millones en planes de empleo, mientras que en los individuales hay 7,6 millones de partícipes y un patrimonio de 74.500 millones.

Un estudio del año pasado de Inverco mostró que solo 4 de cada 1.000 empresas tienen planes de empleo. Las patronales de gestoras (Inverco) y aseguradoras (Unespa) persiguen impulsar el modelo británico, en el que las empresas están obligadas a ofrecer un plan de empleo, al que se adhieren por defecto los empleados con aportaciones de su salario y del empleador. No obstante, pueden salirse si lo desean. En cualquier caso, los planes de pensiones a través de las compañías tenderán a aumentar en España, según una encuesta de KPMG, ya que el 53% de las empresas encuestadas prevé tener una planificación de la jubilación de sus empleados en 2020.

Menos rentabilidad

Pero en la actualidad, el ahorro complementario para la jubilación es reducido. Una encuesta del Instituto BBVA de Pensiones a finales del año pasado concluyó que solo el 28% de los españoles ahorra para su retiro. Parte de este ahorro se canaliza a través de los planes de pensiones, el producto diseñado para el ahorro individual de cara a la jubilación. Cuentan con la ventaja fiscal de que las aportaciones son deducibles hasta un máximo de 8.000 euros o el 30% de la base imponible de las rentas del trabajo.

Sin embargo, en el rescate el dinero tributa por IRPF —tanto capital aportado como rentabilidad obtenida— en vez de como ganancias de capital. Son productos menos líquidos, ya que solo se puede recuperar el dinero después de diez años salvo excepciones, como la propia jubilación, enfermedad grave o paro de larga duración sin ingresos. La primera ventana de liquidez será en 2025. Además, no hay competencia internacional, factor que contribuye a que sean de media más caros y menos rentables que los fondos de inversión.

Por estas razones, muchos ahorradores que piensan en la jubilación prefieren vías alternativas a los planes de pensiones, pese a estar constituidos para ello. Además, los planes de pensiones españoles tienen retornos inferiores a otros productos de ahorro en España y a sus comparables en Europa. La rentabilidad anual media en los últimos 15 años ha sido del 2,7%, frente a retornos del 5,02% en Francia, del 3,02% en Italia, del 4,04% en Alemania y del 5,29% en Holanda, según estadísticas recabadas por Finizens.

"El sector de los planes de pensiones en España presenta ineficiencias estructurales, que a la larga impactan negativamente sobre el patrimonio de los inversores de forma sustancial", aseguran en Finizens, jugador interesado en mostrar estos datos al defender la gestión pasiva e independiente de la banca, que gestiona la mayor parte del ahorro privado de los españoles. Pero los datos avalan esta crítica: el 40% de los inversores no está satisfecho con la rentabilidad obtenida en fondos o planes de pensiones, según la encuesta de Bestinver y el IESE. Este mismo sondeo exhibe que uno de cada tres inversores no analiza la oferta de productos financieros del mercado y se ciñe a la oferta de la banca.

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