NUEVO REGLAMENTO APROBADO SOLO POR EL PP

El Parlamento gallego impone el 'decoro' para evitar camisetas con lemas políticos

Polémica por el reglamento de la Presidencia, que permite vetar en la Cámara determinadas formas de vestir, los mensajes políticos en las camisetas y los actos reivindicativos

Foto: Vista general del Parlamento gallego. (EFE)
Vista general del Parlamento gallego. (EFE)

Al Pazo do Hórreo de Santiago de Compostela no se podrá acceder con una indumentaria indecorosa. Así lo establece el reglamento de la Presidencia del Parlamento de Galicia para el uso de las salas institucionales y otras dependencias de la Cámara, que ha levantado la primera polémica del curso político. A la oposición no le ha gustado la aplicación al atuendo de diputados e invitados de criterios tan subjetivos y "franquistas" como el decoro, pero, sobre todo, discrepa de su aplicación a carteles reivindicativos o de que limite los usos de la sede, lo que interpreta como una "mordaza" y un "atentado" contra la libertad de expresión.

Las normas, aprobadas el pasado lunes por la Mesa de la Cámara con el único apoyo del PP, atribuyen a la Presidencia la facultad de impedir la entrada a quienes usen prendas de vestir, carteles u otros elementos que "menoscaben el decoro". Bajo el título de 'Normas de utilización das salas institucionales, espacios y otras dependencias del Parlamento', establece que los grupos están obligados a "respetar el carácter institucional" de todos el edificio, incluso en las propias áreas de uso exclusivo de cada grupo. "Son responsables del uso de los espacios y del respeto de los derechos de las personas que acceden a ellos", se indica.

El texto señala, además, que las instalaciones no asignadas a los grupos son de uso "exclusivamente parlamentario", por lo que no podrán ser empleadas por personas ajenas a la Cámara. Cualquier actividad "no institucional" que los grupos quieran desarrollar fuera de las áreas que le son asignadas en cada legislatura, dependerá de la autorización explícita de la Presidencia. El permiso solo se facilitará cuando los grupos no dispongan del espacio o los recursos adecuados para la finalidad de la reunión, y siempre y cuando al menos uno de los asistentes tenga la condición de diputado. En las zonas objeto de esta regulación se "prohíbe expresamente" cualquier actividad "impropia de la formalidad de un poder público" o que pretenda "suplantar, directa o indirectamente, el papel y las funciones de cualquier órgano" que contemple el reglamento.

Esta disposición apela directamente a lo sucedido en esta legislatura con la comisión "alternativa" sobre la sanidad pública, que impulsaron los grupos de la oposición ante la negativa del PP a hacerlo por los cauces reglamentarios. Aquella serie de comparecencias, que lograron una notable repercusión mediática, originó un conflicto por el uso de las dependencias de la Cámara, con duras críticas al presidente del Parlamento, el popular Miguel Santalices.

El presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Ángel Santalices. (EFE)
El presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Ángel Santalices. (EFE)

Otro de los asuntos que establece la nueva norma es que los diferentes espacios y equipamientos que no formen parte de los asignados a los grupos no podrán ser usados para la colocación de ningún tipo de propaganda, reivindicación, información, carteles, pancartas o símbolos que puedan identificar una opción política o cualquier otro elemento, excepto con la autorización expresa de la Mesa. El órgano rector del legislativo repartió entre los medios de comunicación un documento en el que asegura que las normas se limitan a "recopilar por escrito los usos, costumbres y lógica que se vienen utilizando desde siempre en esta Cámara".

Del mismo modo, se plantea que la Presidencia "impedirá la presencia de personas que usen prendas de vestir, accesorios, carteles, fotografías, pancartas o cualquier otro elemento que pueda resultar alusivo a algún diputado, organización, institución o terceras personas o que, de cualquier modo, menoscabe el decoro de la Cámara". Será el jefe del Legislativo quien "hará guardar el orden y el decoro en cualquier dependencia, espacio o instalación del recinto parlamentario".

Será el jefe del legislativo quien "hará guardar el orden y el decoro en cualquier dependencia, espacio o instalación del recinto parlamentario"

El polémico reglamento se aprobó en la Mesa del Parlamento con los votos de los tres miembros del PP: Santalices, el vicepresidente, Diego Calvo, y la secretaria, Raquel Arias, mientras que los dos representantes de la oposición votaron en contra. La socialista Concepción Burgo ofreció la retirada del documento y que se volviese a debatir tras retirar las apelaciones al decoro, que "pueden limitar la libertad de expresión", pero el PP se negó. Eva Solla, de Común da Esquerda, reclamó sin éxito una reunión con los portavoces. "Se prefirió aprobar de forma unilateral", lo que sienta "un muy mal precedente", lamentó. "Se está atentando contra la libertad de expresión y contra derechos de la propia actividad de los diputados"”, agregó.

En la primera sesión plenaria del nuevo curso político, celebrada el martes, el diputado de Común da Esquerda Antón Sánchez inició su intervención en uno de los debates del pleno mostrando su rechazo a la norma. "Espero menoscabar muchas veces el decoro, el decoro entendido como lo entiende el PP", advirtió, para recordar que el concepto de decoro era "muy utilizado en el franquismo" para "imponer normas sociales" y limitar libertades. Le contestó el diputado del PP Gonzalo Trenor, que afirmó quela normativa busca que los diputados puedan debatir "sin sentirse presionados ni intimidados". "Para eso sirven las normas que de las que nos dotamos en esta casa, para defender nuestra independencia y que usted y yo podamos debatir sin presiones", replicó.

La primera aplicación del reglamento no se hizo esperar. El miércoles, varias decenas de vecinos de la isla de Ons, que acudieron al Parlamento para protestar por el establecimiento de cupos de acceso a la isla, fueron obligados a despojarse de unas camisetas con la frase Ons en lucha. En cuanto llegaron a la tribuna del público, el vicepresidente de la Cámara se les acercó para advertirles de que deberían retirar las prendas reivindicativas. Dos diputados de la oposición, Luis Villares, del grupo mixto, Luís Bará, del BNG, subieron al estrado del pleno idéntico atuendo, pero no fueron llamados al orden. Calvo aseguró que este tipo de mensajes nunca estuvieron permitidos, "ni en esta legislatura ni en las anteriores".

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