La verdadera revolución energética surge de nuestros tejados
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Vietnam, líder mundial en autoconsumo

La verdadera revolución energética surge de nuestros tejados

A pesar de los varapalos que esta tendencia ha sufrido (como el famoso 'impuesto al sol'), España empieza a aumentar sus niveles de autogeneración, pero seguimos muy lejos de acercarnos a los líderes mundiales: Australia y Vietnam

Foto: El autoconsumo fotovoltaico está cada día más cerca. Foto: Reuters
El autoconsumo fotovoltaico está cada día más cerca. Foto: Reuters

El conflicto actual de la transición energética, con numerosos movimientos sociales posicionados, es un debate entre la proporción de grandes plantas, medianas y pequeñas que necesitamos y el de su ubicación. El petróleo, el gas y el carbón, a pesar de la elevada demanda hoy en día, tienen los años contados y la sociedad es consciente de ello.

Pero, hay un factor diferencial entre los grandes parques fotovoltaicos de generación de electricidad, absolutamente necesarios para cubrir la demanda energética actual y futura, y los pequeños; el papel del ciudadano como agente central y activo del sistema eléctrico. Esa revolución energética que sitúa a las personas en el centro, empoderándolas e independizándolas, se llama autoconsumo fotovoltaico. Los beneficios de este no se detienen ahí, sino que tiene otras virtudes tan importantes como imprescindibles.

Australia es uno de los gigantes mundiales en autoconsumo, generando más de 12 GW

Es eficiente, al evitar pérdidas de la red, garantiza el suministro, produce ahorro económico, genera empleo distribuido a pequeña escala y favorece, sobre todo si es con baterías, la gestión de nuestra demanda de energía, permitiéndonos mejorar nuestros hábitos de consumo. Si a esto le sumamos los precios actuales del mercado mayorista de la electricidad, es el momento oportuno para dar el salto y pasarse a ser autoconsumidor.

El pistoletazo de salida

Tras el incomprensible y desafortunado “Impuesto al Sol” en el país del astro rey, el Real Decreto 244/2019 supuso el inicio hacia la autosuficiencia energética de la ciudadanía al regular las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo.

Este Real Decreto reconoce las modalidades de autoconsumo individual, colectivo o de proximidad y con ello abre las puertas de par en par a generar, consumir, vender, almacenar y gestionar nuestra propia energía. Insólito hasta entonces. Además, permite la remuneración de los excedentes -electricidad que se produce, pero que no se consume y vuelve a la red- y favorece una simplificación de la tramitación administrativa de las instalaciones.

placeholder Casa con paneles solares en Hawái, EEUU. Foto: Reuters
Casa con paneles solares en Hawái, EEUU. Foto: Reuters

Ese mismo año, abierta la veda, y según los datos de Unión Española Fotovoltaica (UNEF), se instalaron 459 MW de autoconsumo y solo fue el comienzo. En 2020 se conectaron otros 596 MW más, de los que solo el 19% fueron para residencial, llevándose la palma el sector industrial con el 56% y seguido por el comercial con un 23% (el 2% restante fueron aislados). Las previsiones para 2021 son mucho mayores al calor de los fondos de recuperación europeos.

Foto: Foto: Unsplash/@annadudkova

¿Son muchos? Si los comparamos con los líderes mundiales, y España podría serlo por potencial irradiación/horas de sol, no. Dos países se llevaron la palma en 2020 según REN 21. En Vietnam se instalaron más de 83.000 sistemas fotovoltaicos, pasando de una potencia instalada de 0,4 GW a 9,4 GW, de los cuales 6,7 GW se instalaron solamente en el mes de diciembre. El otro gigante es Australia que el año pasado instaló 2,6 GW, superando el total de los 13 GW de autoconsumo, de forma que casi 2,7 millones de casas disponen ya de generación eléctrica y propia.

¿Queda camino por recorrer?

Por supuesto, y las mejoras que se pueden conseguir son muchas. Y es que existe una gran diferencia en las edificaciones de España y las de sus vecinos europeos: en nuestro país un 66% de la población reside en pisos y un 34% en viviendas unifamiliares. Esta tendencia se invierte en Europa, donde, de media, el 41% vive en pisos. Estos datos nos dan una idea de lo importante que es avanzar hacia el autoconsumo colectivo. Sin tener en cuenta sus particularidades, se diferencia del individual en que la electricidad de una instalación se reparte entre un número de vecinos, en función de su consumo y su participación.

placeholder La generación 'industrial' de energía renovable no es la única solución a la crisis energética. Foto: Reuters
La generación 'industrial' de energía renovable no es la única solución a la crisis energética. Foto: Reuters

Pero también, como reivindica la Alianza por el Autoconsumo, existen trabas administrativas que se han de salvar con urgencia. No son pocas. Entre ellas, facilitar la realización de los trámites burocráticos a través de la gestión telemática, no requerir licencia de obra (alarga meses el proceso) y promover bonificaciones o desgravaciones en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO). Inciden, entre otras propuestas, en que se elimine la distancia de 500 metros máxima que la regulación exige entre los puntos de consumo y generación.

Desde la Fundación Renovables también señalan otros escollos, como el tiempo de tramitación: en España la tramitación de una instalación residencial requiere 45 días mientras que en Portugal menos de una semana: “allí es como comprar e instalar un electrodoméstico”. Reivindican que se permita su conexión en media tensión, lo que facilitaría el despliegue de estas instalaciones tanto en polígonos industriales como en el medio rural. Además, solicitan que se activen los intercambios de excedentes entre vecinos y que se establezca un objetivo del 10% de autoconsumo de la demanda final de energía para 2030, un 20% para 2040 y un 30% para 2050.

Foto: El impuesto a la autosuficiencia energética en EEU se está extendiendo. Reuters

No es tan descabellado. Este estudio analiza el potencial de los tejados europeos para la generación distribuida fotovoltaica, llegando a la interesante conclusión de que España, Alemania e Italia podrían cubrir su consumo energético anual entre un 20% y un 30% con esta modalidad. Además, sin tener en cuenta las instalaciones de renovables menores de 5 MW ni las comunidades energéticas. El autoconsumo colectivo es la herramienta perfecta para una sociedad activa y consciente de que la auténtica revolución energética les permite ser a todos participes y beneficiarios.

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