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Los altos patrimonios se salieron de bolsa en mínimos y se han perdido el rebote
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LOS CLIENTES ACUMULAN PÉRDIDAS MAYORES

Los altos patrimonios se salieron de bolsa en mínimos y se han perdido el rebote

La volatilidad de la bolsa en 2016 ha tenido como principales perjudicados a los altos patrimonios clientes d ela banca privada, que se salieron en el peor momento

Foto: Panel informativo de la Bolsa de Madrid (Efe)
Panel informativo de la Bolsa de Madrid (Efe)

Los gurús de la bolsa siempre dicen que no hay que vender cuando los precios se desploman, puesto que es el peor momento y corres el riesgo de salirte en el suelo y perderte la recuperación. Ahora bien, eso no es tan fácil: nunca se puede saber a ciencia cierta dónde se va a formar un suelo y un mercado que ha bajado mucho puede seguir bajando. En esa situación, es humano dejarse llevar por el pánico y vender antes de que las pérdidas sean aún mayores. Y por eso, muchos inversores confían en gestores de patrimonio (bancos privados) para que tomen decisiones por ellos y eviten esas emociones.

Pero en 2016 esta teoría no ha funcionado. Según confirman distintas fuentes del sector, los principales bancos privados que operan en España no pudieron resistir la presión y cortaron radicalmente la exposición de sus clientes a la renta variable en la zona de mínimos anuales (por debajo de 8.000 puntos en el caso del Ibex 35). Por tanto, se han perdido el rebote desde entonces hasta la zona de 8.700-8.800 en que se encuentra actualmente. Y eso se traduce en que la pérdida acumulada en las carteras es mucho mayor de la que sería si sus gestores no hubieran sucumbido al pánico.

Por ejemplo, una cartera con un 50% de renta variable europea debería acumular una pérdida en torno al 3,5%, la mitad de lo que se deja al EuroStoxx 50 en lo que va de año. Pero si se redujo esa exposición al 25% justo en el momento en que el índice marcaba mínimos anuales (cuando bajaba el 18%), las pérdidas de la cartera pueden ser perfectamente superiores a ese 7% y llegar al 10%. Para ese viaje no hacían falta alforjas, que es la crítica habitual que se hace a los asesores financieros: "Para perder dinero no me hace falta pagar a nadie, lo hago yo solo".

"Hay que entender el contexto en que se vende: los medios estaban abriendo todos los días con el batacazo de la bolsa, los analistas hablaban de mercado bajista, los clientes no dejaban de llamar asustados y, por más que les pedías tranquilidad y les decías que el mercado estaba exagerando, no lo conseguías. Si al día siguiente volvía a bajar te decían, "¿ves? Si hubiéramos vendido ayer ya no seguiríamos perdiendo"", explica un directivo de una entidad de banca privada internacional.

El miedo a otro Lehman precipitó las ventas

Resistir esa presión es muy difícil con un mercado en caída libre que pierde todos los soportes y lleno de incertidumbres económicas globales y políticas en España. Pero el detonante de las ventas fue la crisis de Deutsche Bank y el miedo a una repetición de Lehman Brothers: "Los clientes de banca privada tienen todavía muy fresca la memoria de 2008 y de las fuertes pérdidas que sufrieron. Y lo que no quieren bajo ningún concepto es que eso se repita. Así que prefieren vender perdiendo un poco a arriesgarse a otro desastre", explican en una gestora nacional.

Un directivo de banca privada de uno de los grandes bancos españoles recuerda una de las máximas que presiden este negocio: "Los clientes toleran no aprovechar toda la subida a cambio de reducir su riesgo. Lo que no toleran es perder, porque pare eso pagan un asesor. Así que, cuando las caídas pasan de cierto límite, cuando el escenario es tan complicado y cuando hay verdadero terror a otro desastre como el de Lehman, prefieres arriesgarte a 'comerte' el rebote que a sufrir unas pérdidas masivas".

Hay tiempo para recuperar el terreno perdido

A esto se suma que estamos todavía a principios del ejercicio. Eduardo Roque, director de inversiones de Mutuactivos, sostenía en la última Round Table de Cotizalia que el hecho de que las caídas se produzcan a principios de año, cuando los gestores no tienen un colchón de rentabilidad acumulado que les permita aguantar ciertas caídas, lo que les fuerza a vender.

Eso también tiene otra ventaja para los banqueros privados: queda mucho año para recuperar la rentabilidad que se les ha escapado en el rebote actual de la bolsa. "Si el mercado ha hecho suelo de verdad y retoma las subidas, habrá tiempo y oportunidades para recuperar el terreno perdido y acabar el año con una rentabilidad decente para los clientes", explica uno de los banqueros privados. "Pero si se vuelve a venir abajo, les habremos protegido de las pérdidas. Y no sería extraño porque el panorama se puede torcer por muchos motivos". Empezando por la reunión de este jueves del BCE.

Los gurús de la bolsa siempre dicen que no hay que vender cuando los precios se desploman, puesto que es el peor momento y corres el riesgo de salirte en el suelo y perderte la recuperación. Ahora bien, eso no es tan fácil: nunca se puede saber a ciencia cierta dónde se va a formar un suelo y un mercado que ha bajado mucho puede seguir bajando. En esa situación, es humano dejarse llevar por el pánico y vender antes de que las pérdidas sean aún mayores. Y por eso, muchos inversores confían en gestores de patrimonio (bancos privados) para que tomen decisiones por ellos y eviten esas emociones.

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