recorte de 30.000m a 15.000m entre septiembre y diciembre

El BCE acabará con la compra de deuda en 2018 y prepara las futuras subidas de tipos

La autoridad monetaria europea ha culminado este jueves su reunión de política monetaria de junio. Los tipos siguen en el 0%, pero pone fecha para el fin de sus compras

Foto: Luis de Guindos y Mario Draghi. (Efe)
Luis de Guindos y Mario Draghi. (Efe)

El Banco Central Europeo (BCE) prolonga el 'dinero gratis'. Esto estaba en el guión. El tipo de interés de referencia para operaciones de financiación continuará en el 0%, el de facilidad de de depósito en el -0,4% y el de facilidad marginal de crédito en el 0,25%. Pero la decisión relevante, tal y como esperaba el mercado, está en torno al programa de compras de bonos (APP, por sus siglas en inglés, o QE, como se conoce en el mercado). El BCE ha puesto fecha para acabar con una era de estímulos antes de iniciar la normalización de los tipos de interés, que el mercado espera para 2019.

La adquisición neta de activos se recortará en septiembre desde 30.000 millones de euros hasta 15.000 millones. Será una prórroga de tres meses, ya que el organismo que preside Mario Draghi tiene previsto acabar con el estímulo en diciembre. También pone fecha posible por primera vez para las subidas de tipos, al señalar que se mantendrán en los niveles actuales "al menos hasta el verano de 2019", con la coletilla habitual en el comunicado de que "durante el tiempo necesario para garantizar que la evolución de la inflación se mantenga alineada con las expectativas actuales de un ajuste sostenido".

Eso sí, Mario Draghi ha asegurado en la conferencia de prensa: "No hemos discutido cuándo y si subir los tipos". Contra las críticas a la política de tipos bajos que llegan especialmente desde Alemania, con el aviso de represión financiera por tener una inflación más alta que las rentabilidades de los productos más conservadores, ha defendido: "No se le niegan ingresos e intereses a los ahorradores, porque pueden invertir en otros activos y lo han hecho".

La reunión de junio, que ha concluido este jueves, deja varias novedades, como la presencia por primera vez de Luis de Guindos como vicepresidente, que sustituye a Vítor Constâncio. De Guindos realizará labores similares a su precedesor, en torno a la política macroprudencial, según ha explicado Draghi. En la única pregunta dirigada al ex ministro español, éste ha señalado que se debe avanzar en términos de "consistencia y confianza" en la regulación de las resoluciones bancarias para futuras crisis de entidades como ocurrió hace poco más de un año con Banco Popular.

Tipos bajos "al menos hasta verano de 2019"

Por otor lado, el BCE ha cambiado la estructura del comunicado de decisiones de política monetaria, que se había visto casi inalterado durante los últimos meses, a excepción de pequeños detalles. Prima la información sobre el programa de compras y, como anécdota, el comunicado solo se ha publicado en primera instancia en inglés y el letón (el encuentor se celebra en Riga), en vez de en todos los idiomas de la eurozona como suele ser habitual.

No estaba prevista una mención al futuro de los tipos de interés y había dudas con el fin de la adquisición de títulos, con una opinión mayoritaria sobre que septiembre sería el fin definitivo. En cualquier caso, hay fecha para que termine un estímulo que durante la última década ha triplicado el balance del BCE desde 1,5 billones (millones de millones) hasta 4,5 billones, como una de las principales palancas para la recuperación de la eurozona, aunque el APP "siempre seguirá en la caja de herramientas del BCE" como un elemento posible para usar, comenta el banquero central.

La prórroga desde septiembre a diciembre decidida en Riga coincide con un alud de datos que muestran una desaceleración de la economía, según ha explicado Mario Draghi en la rueda de prensa posterior. "Los últimos indicadores económicos y encuestas son más débiles, pero consistentes con un crecimiento económico sólido y amplio", arguye el economista italiano, cuyo mandato expirará el próximo año.

Luis de Guindos y Mario Draghi
Luis de Guindos y Mario Draghi

Así, Draghi ha querido dejar claro que el recorte de compras estará "condicionado" a que las expectativas de la institución sobre conseguir su objetivo principal: mantener la inflación en el medio plazo cerca, pero por debajo, del 2%. En mayo el IPC de la eurozona se situó en el 1,9%, y el subyacente (sin energía ni alimentos no elaborados) en el 1% interanual, según Eurostat. La proyección del organismo es que se sitúa en el 1,7% en 2018, 2019 y 2020. "Gracias a la política monetaria" se está cerrando la holgura económica, lo que debería impulsar la inflación subyacente, ha dicho Draghi. Es decir, el crecimiento real avanza hacia el potencial, lo que debe generar presiones inflacionistas.

Por su parte, el BCE espera que el crecimiento real del PIB sea del 2,1% este año, del 1,9% el próximo ejercicio y del 1,7% en 2020. Estas proyecciones no incluyen el impacto de las medidas proteccionistas iniciadas por Donald Trump, aunque hasta ahora "ha sido limitado". En cualquier caso, hay una desaceleración, yc ontra ella, Draghi ha insistido en sus peticiones habtiuales de reformas estructurales para impulsar el crecimiento potencial de la economía, así como fortalecer el camino de la integración monetaria, que incluye la Unión Bancaria. Asimismo, ha evitado valorar los cambios políticos en España e Italia: "Tenemos 19 países (en la eurozona), es probable que tengamos 19 elecciones en algún momento. Lo importante es que estas diferencias se discutan dentro de los tratados existentes".

Reacciones bruscas

La decisión sobre el programa de compras ha provocado de forma inmediata reacciones bruscas en el mercado. El euro ha pasado de cotizar con ganacias frente al euro a desplomarse, para rebotar posteriormente y volver a caer, ahora en torno al medio punto porcentual hasta los 1,173 dólares. Algo similar ha ocurrido en el mercado secundario de deuda, donde el bono alemán a 10 años cotiza con ganancias y la rentabilidad cae hasta el 0,457%. "Los halcones (en la jerga, los miembros más duros) finalmente han ganado la jornada en el Consejo de Gobierno", arguye Ranko Berich, jefe de análisis de Monex Europe.

Movimiento del euro/dólar en la sesión. Fuente: Bloomberg
Movimiento del euro/dólar en la sesión. Fuente: Bloomberg

El BCE argumenta que el recorte previsto para septiembre, que en todo caso no será definitivo hasta la reunión previa, estará justificado si "los datos recibidos confirman las perspectivas de inflación a medio plazo del Consejo de Gobierno". Esta "opcionalidad", como la llama Draghi, ha sido decidida por unanimidad en el Consejo de Gobierno del organismo con sede en Fráncfort para seguir con un carácter en la política monetaria "paciente, prudente y persistente".

En segundo lugar, indica que tiene intención de mantener la política de reinversión del pago del principal de los títulos vencidos que hayan sido adquiridos en el programa APP durante "un periodo prolongado después del final de las compras de activos netos y, en cualquier caso, durante el tiempo necesario para mantener una liquidez y condiciones favorables para un amplio grado de acomodación monetaria". El fin de la reinversión de los vencimientos se discutirá "en una reunión futura, es importante ser conscientes del exceso de liquidez", avisa Draghi. En definitiva, el BCE quiere evitar cualquier turbulencia en los mercados.

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